24 de agosto de 2019
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

Las urbanizaciones de La Alcaidesa y Sotogrande, en Cádiz, son los sitios elegidos por los magnates llanitos

Nuevo peligro para España: Un Brexit duro puede hacer que las grandes fortunas de Gibraltar abandonen sus residencias en la Costa del Sol

Este mes puede ser decisivo para la resolución de uno de los acontecimientos más importantes -por las consecuencias que puede conllevar- de la historia de la Unión Europea, el Brexit. Y es que, si este proceso por el que Reino Unido pretende salir del organismo europeo se da sin lograr un acuerdo entre las partes afectadas, el denominado Brexit duro puede suponer graves consecuencias para la economía, tanto para el país de la democracia parlamentaria como para el controvertido territorio de Gibraltar

El peor escenario posible en estas negociaciones, conocido como Brexit duro, puede empezar a darse en las próximas semanas si el estancamiento de las negociaciones no se supera. Las grandes industrias británicas encargadas de la banca, los seguros, las farmacéuticas o la aviación entre otras pueden acabar huyendo del país de forma parecida a como ha ocurrido en Cataluña con la cuestión independentista. La fecha límite por la que Reino Unido pasará a ser un país no europeo está marcada en el calendario para el 29 de marzo y, si no se pactan las condiciones de salida, Reino Unido pasará el día 30 de ese mismo mes a caminar por un escenario límite en el que los resultados de la separación pueden ser catastróficos a nivel económico y social.

En cuanto a Gibraltar, las grandes fortunas que operan en el Peñón pueden verse afectadas de la misma manera que sus “compatriotas”. Muchos de estos empresarios que dominan Gibraltar se aprovechan de la fiscalidad del territorio de ultramar y de la calidad de vida de algunas zonas del sur de España. Así, se calcula que de los más de 34.000 habitantes del peñón, a los que se les denomina llanitos, 7.000 de ellos tienen su residencia en España, lo que supone el 20% de la población de Gibraltar. Las grandes familias del territorio británico que posee una tasa de paro inferior al 1% poseen mansiones en urbanizaciones de lujo en Cádiz, una de las provincias con más tasa de paro registrado en toda España.

Cada día circulan una media de 30.000 personas y 18.000 vehículos entre España y el territorio perteneciente a Reino Unido. De entre las miles de personas que pasan la verja, se pueden encontrar  turistas ingleses recién desembarcados en algún vuelo de las numerosas lowcost que unen el Reino Unido con Gibraltar, cientos de trabajadores españoles que cruzan la frontera para ganarse el jornal en todo tipo de negocios en el Peñón y, por supuesto, muchos de los grandes empresarios llanitos que viajan a bordo de sus coches de lujo de marcas británicas como Jaguar, Bentleys, Aston Martin. Estas grandes fortunas prefieren hoy la amplitud de las villas gaditanas, en urbanizaciones como La Alcaidesa o Sotogrande, antes que residir en pisos en el lujoso barrio londinense de Chelsea o soportar las estrecheces de un istmo de tan sólo 6,5 kilómetros cuadrados y 30.000 habitantes.

Por eso, son muchos los gibraltareños que miran al otro lado de la verja para materializar sus sueños de grandeza. Generalmente pasan el fin de semana en España, para regresar los lunes a su trabajo en el Peñón. Pero cada día aumentan más los que viven de forma permanente dentro de nuestras fronteras. Los gibraltareños se concentran especialmente en ciertos enclaves en el entorno de la Línea de la Concepción. Las clases medias lo hacen en el barrio de Santa Margarita, ubicado en la misma ciudad; los más pudientes, especialmente las nuevas fortunas, prefieren en la exclusiva urbanización La Alcaidesa, al norte de La Línea. Y las élites, algunas con más de 6 generaciones de llanitos, se desplazan hasta Sotogrande, donde reside lo más exclusivo de Gibraltar: políticos, empresarios y abogados.

El hecho de residir en Gibraltar Gibraltar no sólo ofrece a sus residentes ventajas fiscales. Los salarios son superiores a los que podemos encontrar en España actualmente y la tasa de paro es una de las más bajas del mundo con un 0,49% de desempleo. Además, la edad de jubilación en el Peñón es bastante más baja. Pero estas circunstancias no son suficientes para que las familias más ricas decidan tener Gibraltar como hogar residencial. Esta élite prefiere  el amplio espacio y el confort que ofrece España. El reducido tamaño de la zona gibraltareña supone un elevado incremento del precio de la vivienda, por eso, las fortunas llanitas prefieren vivir más allá de la verja.

