16 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La institución asegura que las operaciones son "legales" y que cuentan con su "supervisión"

Nicolás Maduro mueve dinero a través del Banco de España, que niega que sea ilegal a pesar de las sanciones

El presidente venezolano Nicolás Maduro.
El presidente venezolano Nicolás Maduro.
Esta semana, Bloomberg publicó una investigación en la que informa de que el régimen de Nicolás Maduro utiliza el Banco de España para “burlar las sanciones” interpuestas por Estados Unidos. La institución niega que sea así, pero reconoce que el Banco Central de Venezuela mantiene una cuenta activa en la institución que se utilizar para pagos a las delegaciones, a pesar de las sanciones a funcionarios que impuso la Unión Europea.

Según adelantó Bloomberg, las operaciones realizadas por el Banco Central de Venezuela, controlado por Maduro, en la Institución Española son la respuesta al reciente portazo del banco turco Ziraat, que suspendió las relaciones y operaciones relacionadas con el régimen de Caracas para evitar cualquier sanción por parte de Estados Unidos.

Fuentes del banco venezolano aseguraron a Bloomberg que Maduro desvió todos los pagos a proveedores internacionales a través de esta cuenta para burlar las sanciones. “el Banco Central de Venezuela está transfiriendo y recibiendo fondos a través del Banco de España“, afirman dos fuentes de la institución venezolana.

No obstante, las mismas fuentes advierten que las operaciones pueden tardar un mes en completarse debido a la “alitísima” supervisión del Banco de España a cualquier transacción procedente o con destino a Venezuela.

La misma institución confirmó a elcierredigital.com que “mantiene controles específicos sobre todos los movimientos que se realizan en dicha cuenta para evitar que pueda ser usada con fines irregulares”.

Sede del banco de España.

Además, en un comunicado publicado por la institución que preside Pablo Hernández de Cos, se especifica que la cuenta del BCV fue creada hace años para realizar pagos puntuales. Según el texto difundido a medios, “la operativa de esa cuenta es muy reducida, tanto en número de operaciones como en su importe, y no presenta variaciones significativas en los últimos años”.

Las operaciones se “limitan a pagos relacionados con actividades propias del banco central y al abono de transferencias a organismos multilaterales para hacer llegar fondos a representaciones de Venezuela”. No obstante, la institución no aclara cuales son los organismos, ni a que representantes se refiere.

Este año más de 50 países, entre ellos, el grupo de los 28 han reconocido a Juan Guaido, presidente del parlamento venezolano, como presidente encargado del país y algunas instituciones como la Organización de Estados Americanos o Mercosur han retirado las delegaciones diplomáticas de Maduro, en favor de las de Guaidó.

En principio la agencia de noticias aseguró que está operativa podría considerarse una “ayuda” a Caracas, que se encuentra cada vez más aislada, tras las sanciones de Estados Unidos. Aunque los últimos años se han interpuesto varias sanciones contra funcionarios del gobierno de Maduro de parte de Estados Unidos y la Unión Europea, este año, la administración Trump dio un paso más y decidió congelar activos del Estado venezolano en el exterior y amenazar con sanciones a aquellos países que mantenga relaciones económicas con el régimen.

No obstante, la posición de la Unión Europea se mantuvo en solo sancionar con prohibición de visados y congelación de fondos a funcionarios y no al país. A pesar de esto, otros países, normalmente aliados del Caracas han comenzado a cerrar las puestas de sus bancos por temor a represalias de Estados Unidos.

Una de las rupturas más destacadas fue la de la petrolera china CNPC, que suspendió todas sus operaciones con el país sudamericano después de que se anunciaran las sanciones. Algunos bancos rusos han seguido el ejemplo de las empresas del gigante asiático. Y recientemente ha sido el banco turco Ziraat, el más grande de ese país, el que ha dejado de operar con Caracas.

Sede del banco turco Ziraat.

La ruptura de las relaciones con Turquía supone un revés para el régimen de Venezuela, que hasta ahora encontraba en Ankara un respaldo. Varias investigaciones relacionaban a los bancos turcos con las operaciones de sustracción y lavado de dinero del Banco Central de Venezuela, que sustrae oro de las reservas, lo funde en refinerías africanas y lo revende sin etiquetar en el mercado negro turco.

Ahora, según Bloomberg las operaciones del régimen de Maduro se concentrarán en Madrid, que aún no ha impuesto sanciones a la institución venezolana y que reconoce a Juan Guaidó como presidente, pero “mantiene relaciones con todas las partes”, según el Ministro de Exteriores Josep Borrel.

Hasta el momento, las transacciones estarían enmarcadas en el ámbito legal según el Banco de España. No obstante, podrían contradecir las sanciones interpuestas por Estados Unidos, que aún no se ha pronunciado sobre esta situación.

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