13 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

La directora de "La Última Hora" declara en la AN que tenía la famosa SIM de su móvil inutilizada en su poder, pero no avisó a la Policía Científica

Dina Bousselham: La exasesora de Pablo Iglesias arroja más dudas sobre 'su' caso Villarejo y la tarjeta de su teléfono

Dina Bousselham, a la izquierda, junto a su abogada a la salida de la Audiencia Nacional.
Dina Bousselham, a la izquierda, junto a su abogada a la salida de la Audiencia Nacional.
La exasesora de Pablo Iglesias y directora del diario de Podemos "La Última Hora", Dina Bousselham, ha comparecido este lunes ante el titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Madrid, Manuel Garcia Castellón, que investiga la pieza separada número 10 del caso Tandem, donde el principal investigado es el excomisario José Manuel Villarejo. Lo ha hecho como testigo y perjudicada en la causa que lleva su nombre.

En esta pieza del procedimiento, bautizada con el nombre de Dina Bousselham, se trata de esclarecer por qué el comisario jubilado tenía entre sus archivos requisados durante los registros de la Policía un volcado del teléfono que presuntamente fue robado a Bousselham en un centro comercial a finales de 2015, y parte de cuyo contenido llegó al menos a dos medios de comunicación en 2016.

La exasesora de Iglesias regresó este lunes a la Audiencia Nacional tras un informe de la Policía Científica según el cual, esos pantallazos se hicieron desde su móvil y quedaron almacenados en la carpeta de "enviados" de Whatsapp o una aplicación similar, tal y como adelantó el diario ABC. Sin embargo, Bousselham negó haber compartido esos contenidos con nadie, pero este lunes cambió su versión. Ha dicho que tomaba imágenes de sus charlas de grupo y las compartía con personas de su círculo social y político.

Aclarado este punto, el juez y los fiscales de Anticorrupción han incidido en el otro gran "misterio", el destino que tuvo la tarjeta del móvil sustraído a Bousselham y que desagajó esta pieza de la causa principal.

En su primera declaración, Bousselham transmitió al juez y a los fiscales que lo que Pablo Iglesias le dijo es que habían intentado venderle las imágenes que había en la tarjeta como si fuesen de su pareja, que no lo era. Sin embargo, este lunes ella ha ampliado ese asunto, al decir que Iglesias nunca le habló de que nadie intentase chantajearle con esas imágenes y que le devolvió la tarjeta seis meses después de que llegase a su poder. Además, añadió que ese dispositivo estaba ilegible y que intentó repararlo y puede justificarlo.

Una aclaración no entendida

Cuando un medio de comunicación publicó parte de esas conversaciones privadas, Bousselham amplió la denuncia por el robo de su móvil. Sin embargo, no dijo a los agentes que esa tarjeta estaba ya en su poder, porque se la había dado Pablo Iglesias. Pero esta explicación ha molestado al juez instructor Manuel García Castellón, quien ha preguntado a la testigo si habría obrado de igual modo en el caso de que le hubiesen robado un coche: "¿Vuelve a ir a la Policía y no dice que lo ha encontrado?"

Para entender la relación de Dina Bousselham con el vicepresidente es necesario explicar que es una de las personas de máxima confianza de Pablo Iglesias. Un circulo que, tras las batallas internas en Unidas Podemos, cada vez se estrecha más. Son pocas las personas que tienen hilo directo con el actual Vicepresidente 2º del Gobierno. Dina es una de ellas.

Bousselham nació en Tánger el 27 de julio de 1990. Esta ciudad, antiguo condominio internacional hasta su incorporación al reino de Marruecos en 1957, es una de las más ciudades cosmopolitas del norte de África gracias a su influencia cultural cristiana, musulmana y judía. De nacionalidad marroquí, Dina llegó a Madrid con 18 años para estudiar en la Universidad Complutense de la capital Ciencias Políticas y de la Administración. En esos años universitarios conoció a Iñigo Errejón. El hoy líder de Más País, era entonces la cabeza visible de Juventud Sin Futuro una de las plataformas reivindicativas que cristalizaron en el Movimiento 15-M en 2011.

Fue en esa época, cuando la amistad entre Errejón y Pablo Iglesias cristalizó. Dina conoció a través de Iñigo al hoy líder absoluto de Unidas Podemos. El enfrentamiento entre Iglesias y Errejón le pilló en el medio de todo. Dicen los que la conocen que su carácter directo y un tanto frío le hizo esperar para alinearse con el que, finalmente, se alineó y resultó vencedor de la contienda política intramuros del partido morado. Aunque su sintonía con Errejón es públicamente buena, dicen que el hoy líder de Más País, no ha perdonado a su amiga este cambio de bando.