La mayoría de estas poderosas familias gibraltareñas disfrutan de una vida cómoda en España y no están por la labor de tener que renunciar a ella. Esa es la razón por la que el 'no' al brexit consiguió el año pasado su tasa máxima en el Peñón, con un 95,91% de los votos.

La Alcaidesa: zona residencial favorita

Los trabajadores de clase media que residen en el sur de la península suelen elegir como destino principal el barrio de Santa Margarita, situado en la Línea de la Concepción. El precio medio de los pisos (con zonas comunes, jardín y piscina) ronda los 125.000 euros y los llanitos pueden disfrutar de unas comodidades de las que no disfrutan en su tierra natal.

Pero, sin duda, uno de los lugares residenciales preferidos para los habitantes de Gibraltar es La Alcaidesa, un complejo urbanístico que cuenta con unas prestaciones de alta calidad, como una excelente playa, campo de golf y vistas al Peñón. En esta lujosa zona es donde los nuevos ricos llanitos prefieren instalarse para disfrutar del clima y la amplitud que no encuentran en el territorio británico. Sus pisos, aunque con precios desproporcionados para el habitante de a pie de la comarca gaditana de Campo de Gibraltar, son asequibles para los pudientes llanitos. Lo habitual es encontrarse adosados desde los 250.000 euros, pisos de lujo de unos 150 metros y 3 habitaciones por 300.000 y la guinda del pastel, las casas independientes que superan los 500.000 euros e incluso llegan al millón de euros.

la_alcaidesa

La Alcaidesa, zona residencial favorita de muchos llanitos

A pesar de la alta calidad de vida que los llanitos encuentran en La Alcaidesa, existe una zona exclusiva en la que depara lo más selecto de la sociedad gibraltareña. Se trata de Sotogrande, una urbanización que se encuentra casi al límite con la provincia de Málaga. Allí disfrutan de villas con campos de golf, puerto deportivo y todas las comodidades, un paraíso que se ha convertido en el oasis de las grandes familias que han hecho fortuna en Gibraltar. En esta exclusiva zona,  las grandes casas superan el millón de euros y las más lujosas superan los 4 millones.

La élite llanita prefiere Sotogrande

Los llanitos encuentran un chollo en España, no sólo por unas infraestructuras que no pagan, sino también por las ventajas fiscales, que llegan a tal punto que pueden pedir la devolución del IVA de todas sus compras en España cuando llegan a la verja. Si una persona vive más de medio año fuera de su país de origen sería residente del que le acoge, pero la poca exigencia de las autoridades del Peñón únicamente requiere montar una sociedad “real” en Gibraltar y justificar una prueba de alojamiento.

De esta laxitud se aprovechan la mayoría de las élites llanitas. Muchas de estas comparten apellidos italianos, árabes o incluso judíos, pues Gibraltar siempre tuvo una amplia población genovesa, tras conseguir el Reino Unido la colonia en el Tratado de Utrecht. Tras los bombardeos a los que España sometió al Peñón en sus intentos infructuosos de recuperación a finales del siglo XVIII, la ciudad se reconstruyó con malteses, y especialmente genoveses, que le dieron su fisonomía actual. Estos primeros pobladores empezaron a hacer fortuna con el contrabando, en esta encrucijada entre España, Marruecos e incluso Portugal. Luego pasaron a sacar partido de los beneficios fiscales, de la importación de vinos, licores, tabaco. Y ahora es el juego online, el combustible y, por supuesto, todo tipo de sociedades offshore que mueven el hilo conductor. Y alrededor de estas, los despachos de abogados, cuyos nombres más prestigiosos están en la cúspide de la sociedad gibraltareña.

sotogrande_gibraltarenos_ricos

La exclusiva urbanización de Sotogrande, donde la élite llanita elige como residencia

Uno de los fortunas principales es la Familia Hassan, dueña de Hassans International LawFirm, el bufete mayor de todo Gibraltar y creado por el patriarca Sir. Joshua Hassan, nacido en 1915 y fallecido en 1997. Uno de sus principales abogados fue el actual primer ministro gibraltareño, Fabian Picardo. Precisamente, este despacho, con Picardo al frente, ejerció la acusación contra el empresario murciano Trinitario Casanova, quien fuera dueño del Edificio España en Madrid, por el caso de las acciones del Banco Popular.

