22 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

Este tema se convierte en eje central de la campaña electoral entre José Luis Ábalos y Pablo Iglesias

La polémica "Ley de Vivienda" provoca una guerra cruzada entre PSOE y Unidas Podemos

/ José Luis Ábalos. Foto: PSOE.
El líder de Unidas Podemos intenta salvar la fuerza de su coalición mediante una campaña de choque que compromete al PSOE, que postergó la 'ley de Vivienda' para beneficiar a Salvador Illa en las catalanas y ahora no está siendo capaz de evitar que este asunto marque la agenda.

La redención política de Pablo Iglesias pasa por intentar salvar la fuerza e influencia de Unidas Podemos en plena ofensiva del PSOE, que ha destrozado el plácido horizonte político de Pedro Sánchez mediante una antológica chapuza impulsada por el ministro con más sombras del Gobierno: José Luis Ábalos.

Los socialistas, el 'mal menor' para las élites españolas siempre que hay una izquierda que asusta más (ayer el PCE y ETA, hoy Unidas Podemos), habían dejado claro que tras la aprobación de los presupuestos estatales pensaban incumplir los asuntos más sensibles del acuerdo programático que Sánchez firmó con Iglesias.

Pero Iglesias ha saltado del tren que conducía a Unidas Podemos a la irrelevancia bajo la conducción del PSOE que pretendía apartar a los morados mientras intentaba resucitar a dos cómodos compañeros de viaje (Ciudadanos y Más País).

Y los morados han conseguido colocar en la precampaña madrileña el debate sobre la 'ley de Vivienda' que, según explican fuentes gubernamentales a Elcierreidigital.com, "fue aplazado por orden de Ábalos porque sus aristas más sociales chocaban contra la campaña centrista de Salvador Illa en Cataluña".

Iglesias, harto del consciente retraso de la negociación de la 'ley de Vivienda', ha roto amarras con el PSOE a la vez que ha sabido situar este asunto en el centro del debate gracias, entre otros, a organizaciones cercanas afectivamente a Podemos como la Plataforma de Afectados de la Hipoteca o mediante preguntas de parlamentarios como Óskar Matute, de Euskal Herria Bildu.

Ábalos, tocado y hundido

Precisamente este parlamentario, hoy en día avalista de la estrategia pacífica de la izquierda abertzale por su buen talante y su pasado democrático al provenir de la rama vasca de Izquierda Unida, colocó hace unos días a Ábalos en una situación comprometida al preguntarle por el retraso de la 'ley de Vivienda'.

Fuentes de Podemos explican a Elcierredigital.com que "Ábalos está muy enfadado porque su hoja de ruta ha saltado por los aires tras el fracaso de la moción murciana, la decisión de Iglesias de poner tierra de por medio para La Moncloa para comprometer al PSOE y los focos que le iluminan por el rescate de Plus Ultra tras sus sombrías gestiones con Delcy Rodríguez".

José Luis Ábalos. Foto: TVE.

El propio Ábalos ha tenido que salir al quite tras la información de Elcierredigital.com sobre su comida de hace unos días en "su restaurante favorito", El Vasco. Según el ministro de Transportes, se saltó el cierre perimetral por "un asunto médico" que no ha probado.

Incómodo

Iglesias pretende aprovechar los incumplimientos del PSOE en materia de Vivienda tras conocer que Ábalos no se atreve a regular los alquileres. El líder de Unidas Podemos ha traducido de forma malévola la decisión del PSOE de bonificar los mismos como una ayuda a los fondos buitre (que sin embargo no se beneficiarían de estas medidas porque las bonificaciones llegarán a través del IRPF).

Matute, en sintonía con los morados, metió el dedo en el ojo a Ábalos a cuenta de los "alquileres abusivos". Y el ministro de Transportes tiró del argumentario dispensado por La Moncloa a los plumillas afines.

"El Gobierno está estudiando diversas medidas, entre ellas, la nueva ley por el derecho a la vivienda y el impulso a la construcción de un parque de vivienda. El problema es la oferta, la tenemos que estimular y, en esto, estimular a las administraciones", aseguró.

Unidas Podemos hará campaña madrileña contra Ábalos

Ábalos, finalmente inventó una situación del parque de vivienda pública: "Estamos de acuerdo con el problema y con los objetivos. Pero nosotros no reducimos la ley ni las bonificaciones fiscales, pero tampoco tenemos que desperdiciar esta posibilidad. Todo lo que hace la gente por el interés general es bonificado, para eso existe la bonificación. El objetivo del Gobierno es ahora 100.000 viviendas pública y estamos ya en las 24.000".

Ione Belarra, que será ministra por Unidas Podemos, dejó claro que ese argumentario ni siquiera es válido para un país como España: "Llevamos varios meses proponiendo al PSOE que la SAREB rinda cuentas y la ciudadanía sepa de cuántas viviendas dispone para poner, al menos, el 75% en alquiler social y ampliar así el parque público de vivienda en alquiler".

Pablo Iglesias, oliendo la sangre del ayer hombre fuerte del Gobierno y hoy factor débil del PSOE tras la chapuza murciana y el 'Delcygate', remató: "Para ampliar el parque público de vivienda no hay que construir más (somos el país con más viviendas vacías de toda Europa), sino aprovechar el inmenso stock de vivienda inutilizada que tenemos en instituciones como la SAREB".

 

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