02 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

El jurista acaba de publicar el libro 'Los disfraces del fascismo', en el que pronostica el acceso de Vox al poder ejecutivo en España

Baltasar Garzón asegura que el 80 por ciento de fiscales que lidera su pareja Dolores Delgado son "ultraconservadores"

/ Baltasar Garzón
Baltasar Garzón acaba de publicar el libro 'Los disfraces del fascismo', obra la que pronostica que Vox irrumpirá en el Gobierno de España. El jurista jienense asegura que el 80% de los fiscales que comanda su novia, Dolores Delgado, son "ultraconservadores". Y asegura que busca volver a la carrera judicial una década después de haber sido condenado por prevaricación tras su labor en el caso Gürtel.

Pocos personajes han sido héroes para 'las dos Españas'. Y uno de ellos es Baltasar Garzón, juez estrella que se comenzó a labrar un nombre en varias operaciones antidroga y que comenzó a ser mimado en la órbita del PP por su investigación de los GAL... pero el PSOE lo fichó para las generales de 1993.

Garzón rompió pronto con Felipe González, que no lo nombró ministro, y volvió al redil para investigar la guerra sucia socialista y al entorno de ETA. Entre medias, la izquierda lo volvió a 'amar' por destrozar el caso Sogecable con el que Gómez de Liaño quería encarcelar a Jesús de Polanco.

Y en los tres últimos tres lustros se ha convertido en un ídolo para la izquierda por su labor e intervenciones públicas sobre la Guerra Civil o dictaduras pretéritas en Chile o Argentina. Su trabajo en la Gürtel le acabó alejando de la carrera judicial por un caso de prevaricación que finalmente se ha anulado.

Nuevo libro

Garzón acaba de lanzar el libro 'Los disfraces del fascismo', editado por Planeta. El jurista asegura en esta obra que "el fascismo ha vuelto. Una vez más se asoma a nuestras sociedades acomodadas o a las que están en proceso de búsqueda de identidad. Ha estado siempre, pero debilitado; sin dejarse ver hasta que se ha sentido lo suficientemente fuerte para iniciar una toma de posiciones que no ha de dejarnos indiferentes. Por esa razón he decidido escribir este libro, porque creo que juntos tenemos el deber de desenmascarar el fascismo que hoy viste nuestros ropajes".

El primer capítulo del libro lo dedica a rastrear los vínculos del fascismo y la Justicia española. Y él no tiene reparos en asegurar que la mayoría de los fiscales que comanda su novia Dolores Delgado tienen un determinado sesgo ideológico: "El 80% de los jueces y fiscales en España son ultraconservadores".

El conocido como 'juez estrella' dice que esta "es una verdad constatable, incluso con algunas estadísticas del propio Consejo General del Poder Judicial o del Ministerio Fiscal. Si vemos cuáles son las líneas políticas de estos organismos corporativos frente a distintos problemas, y cuáles las resoluciones judiciales respecto a esos casos extremadamente delicados, podemos llegar a la conclusión de que esto es así. Es evidente que hay un segmento conservador o ultraconservador muy grande, no equivalente al segmento de población que es progresista, que sobrepasa el 50%. Eso genera un problema de confianza".

Baltasar Garzón. 

"Yo creo que hay un hecho cierto: el franquismo nunca fue vencido. El dictador se murió y evolucionamos porque probablemente era la única opción de seguir una transición que en ese momento pudo tener su sentido y alcance. Pero de aquello hasta ahora han pasado más de 40 años. Creo que ya es un tiempo suficiente para reflexionar sobre esa transición y hablar de las zonas oscuras de la transición", asegura.

Y dice que en el libro trata "algunas de estas zonas oscuras de la transición: todo lo que fue la violencia de la extrema derecha, también hablo de los GAL como un foco de fascismo… Hubo una transición que se quedó inconclusa. Hubo una ley de amnistía que se dijo que fue acordada de forma unánime. Podía ser necesaria en ese momento, pero después no se puede utilizar para garantizar la impunidad de los crímenes franquistas. Entonces, cuando yo digo que la cúpula de la Justicia tiene un anclaje todavía en el franquismo, me refiero a esto".

Fascismo y redes

Garzón cree que "el fascismo y los grupos de ultraderecha tienen una predilección por internet y las redes sociales. No tienen contención. Han sabido encontrar un nicho ahí y se demuestra con las 'fake news', la mentira y la guerra jurídica expandida por estos grupos. El Poder Judicial, en sus desarrollos más primarios, responde en una democracia como la española a unos principios de ejercicio independiente, de función y utilidad pública".

Y lanza un pronóstico político: "Veo muy probable que Vox gobierne en España. Ya lo ha hecho en Castilla y León y puede hacerlo en Andalucía. Es muy difícil que las posturas de la extrema derecha puedan ser asumidas por ningún otro grupo del espectro más progresista o de centro. Los planteamientos de Vox, claramente dirigidos por la catarsis de los populismos neofascistas, serían muy preocupantes que en un país como España se produjeran".

Garzón, presidente del partido Actúa que lidera Gaspar Llamazares, dice que "Vox es un partido político de extrema derecha que comenzó con unos entresijos y resabios franquistas y que ha continuado por la vía del populismo. El populismo y el fascismo van de la mano en el mismo camino hasta un punto en que el populismo se queda en los márgenes democráticos con ciertas características. El fascismo continúa y traspasa sus límites hasta la negación de los propios derechos consolidados".

"Estamos en ese momento, en ese punto de inflexión y hemos visto algunos avisos como lo es el planteamiento permanente y brutal contra la defensa en la violencia de género, cómo desengancharse de determinadas políticas de inclusión, cómo se denosta a los inmigrantes, cómo se les hace responsables de la inseguridad ciudadana, cómo se margina a aquellos que no piensan como tú o cómo tratas de imponer un modelo uniforme en un país diverso. Es decir, hay muchos hechos que demuestran que ese es el riesgo. Por lo tanto, es lo que tenemos que descubrir", asevera.

Las claves del libro

Planeta asegura que el libro "es una mirada en primera persona que repasa los casos de fascismos —y nuevos fascismos solapados— que atenazan nuestra democracia y la del mundo. Su intención es hablar sobre las esferas más conspicuas tras las que se esconde esa ideología que ha ido mutando desde los años treinta hasta las realidades cambiantes y cotidianas de hoy".

Baltasar Garzón, sostiene la editorial, "realiza un recorrido por algunos casos en los que él ha estado implicado y que esconden, directa o indirectamente, distintos disfraces del fascismo: la cobardía frente a los radicales, los radicalismos intolerantes y populistas, las amenazas extremistas, los favores a los dictadores y los jueces controlados y controladores. También se adentra en otro espacio, el de la acción de las redes y medios serviles al poder al desarrollar acciones propias de regímenes autoritarios bajo el manto de la libertad de expresión".

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