Sir Joshua, de origen judío sefardí, estudió para abogado en el Reino Unido y comenzó a ejercer en Inglaterra y el País de Gales pero al estallar la Segunda Guerra Mundial se alistó como fusilero voluntario en la Gibraltar Defence Force, quedándose en el Peñón mientras que muchos de sus paisanos fueron evacuados. Allí llegó a ser durante 17 años primer ministro de Gibraltar. Los Hassan no solo tienen casas en Sotogrande, también disponen allí una sucursal de su despacho de abogados.

Fabian Picardo, discípulo del magnate Hassan también tiene casa en la lujosa urbanización de Sotogrande, aunque ya se le ve mucho menos. Peter Caruana, su predecesor como primer ministro gibraltareño también tiene casa en Sotogrande. Caruana, retirado de la política, disfruta ahora de la isla de Sotogrande.

Otro de los nombres más afamados de Gibraltar con residencia en Sotogrande fue el abogado Joseph Triay, que falleció en 2012. Rival de los Hassan, también tenía bufete en Sotogrande. De hecho, su hija, Cristina, esposa de Peter Caruana, sigue viviendo allí. Fue considerado el abogado más eminente de Gibraltar y uno de los llamados palomos, que en 1968 defendió conversaciones secretas con el régimen de Franco. Llegó a plantear que la soberanía sobre Gibraltar pasaría a España a cambio de un alto grado de autonomía para un Gobierno elegido por los propios gibraltareños. Pasó sus últimos años en Sotogrande, donde el Joseph pasó a ser un José o José Manuel para los lugareños a los que siempre respondía educadamente sus saludos.

Otra familia asidua a Sotogrande es la de los Stagnetto. Su patriarca Maurice Stagnetto lidera una de las empresas de importación de vinos y licores más conocidas de Gibraltar, Lewis Stagnetto Ltd. Gibraltar - Importers&Distributorssince 1870. Aunque es presidente de la Cámara de Comercio de Gibraltar reside en Sotogrande. También sus hijos siguen su estela, su hija Maurice incluso abrió una tienda de moda y complemento llamada Libélula en esta urbanización gaditana.

De esta ventajosa situación entre territorio español y británico también disfrutan los Bassadone, padre e hijo, los llamados gasolineros. Gibraltar se ha erigido como una gigante gasolinera para los más de 80.000 buques que cruzan anualmente el Estrecho. En las aguas del Peñón fondean numerosos barcos-cisterna que suministran combustible a los buques de mercancías que surcan esta ruta. Todo ello a un precio libre de impuestos. Incluso Cepsa, con su refinería de San Roque, no duda en asociarse con estos empresarios gibraltareños que sacan buen partido de la laxitud en impuestos y medioambiente en el Peñón.

En torno a este negocio del combustible se erige John Bassadone padre, que dirige el grupo Gibunco, la mayor empresa privada de Gibiraltar, que provee de soluciones de mantenimiento a barcos mercantes. Su hijo, John A. Bassadone, magnate del petróleo con la empresa PeninsulaPetroleum, asociado con Cepsa, reconoce abiertamente que no sólo pasa sus fines de semana en Sotogrande, sino que vive allí todos los días. Practica la navegación y las regatas  con su barco de la clase RC44 de vela de que lleva el nombre de su empresa.

Los dueños de BlandGroup, una de las empresas de turismo y logística más importantes del Peñón, son otra de las familias que residen en la costa española. Los Gaggero fueron los dueños de la aerolínea GB Air que posteriormente vendieron a Easy Jet, hoy mantienen el handling del aeropuerto de Gibraltar y el Hotel Rock. El patriarca de la saga, Joseph James Gaggero, fue premiado por la Asociación Hispano-Británica por sus relaciones entre ambos lados de la verja. Su hijo, James Gaggero, representa a la sexta generación de los Gaggero, que llegó a Gibraltar en 1810 procedentes de Génova. Actualmente vive en Londres pero pasa los veranos en Sotogrande como muchos de los miembros de la saga que comparten torneos de Golf o de Polo. Gaggero estuvo muchos años regalando el alquiler del Instituto Cervantes en Gibraltar, hasta que se anunció su cierre.

El que algunos ya denominan como ‘Gribaltarexit’ supone una amenaza importante para las familias poderosas que dominan Gibralar y residen en la Costa del Sol, tambaleando su estatus de vida. Su deseo es seguir manejando la política y los negocios de Gibraltar como llevan haciendo desde hace muchos años desde sus opulentas mansiones gaditanas con vistas al Peñón, mientras el habitante medio gaditano tiene que lidiar con una de las mayores tasas de desempleo del país.

COMPARTIR: