29 de enero de 2023
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Hace unos días, una mujer de 33 años agredió a un portero de discoteca con un zapato tipo salón en una sala de fiestas de Palma de Mallorca

El tacón de aguja, la nueva arma de defensa personal recuerda la historia fetichista de 'The lush Killer'

Jerry Brudos y los zapatos que coleccionaba de sus víctimas.
Jerry Brudos y los zapatos que coleccionaba de sus víctimas.
El pasado miércoles una mujer de 33 años agredió a un portero de discoteca con uno de sus zapatos, unos salones de tacón de aguja. Tras el incidente, la mujer fue detenida por las autoridades. En dicha reyerta, la mujer hizo uso del tacón de aguja para agredir a uno de los trabajadores. El zapato de tacón ha sido utilizado por muchas mujeres como nuevo arma homicida de agresores sexuales o atracadores. El uso del tacón recuerda la historia de 'The Lush Killer'.

Ni un vaso de cristal ni un taburete, el pasado miércoles una mujer agredió a varios hombres con su zapato de tacón de aguja en una sala de fiestas de la zona de Can Pastilla en Palma de Mallorca. En el interior de la discoteca se inició una pelea que involucró al personal del local. Las causas de la reyerta se desconocen y la mujer pertenecía a un grupo de alborotadores que se encontraban en el establecimiento. 

Fue el personal del local quien desalojó al grupo que inició la pelea y la mujer, 33 años y nacionalidad guineana agredió brutalmente a varios de los porteros de la sala de fiestas. La mujer ocasionó a uno de los trabajadores fuertes traumatismos y una brecha en la cabeza. Tras el incidente, se solicitó la presencia de una ambulancia del Servei d’Atenció Mèdica Urgent (SAMU-061) quienes atendieron al herido. Aunque en este caso, fue la mujer quien hizo uso del tacón de aguja para agredir, en diversas ocasiones, el complemento ha sido utilizado como arma homicida e incluso recuerda al caso de ‘the Lust Killer’, el asesino que coleccionaba los zapatos de sus víctimas.

El asesino fetichista

Jerome Henry Brudos, más conocido como Jerry Brudos, o como el ‘asesino fetichista’, se dedicaba a secuestrar a jóvenes estudiantes para posteriormente matarlas y masturbarse vestido con sus prendas de ropa, incluyendo los zapatos de tacón de sus víctimas por los que tenía una obsesión.Nacido el 31 de enero del año 1939 en un pueblo de Dakota del Sur, en Estados Unidos. Sufrió una infancia traumática influida por su propia madre, quien se encargaba de maltratarlo tanto física como psicológicamente por la simple razón de que ella quería una niña, no un niño, y la pagaba con él propinándole severas palizas casi a diario.

Por otro lado, desarrolló cierta obsesión por la ropa de mujer, entre ella los zapatos, y concretamente los de tacones. De hecho, en una ocasión, con tan solo doce años, Jerry robó los zapatos de tacón a una profesora de la escuela, e hizo el intento de hacer lo mismo con la ropa interior de sus compañeras de colegio.Continuó con esta extraña obsesión durante su adolescencia, momento en el que ya centró su fetichismo hacia estas prendas. Más tarde fue detenido por intento de violación y posteriormente enviado a un centro psiquiátrico, en el que permaneció durante una larga temporada de nueve meses tras haber sido diagnosticado con esquizofrenia

Modus operandi

No fue hasta el año 1968 cuando cometió su primer crimen. La víctima se llamaba Linda Slawson y era una joven vendedora de enciclopedias de apenas 19 años. Cuando la chica llegó por desgracia al domicilio de Jerry a realizar una de sus ventas cotidianas, se encontró con lo peor. Jerry no dudó en golpearla, arrastrarla hasta el garaje y finalmente estrangularla.

Jerry Brudos.

Le cambió de ropa y fotografió el inerte cuerpo de su víctima con los zapatos de tacón que le había puesto para la ocasión. Finalmente, procedió a lanzar su cuerpo al Río Willamette, no sin antes cortarle el pie izquierdo para quedárselo como ‘modelo’ de colección.El 'modus operandi' que llevaba a cabo constaba de raptar a sus jóvenes víctimas en lugares públicos y trasladarlas al garaje de su vivienda, lugar en el que procedía a acabar con sus respectivas vidas y a ponerse unos tacones para posteriormente masturbarse. Muchas de ellas conseguían huir, pero otras, por desgracia, no corrieron con la misma suerte.

Entre las víctimas a manos del asesino fetichista figuran también Linda Salee, Karen Sprinker y Jan Susana Whitney, de 22, 19 y 23 años respectivamente. Las tres murieron a manos del psicópata Jerry Brudos, quien, además, intentó cometer varios secuestros de otras chicas.

COMPARTIR: