23 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

El Despacho de Abogados Cebrián destaca la importancia de darle un final digno a las relaciones personales en las que se ha acabado el amor

La importancia de ser felices: Cuando para muchos el divorcio es el único remedio posible

'Divorcioneta' de Abogados Cebrián. / Alberto García Cebrián
'Divorcioneta' de Abogados Cebrián. / Alberto García Cebrián
Algo tendrá la Navidad que nos pone especialmente sensibles. Es como si lo que es bonito, lo fuera más que nunca y, en cambio, lo que es feo, más feo que nunca. Todavía más: Parece que tuviéramos que ser felices por obligación. Puede que sea esa una de las razones por las que a mucha gente no le gusta la Navidad, ya que, al vernos casi forzados a hacer de la felicidad una escenificación sospechosa, el contraste con la realidad salta por sí mismo.

Todas las emociones pasan por el filtro del espíritu de la Navidad, y aquellas que en cualquier época del año nos afectan, pueden llegar a hacerlo más todavía en Navidades. Lo cierto es que en estas fechas no nos gustan los problemas. ¿Quién va a querer acordarse del divorcio en estas fiestas? No deseamos ni mencionarlo, pero siempre hay alguien que tiene que ser el aguafiestas, pese a que le suponga hacer pocos amigos. Los problemas siguen estando ahí, por mucho que no queramos verlos. Pueden gestarse a nuestras espaldas e ir creciendo poco a poco, hasta que estallan y ya no hay modo de disimularlos.

Así puede ocurrir con las rupturas sentimentales. Parece como si, de pronto, a los árboles del Jardín del Edén les salieran espinas por todas partes, que las cristalinas aguas de sus arroyos se estancaran en negras y pútridas aguas pantanosas y que, en definitiva, el paraíso del amor se conviertiera en el tenebroso bosque maldito de nuestras pesadillas. Sonará a cuento, es cierto, pero lo que no es una historieta es el dolor de las personas cuando su jardín del amor se seca.

Son muchas las razones que pueden conducirnos a esa situación indeseada. Amor y desamor son temas que nunca se agotan y siempre alimentarán la inspiración de los poetas y la de aquellos que leen los poemas. No obstante, quizá vaya siendo hora de que nos replanteemos cómo es nuestra relación con el amor. En realidad, lo hacemos a lo largo de la vida, a medida que crecemos y envejecemos y nuestras expectativas van cambiando mientras la experiencia va dejando su huella.

Abogados Cebrián, especialistas en derecho de familia

El tema merece y requiere su punto de reflexión, pero llega un momento en el que hay que pasar a la acción. Y para eso, el Despacho de Abogados Cebrián está especializado en Derecho de Familia. Son referencia en España, por su mesa pasan casos de lo más variado. Cada uno, único y diferente, pero todos tienen algo en común: Necesitan una solución.

Divorcioneta de Abogados Cebrián. / Alberto García Cebrián

Según nos cuentan desde Abogados Cebrián, "Muchas personas que llegan a nosotros se encuentran atascadas en sus vidas, en multitud de sentidos. Necesitan encontrar las razones que les han conducido a una situación así, pero, por encima de eso, lo que necesitan es seguir adelante y reencontrar esas innatas ganas de vivir con las que todos nacemos".

Y afirman: "Si del amor es de lo que se trata, al amor hay que ayudarle. Queda para las consideraciones personales de cada cual la forma que hacerlo, todas respetables, pero siempre se ha considerado que amor equivalía a matrimonio y que, por tanto, para salvar el amor lo que hay que salvar es el matrimonio. Nosotros somos conscientes de que las parejas que se casan le otorgan un gran valor a ese compromiso de amor, por supuesto, y por eso duele. Pero una vez que llegan a nuestra mesa la situación es muy distinta. Se trata de matrimonios sin salida que ya no cumplen con su compromiso inicial, por mucho que formalmente se mantengan".

Para ellos, esta situación encierra un grave peligro: "Que las situaciones irremediables se compliquen de tal manera que donde hubo amor acabe existiendo odio, lo cual, dicho sea de paso, es un triste final para lo que fue un compromiso y una apuesta por un proyecto de vida en común. Es más digno para la memoria de aquello que fue hermoso darle el mejor final posible, y evitar que se transforme en su reverso oscuro (con todas las graves consecuencias que ello implica)".

Del despacho de Abogados Cebrián se han hecho famosas las bautizadas 'divorcionetas' que han podido verse por las calles de las ciudades de España. En ellas, según nos cuentan, se habla de amor y de que al amor hay que echarle una mano: "Quizás a muchos les sorprenda. Somos testigos cotidianos y nos hemos percatado de cómo las personas, en el fondo, lo que quieren es amar, algún día. Nosotros pensamos que esas personas merecen salir adelante y nos complace cuando, tiempo después, tenemos noticias de algunas de ellas y vuelven a ser aquello que, comúnmente, llamamos ser feliz.

Si los médicos te pinchan para curarte, pero se ponen batas bonitas y tratan de ser simpáticos para ayudarnos en ese trance, ¿por qué los abogados no vamos a tratar de ser lo más amable que podamos en una experiencia que también puede ser muy dolorosa para las personas? Eso es lo que nosotros tratamos de hacer. Cada vez más personas lo comprenden y comprobar cómo muchos de nuestros clientes lo agradecen nos impulsa a seguir adelante".

Y aseguran: "No somos el aguafiestas de la Navidad que nos recuerda que los matrimonios (y relaciones sentimentales en general) pueden acabar en ruptura, sino que lo que queremos es decirles a las personas en estas fechas que no tengan miedo, porque, a pesar de que las rupturas existen, hay un futuro para ellas en el que serán más sabias y seguirán amando. Y siendo amados".

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