25 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA

Empezó en los sindicatos estudiantiles de la Falange durante la Dictadura, fue varias veces ministro y hoy trabaja para la empresa Técnicas Reunidas

Rodolfo Martín Villa, el último político superviviente de la Transición: Una vida en el poder desde 1965

Rodolfo Martín-Villa en los 70.
Rodolfo Martín-Villa en los 70.
Los políticos de la Transición, no digamos los del franquismo, han dado, al fin, paso a una nueva generación de líderes que, además, se caracteriza por poner en cuestión lo idílico de los años en los que España pasó de una dictadura a una democracia. Sin embargo, si hay un hombre que rompe está tendencia ese es Rodolfo Martín Villa, el único político de esos años que aún sigue en el mundo del poder desde los últimos coletazos de la dictadura de Francisco Franco, allá por el año 1965.

Si hay alguien que ha estado siempre unido al poder desde los años oscuros de la dictadura franquista hasta la más inmediata actualidad ese es Rodolfo Martín Villa. La historia reciente de España va cosida a su biografía. No ha habido perejil político o económico en el que su nombre no aparezca de manera directa o indirecta. Al igual que los pocos políticos que sobrevivieron al franquismo, Martín Villa ha hecho del camaleonismo una forma de supervivencia política y de mantenerse siempre en los cenáculos del poder.

Rodolfo Martín Villa vino al mundo en pueblo leonés de Santa María del Páramo el 3 de octubre de 1934, justo cuando la II República vivía uno de sus peores momentos con la revolución minera en Asturias. Estudió Ingeniería Industrial en la Universidad Politécnica de Madrid y perteneció al Cuerpo de Ingenieros Industriales al servicio de la Hacienda Pública. Desde sus años universitarios militó en Sindicato Vertical, organización falangista que presidía todos los espacios de la vida laboral y estudiantil española.

Con 28 años llegó a la presidencia del Sindicato Español Universitario, el famoso SEU. En 1965 fue designado delegado provincial de Sindicatos en Barcelona​ y en 1966 fue nombrado director general de Industrias Textiles del Ministerio de Industria. Durante la siguiente década siguió escalando puestos en la administración de la dictadura. Un organigrama gris, opaco e ineficiente donde ascender era cuestión de fidelidad y maquiavelismo aplicado. En 1974 llegó al Gobierno Civil de Barcelona donde, en pleno tardofranquismo, no se mostró precisamente dialogante con la oposición al régimen y eso a pesar de que ya se intuía que le quedaba poco a Franco.

A la muerte del dictador, el Rey Juan Carlos I, en el primer Gobierno de la Monarquía, le nombró Ministro de Relaciones Sindicales, solo un mes después de la muerte de Francisco Franco. Durante los primeros meses de la Transición, Martín Villa protagonizó algunos de los momentos más polémicos de este periodo histórico. Uno de ellos fue la la llamada Matanza de Montejurra y, sobre todo, los Sucesos de Vitoria.

Episodios difíciles

Este último caso se remonta al 3 de marzo de 1976, cuando la Policía desalojó la iglesia de San Francisco de Asís, en Vitoria, donde se habían reunido en protesta militantes izquierdistas y nacionalistas. La policía lanzó gases lacrimógenos al interior de la iglesia y disparó con fuego real y pelotas de goma a las personas que salían del recinto. Murieron cinco manifestantes y fueron heridas más de ciento cincuenta. Este suceso salpicó a Martín Villa y al entonces Ministro de Gobernación, Manuel Fraga Iribarne.

Rodolfo Martín Villa. 

La prensa internacional y nacional convirtieron la imagen de Martín Villa en un símbolo de la continuidad de la represión franquista. Además, las huelgas constantes y las protestas de los grupos de oposición, fueron una constante durante esos meses de máxima tensión.

De cara a las elecciones de 1977 se sumó a la candidatura de Adolfo Suárez con la Unión de Centro Democrático (UCD), llegando a ser Ministro del Interior durante dos años. Su gestión al frente de esta cartera fue muy contestada. La acusación de permitir la creación de grupos de guerra sucia contra el terrorismo en las cloacas de Interior, así como de practicar la represión le persiguen hasta hoy en día. Una actitud más que reprochable sobre la que el político leonés nunca se ha pronunciado.

En 1980 llegó a ocupar la cartera de Administración Territorial, cargo que mantuvo tras la llegada al Gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo. Aquí también protagonizó polémicas sonadas. A él se debe en parte el final de la construcción del actual Estado Autonómico. La creación de Autonomías como Cantabria, Madrid o Castilla y León le generaron muchas animadversiones. A nivel personal, importante fue la última. Desoyendo las críticas de sus paisanos que veían como perdían su unidad territorial en favor de una gran comunidad en plan cajón desastre.

Martín Villa durante su etapa franquista.

En los años siguientes, tras la desarticulación de la UCD se pasó al Partido Democrático Popular de Óscar Alzaga, en detrimento de la CDS de Adolfo Suárez. Finalmente, acabó como diputado en Partido Popular. Cuando José María Aznar llegó al Gobierno fue nombrado presidente de laempresa pública Endesa, donde se mantuvo cinco años entre 1997 y 2002.

En la era de Mariano Rajoy, el que fuera Ministro de Economía Luis de Guindos lo puso al frente del Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria), conocido como el "Banco Malo". En 2013 ingresó en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, todo un broche de oro para su trayectoria que se empañó cuando en 2014 la Jueza argentina María Savini libró contra él una orden política de busca y captura internacional por crímenes de lesa humanidad cometidos durante los Sucesos de Vitoria de 1976, la cual carece de efectos en España. Cuatro años más tarde la Jueza argentina retiraba la orden de detención tras el depósito de una fianza que le permite al político español moverse en absoluta libertad.

En el terreno empresarial no le ha ido especialmente mal al que fuera tres veces ministro en la Transición española. Además de su puesto en Endesa, cuando era propiedad mayoritariamente del Estado, en 2004 fue nombrado por el editor Jesús de Polanco presidente de Sogecable. Muchos vieron en esto un premio a Martín Villa por su papel durante la epoca de mandato popular para ‘templar gaitas’ entre el líder del Grupo Prisa y José María Aznar.

Ahora con su puesto de Consejero Externo en la multinacional de ingeniería e infraestructuras Técnicas Reunidas S.A. sigue en la cúspide empresarial a los 84 años. Mientras tanto, otro gran referente de la Transición, el Rey Emérito Juan Carlos I, de 82 años, ya está viviendo su jubilación.

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