Pen-drives y cargos de confianza

La trayectoria política de Dina Bousselham arrancó en 2014 cuando fue elegida asesora por Iglesias convertido en eurodiputado tras el éxito de Podemos en las elecciones europeas de mayo de este año. Durante muchos meses Dina se convirtió en la sombra de Iglesias en Bruselas. Hasta tal punto que la prensa comenzó a hablar de algo más que de amistad entre ellos, manteniendo Iglesias aún una relación con Tania Sánchez.

Dina y Pablo Iglesias. 

Según un periodista, esta amistad íntima entre el líder y la marroquí provocó incluso que la revista Interviú se interesase por unas supuestas fotos en topless de Dina antes de ser conocida en nuestro país. Fotos que en realidad no existen. Empezó así la parte más polémica de la vida Dina.

Este episodio presenta variaciones según quién lo cuente. Si seguimos el relato oficial, a un director de un semanario del Grupo Zeta le llegó la tarjeta del teléfono móvil de la asesora de Iglesias. Ese periodista reconoció ante el juez que le entregó esa tarjeta, que contenía entre otra información varias imágenes, a sus superiores. Así fue corriendo la tarjeta de mano en mano, como la falsa moneda, hasta llegar al excomisario Villarejo. Todo ello para acabar siendo investigados por el juez García Castellón en la Audiencia Nacional, que bautizó la pieza con el nombre de Dina. Es por eso que la exasesora de Pablo Iglesias ha acudido este lunes a declarar como testigo.

Otras versiones, aseguran que Bousselham no se tomó bien la distancia que Iglesias quiso marcar con ella tras su breve experiencia como europarlamentario y que, poco después, esa tarjeta casualmente acabó en la mesa del director del citado semanario. Es cierto que se intentó traficar con intimidades con las peores intenciones, pero no es menos verdad que el partido morado le sacó mucho rédito político hablando de una trama orquestada contra Podemos. Sin embargo, eran otros tiempos y entonces el entendimiento entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias parecía lejano.

Dina vivió una época de alejamiento con el líder del partido morado, pero, cuando en Madrid cristalizó la ruptura del partido entre ‘Errejonistas’ y ‘Pablistas’, Dina apostó a caballo ganador Eso supuso su salida del Ayuntamiento de Madrid donde hasta 2019 se encargó del Área de Migraciones de la Comunidad de Madrid y de la Secretaría de Comunicación, formando parte del Consejo de Coordinación, para ascender a la dirección de Podemos Madrid.

‘La Última Hora’ de Dina

Fue el lunes 11 de mayo cuando la mujer que ha dado nombre a una pieza separada del Caso Villarejo, anunció su salida de la política. Apenas unos días antes se había puesto en marcha en nuevo medio de comunicación, La última Hora, cuya dirección recayó en Dina Bousselham. La marroquí ya tenía experiencia publicando en medios como La Marea.

Dina Bousselham.

“QUEREMOS SER UN DIARIO DIGITAL SIN INGRESOS POR PUBLICIDAD. Las noticias que lees cada día en los medios no son gratis, alguien las paga. En LA ÚLTIMA HORA!  queremos ser independientes, solo queremos depender de ti”, aseguran desde el propio medio.

En cuanto a su línea editorial, ésta parece clara: “Es claramente progresista y moderno; mira a España y al mundo hacia adelante, hacia el futuro. Apuesta por la defensa de los derechos humanos como carta de principios y de presentación. Además, se nutre de colaboradores voluntarios que, tal y como aseguran, “pretenden contribuir a la pluralidad de información”.

La polémica viene servida por cuanto, una histórica cabecera de nuestro país ha decido denunciar a este nuevo medio. Se trata Última Hora, el diario balear por excelencia que se publica desde hace más de 120 años. El histórico diario del archipiélago les acusa de usurparle la marca ya que en algunos momentos de su larga trayectoria ha salido a la calle con el nombre de La última Hora con el artículo delante.

También les acusan de competencia desleal y piden el “cese de inmediato su actividad”. Según Prnoticias el diario La última hora tiene su registro de dominio en Francia, con petición de anonimato, lo que impediría ejercer algún derecho y demanda aquí en España. En cualquier caso, llama la atención que un partido que gobierna en España use un medio de comunicación tan claramente para hacer publicidad de sus logros.

 

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