21 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La Guardia Civil intenta confirmar si estos cuchillos tienen relación con las esquirlas de arma blanca encontradas en el cuerpo de Miriam Vallejo

El análisis de las armas de pesca halladas en el domicilio familiar de Sergio Sáez, vital para la resolución del crimen de Meco

Mimi junto a su amiga Celia
Mimi junto a su amiga Celia
El crimen de Meco podría resolverse con el análisis de las armas de pesca requisadas en el registro del domicilio familiar de Sergio Sáez en Azuqueca de Henares. En las testificales existen contradicciones entre la versión que dio Celia y la que dio el que fuera su pareja sobre la ropa que llevaba el ahora detenido la noche del asesinato de Miriam Vallejo.

La investigación sobre el asesinato de Miriam Vallejo, la joven asesinada en el término municipal madrileño de Meco, parece estar llegando a su fin. Desde la detención hace más de una semana de Sergio Sáez como presunto autor de la muerte de Mimi, la mejor amiga de su pareja o expareja Celia, con la que vivían juntos en Villanueva de la Torre, el caso ha ido tomando forma y se encamina hacia su resolución.

Una de las pruebas que la Guardia Civil tiene en su poder es la ropa que utilizó Sergio el día en el que murió Miriam. Los investigadores se incautaron de las prendas el día que registraron la casa de los padres del presunto asesino en Azuqueca de Henares con la sospecha de que podían encontrar restos de sangre o de ADN de Mimi, pero, como ya contamos en elcierredigital.com, los precedentes del crimen de Almonte podrían invalidar esta prueba.

En el registro de la casa de los padres de Sergio, la Guardia Civil también se incautó de equipos informáticos y armas utilizadas para la pesca, entre las que destaca una especie de machete que el presunto asesino guardaba también en la vivienda de Villanueva de la Torre, pero que los agentes de la Benemérita no requisaron en el primer registro que se produjo la noche del asesinato de Miriam Vallejo.

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Sergio Sáez

Justo en este punto es donde el crimen podría resolverse y señalar al ahora detenido como el culpable del asesinato de la joven madrileña. Cuando encontraron el cuerpo sin vida de Mimi, hallaron en él al menos una esquirla de un arma blanca utilizada por el asesino para acabar con la vida de Miriam asestándole hasta 24 puñaladas. La prueba de ADN de la esquirla podría acabar cerrando el caso si confirma que coincide con el ADN de Sergio Sáez.

El abogado de la familia de Miriam Vallejo, Vicente Sánchez, ha señalado en diversas declaraciones que el hermetismo en cuanto a la información del caso es total y tanto él como la defensa del acusado solo han obtenido las 83 declaraciones testificales. Celia testificó tres veces ante la Guardia Civil y Sergio llegó a hacerlo hasta cuatro, aunque solo colaboró en tres ocasiones. En estas testificales es donde se encuentran las contradicciones sobre la noche del crimen, concretamente difieren en la ropa que utilizó Sergio.

No solo existen contradicciones en las declaraciones, sino que, según el abogado, también existen en la ropa que llevó Sergio Sáez al velatorio y al tanatorio, así como las heridas que presentaba en las manos, la cara y el brazo. El presunto asesino vestía con gafas y gorro “a pesar del calor que hacía en el velatorio” ha manifestado Vicente, lo que llamó la atención de la gente junto con los arañazos que tenía. Sergio justificó las lesiones argumentando que habían sido producidas por su trabajo.

Por su parte, la coartada de Sergio se ha basado en que, en el momento del asesinato, él se encontraba jugando a la play station de manera online y hablando por teléfono con su hermano, pero ha sido desmontada tras descubrir los investigadores que hubo un período de diez minutos de inactividad en el perfil de jugador de Sergio, tiempo suficiente para haber cometido el asesinato.

Por el momento no se conocen más detalles sobre el caso, que sigue sobre secreto de sumario, y las partes ni siquiera conocen el resultado de la autopsia realizada a Miriam tras su fallecimiento, tal y como ha comentado Vicente Sánchez.

Asimismo, el abogado cree que en este proceso puede acabar sentándose en el banquillo una tercera persona. Mimi fue asesinada en a penas unos minutos, los que se sospecha que Sergio dejó de jugar a la consola para llegar hasta ella (que se encontraba paseando a los perros en un camino cercano a la vivienda) y, además, el asesino no ocultó el cadáver. Por esta razón, la posible tercera persona implicada más que haber participado en el asesinato podría ser parte del encubrimiento del asesino.

Celia rompe su silencio

Celia ha publicado un mensaje en redes sociales tras los ocho meses del asesinato de su mejor amiga Mimi, tal y como publicó El Español. Después de enterarse de que el presunto asesino es la que fuera su pareja, ha querido dejar constancia de su enfado con lo sucedido.

El mensaje completo es el siguiente: “Estas fotos hijo de puta te las hice yo, antes de saber que me habías puestos los cuernos con Esa, antes de saber que eras el asesino de mi niña. Cuando me decías que me querías y que como yo, nadie. Cómo pudiste fingir siete meses, mirándome a la cara y sabiendo que me estaba muriendo por dentro. Lo sigues negando, pero también me negaste que tuvieras ningún tipo de relación con esa. Eres un psicópata y un loco, pero me da igual, te odio y te deseo lo peor. Cómo me pudiste llamar y pedirme que confiara en ti, que tú no habías sido sabiendo todo lo que me habías mentido. Pero a cada cerdo le llega su San Martín. Reza, reza por no salir de la cárcel y que yo te encuentre hijo de puta. Te odio y me doy asco, me doy tanto asco por haber confiado en ti, haberte defendido y haberte cuidado. Nadie de aquí sabía que eras mi novio, porque claro, después de haber estado engañando a Estefi todo el año pasado conmigo... que me podía esperar... de la que se ha librado esa chica”.

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