31 de enero de 2023
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FIN DE SEMANA

El pleito judicial contra esta emisión, tras una demanda de la Asociación de Abogados Cristianos, provoca que la tirada alcance los 435.000 ejemplares

El 'síndrome Streisand' dispara las ventas del sello del centenario del Partido Comunista de España

/ Correos
El síndrome Streisand ha disparado las ventas del sello del primer centenario del Partido Comunista de España, secuestrado judicialmente tras una demanda de la Asociación de Abogados Cristianos. Felipe Alcaraz ha ironizado porque la demanda ha tenido las consecuencias inversas a su propósito.

El 'síndrome Streisand' se refiere a la consecuencia de conseguir justamente lo contrario de lo que se pretendía con una acción de ocultamiento de una información, tal y como ocurrió cuando la actriz Barbara Streisand denunció a un pequeño foro ecologista que destapó irregularidades en su chalet junto a la playa y consiguió convertir un asunto aparentemente irrelevante en un tema nacional. 

Algo parecido ha ocurrido con el sello del primer centenario del Partido Comunista de España, que fue parado judicialmente, un hecho poco comprensible, tras una reclamación de la Asociación de Abogados Cristianos

Sin embargo, esta "censura" ha conseguido que en la primera semana se vendiera una tirada con 135.000 unidades (50.000 en las primeras 48 horas), hecho que ha obligado a Correos realizar 435.000 ejemplares. 

"Inusual"

El PCE reconoce que estas tiradas son "algo inusual, que no hubiera sido posible sin la campaña orquestada por las derechas. La Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos ha sabido usar ese tirón, como recoge la resolución publicada en el BOE". 

Cabe recordar que la tirada del sello depende la de Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y de su Comisión Filatélica, y no de la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos, que solo imprime y distribuye la estampilla.

Palos 

El histórico Felipe Alcaraz asegura que "el recinto estanco y rancio de la derecha patria se ha alborotado hasta el paroxismo por el anuncio de la emisión de un sello. Para ellos supone una pesadilla pensar que algún día pueden recibir una carta con una hoz y un martillo como emblema de los servicios del Estado. Y se oponen con toda la fuerza de sus vísceras. Y desde luego hay una lógica de fondo. Los herederos del franquismo, de un régimen totalitario que cercenó las libertades y acabó con los derechos humanos, regando de sangre las cunetas y olivares, no pueden soportar un sello con el símbolo del partido que más (o casi exclusivamente) luchó contra aquel régimen execrable, dirigido por matarifes".

Correos2

Foto histórica del PCE. 

"Y desde la explosión de su ira, sin darse cuenta, la derechona ha generado una propaganda inversa impagable sobre la hoz y el martillo, con su mensaje rojo, verde y violeta. Una propaganda que supera todas las marcas de la historia, ya que ha aparecido, en horas de máxima audiencia, en medios de máxima difusión, un día y otro, sin descanso, llegando a los rincones de la última comarca del mapa nacional", añade. 

El PCE también es noticia por su creciente distancia con Podemos

La repetición electoral de 2019 sembró dudas en Alberto Garzón, que se mostró proclive a que Unidas Podemos facilitase un Gobierno monocolor del PSOE a cambio de un acuerdo programático. Esta postura era diametralmente contraria a la de Pablo Iglesias, que se fajó en cerrar un pacto histórico, y de otros compañeros de Garzón como Yolanda Díaz, que rompió el carnet de IU, o Enrique Santiago

Una vez cerrada la coalición, a Garzón no le tembló el pulso para exigir un ministerio antes de reconciliarse con Díaz, a la que actualmente apoya sin fisuras para inquietud de Pablo Iglesias. El fundador de Podemos se ha alejado de Díaz, Garzón y Enrique Santiago, que no quieren que Podemos siga liderando el espacio de la izquierda transformadora. 

De cuando Santiago daba la cara por Iglesias

Iglesias tuvo que hacer un encaje de bolillos en 2019 para dar sitio en el Congreso a Enrique Santiago, al que en 2021 convertiría en secretario de Estado de la Agenda 2030 en sustitución de Ione Belarra (ascendida a ministra de Asuntos Sociales tras la salida del fundador de Podemos del Gobierno). 

En 2020 Santiago visitó a Iglesias e Irene Montero en su chalet de Galapagar, frente al cual decenas de manifestantes acosaban a la pareja día y noche. El secretario general del PCE se llegó a bajar de su coche para encararse con los ruidosos: "A ti ya te tengo identificado", le espetó a uno. 

Ese mismo verano Montero e Iglesias intentaban descansar unos días de vacaciones en una casa que Santiago tiene en Felgueres (Asturias), pero en las redes sociales filtraron dónde estaba la pareja del momento. 

Lejos quedan las complicidades entre Santiago y su examigo Iglesias, que no le habla desde que el PCE se posicionó junto a Sumar e IU para arrinconar a Podemos en los acuerdos ante las elecciones andaluzas

"La relación personal es buena, y la política creo que es conocido por todo el mundo cómo está", decía Santiago este verano tras perder la secretaría de Estado. Peor carácter mostró hace unos días en RNE al arremeter contra Iglesias por pedir "respeto" de Díaz a los afiliados de Podemos: "Cada uno queda claramente retratado por las cosas que dice en cada momento y el contexto en que las dice".

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