29 de noviembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El Supremo se posicionó este viernes a favor de conceder un indulto parcial a este funcionario que grabó durante meses al cabecilla Francisco Correa

José Luis Peñas, el exconcejal del PP que destapó la Gürtel: "Nadie debe pasar por el mismo calvario que yo"

El exconcejal del PP de Majadahonda, José Luis Peñas, junto a su abogado, Ángel Galindo.
El exconcejal del PP de Majadahonda, José Luis Peñas, junto a su abogado, Ángel Galindo.
José Luis Peñas, el exconcejal del PP que destapó la Gürtel, recibía este viernes el informe favorable del Tribunal Supremo a la concesión de un indulto parcial. Ahora es el Consejo de Ministros quien tiene la última palabra. "Estoy esperanzado. Creo que este Gobierno tiene que dar una respuesta firme ante la corrupción" explica Peñas a elcierredigital.com en una entrevista en la que relata cómo tomó la decisión de grabar a los cabecillas de la trama, con Francisco Correa a la cabeza.

Su denuncia destapó la trama Gürtel. José Luis Peñas, exconcejal del Partido Popular en el ayuntamiento de Majadahonda, condenado a cinco años y tres meses de prisión en una de las piezas que juzgan uno de los mayores escándalos de corrupción en España, recibía este viernes el informe favorable del Tribunal Supremo para la concesión de un indulto parcial. "La noticia la he acogido con mucha alegría. Sin duda alguna, esperanzado. Me hubiera gustado que hubiera sido más amplio, pero en el fondo recogía lo que para mí era fundamental ahora mismo" explica en conversación telefónica a elcierredigital.com

Para su abogado, Ángel Galindo, "el Supremo hace Justicia con mayúsculas" en la concesión de este indulto. "Es el denunciante de la mayor trama de corrupción política y empresarial de la democracia y sin su denuncia nada se hubiera destapado y la corrupción seguiría instalada en el Gobierno de la Nación".

Durante su etapa como concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Majadahonda, José Luis Peñas comenzó a grabar por iniciativa propia, sin acordarlo previamente con la Policía o con la Fiscalía, las conversaciones que mantenían los cabecillas de la trama. La decisión, explica a elcierredigital.com, la tomó tras oír a Francisco Correa y a un concejal de Arganda del Rey, Benjamín Martín Vasco, "enjuagando una venta de parcelas públicas por medio de unas dádivas, de un cohecho, de una prevaricación". En ese momento, razona, "cualquier persona normal se tiene que preguntar, primero dónde está y segundo qué tiene que hacer. Yo podía haberme ido a mi puesto de funcionario del Ayuntamiento de Madrid y dejar que esta gente siguiera delinquiendo. Eso o armarme de valor, de paciencia, e intentar conseguir el mayor número de pruebas para presentar antes las autoridades".

Francisco Correa, cabecilla de la trama Gürtel. 

La decenas de horas de grabaciones que recopiló fueron "esenciales" para desenmarañar el "modo de operar" del grupo liderado por Francisco Correa y que sirvieron "de gran ayuda para un mejor esclarecimiento de los hechos", tal y como la propia Audiencia Nacional reconoció en su sentencia sobre la rama principal de Gürtel, conocida como Época I, dictada en 2018. 

Pese a ello, la Justicia condenó a Peñas a cinco años y tres meses de prisión por los delitos de asociación ilícita, cohecho, falsedad documental, fraude, malversación y prevaricación, con la atenuante de confesión, así como a cinco años y un mes de inhabilitación absoluta, siete años y seis meses de inhabilitación especial para empleo o cargo público y 130.600 euros de multas.

En abril, el exconcejal del PP ya logró la suspensión de la ejecución de la pena de prisión durante tres años tras pedirlo su defensa por motivo de enfermedad grave, con la condición de no delinquir durante dicho periodo y pagar una multa de 2.400 euros. La inhabilitación podría ahora conmutarse tras el informe favorable del Tribunal Supremo. Los jueces de la Sala de lo Penal apoyan que las penas de inhabilitación absoluta a las que José Luis Peñas fue condenado sean sustituidas por penas de inhabilitación especial para cargos públicos de libre designación, lo que le permitiría no perder la condición de funcionario público y seguir en el desempeño de sus funciones como ordenanza en el Ayuntamiento de Madrid.

