19 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

La clausura supondría todo un problema de abastecimiento para la isla y dejaría a 800 personas en la calle

Un nuevo problema energético para el Gobierno de Sánchez: la central térmica Es Murterar en Mallorca pretende ser cerrada por el Govern balear

central térmica Es Murterar
central térmica Es Murterar / Efe
La central térmica Es Murterar situada en la localidad mallorquina de Alcudia tendría sus días contados de no llegarse a un entendimiento entre los dueños de la empresa (ENDESA) y el Govern balear, que tiene entre sus objetivos acabar con ella. Por su parte, el Gobierno de Pedro Sánchez da la callada por respuesta y pasa de puntillas por una situación que generaría un gran impacto humano y energético en las Islas Baleares

La central térmica Es Murterar, en funcionamiento desde 1981, está en el punto de mira del Govern Balear. La coalición entre PSOE y Més tiene entre sus objetivos acabar con el carbón y apostar por las energías renovables. La presienta Francina Amengol pretende contentar así a los partidos verdes que conforman el conglomerado Més per Mallorca (Més) como por ejemplo Iniciativa Verds.

Al margen del coste humano y económico, un problema es el abastecimiento, a pesar de que el Govern ha prometido solventar esto con la creación de 5 parques fotovoltaicos. “Saben perfectamente que el abastecimiento energético en una isla es mucho más complicado que en la Península y que con sus planes habría problemas”, explica Josep Roca Secretario del Comité de la Central Térmica de Alcudia a El Cierre Digital.

Claro que, el problema iría más lejos. Para enero de 2020 está marcada la fecha en la que la térmica tendría que rebajar su potencial contaminante en virtud una ley para mejorar la calidad medioambiental. Para realizar estos cambios se requiere una inversión que la empresa ENDESA no está dispuesta a realizar “si no le garantizan que podrá seguir funcionando más allá de 2020” tal y como explica Roca.

La presidenta de Islas Baleares Francina Armengol / Efe

El Ministerio de Industria de Reyes Maroto se ha puesto de perfil ante la polémica. No se posicionan ni a favor de mantener la empresa ni de cerrarla. Un conflicto que podría aumentar aún más las distancias entre el PSOE a nivel nacional y el PSOE mallorquín que gobierna en coalición con nacionalistas baleares. “Con el anterior Ministro [el popular Álvaro Nadal] las cosas eran más fáciles. No se llegó a ningún acuerdo, pero al menos hubo conversaciones y todo parecía más factible. Ahora mismo las únicas instituciones que nos apoyan son algunos ayuntamientos” puntualiza Josep Roca.

El coste social

Más allá de la política lo que preocupa a los trabajadores de Es Murterar y muchos mallorquines es el enorme coste social y económico que conllevaría el cierre de la central. Trabajan en ella 140 empleados contratados y otros 160 subcontratados que se quedarían en la calle. A esto habría que sumar según el Comité de Empresa unos 500 puestos de trabajo indirectos e inducidos. En total una 800 personas con sus familias y circunstancias detrás en una localidad, Alcudia. Todo un drama social.

A esto hay que sumar que afectaría a otras empresas con las que coopera la central térmica de ENDESA. Por ejemplo, con la cementera mexicana CEMEX. “Nosotros les vendemos la ceniza para la fabricación de sus cementos” comenta Roca. El Comité ha explicado con más detalle en un vídeo que se puede visualizar aquí. 

Ante esta situación poco clara, los trabajadores de Es Murterar tienen previstas varias acciones de protesta. El próximo lunes 12 tiene harán una concentración ante las puertas de la propia central entre las 14:00 y las 16:00 horas. En el futuro no descartan concentraciones frente a instituciones públicas. Unas instituciones que directamente buscan el cierre, en el caso del Govern balear, o no se dan por enterados del problema, en el caso del Ministerio de Industria para evitar una guerra intestina en un partido político. Mientras, los trabajadores de la central térmica Es Murterar esperan una solución para una situación que podría suponer un grave problema social, económico y de abastecimiento para Mallorca.

 

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