28 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Víctor y Eva son dos de los afectados por unos precios que están obligados a pagar si quieren realizar gestiones importantes

Escandalosas facturas telefónicas por llamar a la Administración: Cambiar el DNI o tramitar el paro cuesta 19 euros

Sede del Servicio Público de Empleo Estatal
Sede del Servicio Público de Empleo Estatal
Ante la situación de crisis sanitaria, algunas actividades habituales de los ciudadanos han sorprendido por sus elevados costes. Víctor y Eva cuentan su versión de los hechos, habiendo realizado llamadas telefónicas para ponerse en contacto con el SEPE o pedir cita previa para renovar el DNI, y viendo cómo luego la factura recogía hasta tres euros por minuto, subiendo a 19 euros una llamada de primera necesidad.

La pandemia en España ha traído consigo muchas dificultades a la hora de realizar gestiones que, a día de hoy, se pueden considerar habituales. Entre ellas, destacan acciones tan básicas como pedir cita para cambiar el DNI o ponerse en contacto con el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

La sorpresa ha llegado cuando, después de llevar a cabo las llamadas pertinentes, las facturas recogen datos difíciles de asimilar, con costes de hasta tres euros de media por minuto. Esto, teniendo en cuenta que se trata de necesidades básicas, deja entrever problemas recientes que han de encarar los ciudadanos.

La crisis sanitaria también ha acrecentado las cifras de desempleo en el país, con cerca de cincuenta mil nuevos casos solo durante el mes de octubre, según los datos del propio SEPE. Esta situación contrasta directamente con los cobros realizados por el servicio público, que atentan directamente contra los más necesitados en estos momentos.

Víctor, actualmente en paro por un ERTE, ha sido uno de los afectados por estas medidas que han visto disparados sus precios. En su caso, se vio en la obligación de llamar al SEPE, viendo cómo después le cobraban hasta tres euros el minuto. No es el único que se ha visto en este panorama, y cuenta cómo algunas amistades y conocidos se han visto también en esas circunstancias.

Cuenta que los problemas van más allá del cobro del teléfono, incluyendo también la saturación en las páginas web, la complejidad a la hora de poder realizar tareas que, en teoría, deberían ser asequibles para cualquier persona, o la falta de personal por parte de los servicios, teniendo que lidiar con contestador y no con un trabajador.

La dificultad del modelo digital: no apto para todo el mundo

 

Eva se ha visto envuelta en un caso similar. En esta ocasión, se encontraba llamando a la Policía Nacional con el objetivo de pedir una cita previa para cambiar el DNI. Cuando llegó la factura, se encontró con que le habían cobrado un total de 19.12€ por un período de 07:56 minutos, varios de los cuales radican en esperar a que la persona adecuada conteste.

Parte de la factura en la que se detallan los costes de la llamada.

Lo que provocó esta situación fueron, principalmente, las dificultades que presentaba el sistema a través de internet. En su caso concreto, llamaba a nombre de una amistad de avanzada edad, quien se vio incapaz de realizar las gestiones digitales. Eva, por su parte, tampoco pudo manejarse en el ordenador, viéndose obligada a realizar la llamada telefónica.

“Es algo necesario, pedir una cita para renovar el carné de identidad; es algo obligatorio y son 19 euros”, explica la afectada. Destaca, además, el hecho de que no se enteró de los elevados costes hasta que llegó la factura, momento en el que se vio en esta tesitura.

En los últimos tiempos, la incapacidad en muchos casos de dirigirse en persona a realizar esta clase de trámites y lo difícil de poder manejarse a través de internet, ha propiciado que el número de llamadas aumente. Esto se ha traducido en saturación del sistema y en costes que no son acordes a las necesidades de quienes han de llamar. Las personas mayores, a su vez, se ven en problemas a la hora de encarar tecnologías que, en muchos casos, están además fuera de su alcance.

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