"Una vez que está suspendida la pena de entrada en prisión, lo más importante para mí era conservar el puesto de trabajo. No solamente ya por mi situación, que ya tengo una edad, estoy enfermo de cáncer y tengo un currículo que seguro que pocas empresas se fiarían de mí…" reconoce con humor Peñas, sino también, añade, "porque creo que es una pequeña victoria dentro de estos quince años de lucha que llevo contra la corrupción".

José Luis Peñas.

El Supremo apoya su conformidad a la medida de gracia en la actitud de Peñas durante todos estos años y en los datos que ha aportado a la Justicia. Dicen los jueces que "a pesar de su condena, ha comparecido como testigo en todas las piezas separadas de la denominada trama Gürtel" y añaden que "en todas ellas, su testimonio ha sido constante, coincidente e incluso valiente". Además, la Sala tiene en cuenta la Directiva de la UE de 2019 que protege a quienes informen sobre infracciones del Derecho de la Unión Europea, una norma que para José Luis Peñas tiene que trasponerse ya. "Tiene que ser la llave fundamental para que se proteja a los denunciantes, que no tengan que pasar por el calvario que he pasado yo". 

Años de lucha contra la corrupción

La actitud que pone en valor el Tribunal Supremo en el informe favorable al indulto de José Luis Peñas le ha valido al exconcejal años de presiones. Aunque ahora ya han cesado, el exconcejal popular reconoce que fueron "años muy complicados".  "Ahora mismo, presiones no tenemos ninguna. Afortunadamente los hechos han sido tan rotundos, tan palmarios, que ya nadie puede decirme que yo denuncié porque estaba enfadado". 

La denuncia de José Luis Peñas abrió la caja de Pandora, y le costó la amistad que hasta entonces le unía con Francisco Correa, que le acusó de haberle grabado para extorsionarle. "Durante mucho tiempo fui muy amigo del señor Correa y de su exmujer, María del Carmen. Pensaba que eran unos empresarios normales que actuaban correctamente".

Pero no era así. Sus audios demostraron que las empresas controladas por el empresario se beneficiaron de multitud de adjudicaciones de contratos públicos en los ayuntamientos madrileños de Majadahonda y Pozuelo de Alarcón entre 1999 y 2005 a cambio de sobornos a distintos funcionarios y a los alcaldes Jesús Sepúlveda y Guillermo Ortega, condenados a 40 años y tres meses y a 14 años y cuatro meses de prisión, respectivamente. Tal y como lo definió la Audiencia Nacional, un "auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional a través de mecanismos de manipulación de la contratación pública central, autonómica y local".

Pero, además, la revelación de José Luis Peñas destapó algo mayor. La trama Gürtel deja ya tres sentencias en firme. La primera, confirmó las condenas de Francisco Correa, Pablo Crespo y otros líderes de la red por el amaño de contratos de la Generalitat Valenciana en FITUR. La segunda, probó la existencia de la 'caja B' en el Partido Popular. La tercera, confirmó las condenas de Correa y dos exresponsables de comunicación de AENA por el amaño de varios contratos. 

La financiación del PP en Valencia, la actividad de la trama en Jerez y la visita del Papa a Valencia en el año 2006 esperan una resolución del Tribunal Supremo.

Por juzgar quedan al menos cinco piezas de una trama que, sin la denuncia de José Luis Peñas, nunca hubiera salido a la luz, aunque su "chivatazo" le haya costado una condena que ahora puede mitigar el Consejo de Ministros, que tiene la última palabra sobre la concesión del indulto. "Estoy esperanzado. Creo que este Gobierno tiene que dar una respuesta firme ante la corrupción. Tiene que decirle a la gente que puede denunciar, que tiene que denunciar. Mandar un mensaje claro para decirle a la población que las autoridades, tanto judiciales como políticas, van a estar con los denunciantes, que es con quien tienen que estar". 

Sobre si, después de todo, se arrepiente, José Luis Peñas responde que no. "Soy una persona que no suele lamentarse. Nuestra vida siempre son decisiones, desde que nos levantamos. Aunque nos parezcan nimiedades, te pueden cambiar la vida. Lo que se decide, para bien o para mal no se puede cambiar. Volver hacia el pasado está bien para aprender, y yo he aprendido mucho. Y puedo decirte que a día de hoy, dieciséis años después de que empezara toda esta locura, catorce años desde que denuncié, no me arrepiento de nada y tampoco haría nada de forma distinta".

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