04 de abril de 2020
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FIN DE SEMANA

La compañía Cohemo S.L. busca trabajadores en SAPROMIL un programa creado para la reorientación laboral de exmiembros de las Fuerzas Armadas

Defensa contrata una empresa privada para el mantenimiento de carros de combate que luego emplea a militares

Exclusiva Carros de combate Leopard 2E.
Carros de combate Leopard 2E.
Defensa, en concreto el Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE), ha concedido una licitación por tres millones de euros a la empresa Cohemo S.L., para encargarse del mantenimiento de la torre de los carros de combate Leopard 2E del Ejército de Tierra durante dos años. En concreto, hasta diciembre de 2021. Sin embargo, para desarrollar este trabajo buscan personal en el SAPROMIL, es decir donde solo hay militares ya jubilados de las Fuerzas Armadas.

El Ministerio de Defensa sigue ninguneando a sus militares y generando sobrecostes mediante la externalización de servicios que los distintos miembros de los tres Ejércitos están capacitados para llevar a cabo. Todo un negocio privado a costa del sector público. El último caso tiene como protagonista a la empresa Cohemo. Defensa, en concreto el Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE), mediante una licitación ha concedido a esta Sociedad Limitada el mantenimiento de la torre de los carros de combate Leopard 2E del Ejército de Tierra durante dos años. En concreto, hasta diciembre de 2021.

Esta empresa de Móstoles ha conseguido un contrato de tres millones de euros, impuestos incluidos, que les compromete a la reparación y revisión de los equipos. Cohemo (Comercial Hermanos Moreno) S. L. según cuenta en web “comenzó en 1993 como una empresa familiar cuya principal actividad era la distribución de repuestos para vehículos militares del Ejército de Tierra Español. Por aquel entonces su centro de operaciones estaba ubicado en el polígono Industrial ‘El Álamo’ en la localidad madrileña de Fuenlabrada. La transformación que ha sufrido nuestra compañía, tanto en el volumen de ventas, el número de clientes y la ampliación de los servicios que se ofrece a estos, motivó un cambio de instalaciones desde las que se pudiera hacer frente a los nuevos requerimientos del mercado. Por ello y desde 2000 trasladó sus instalaciones a su ubicación actual en el Polígono Industrial ‘Las Nieves’ en el término municipal de Móstoles donde cuenta con unas instalaciones de 1300 m2, en la que se engloban oficinas, talleres y almacén en distintos niveles”.

Cohemo.com. 

El presupuesto del contrato está dividido en tres pagos de un millón de euros correspondientes a cada ejercicio: 2019, 2020 y 2021. Si hubiera una prórroga de tres años el contrato entre Defensa y Cohemo ascendería a seis millones de euros.

Los carros de combate Leopard 2E están situados en cuatro brigadas del Ejército de Tierra en Guadarrama XII en El Goloso (Madrid), Extremadura, Aragón y Guzmán el Bueno X en Cerro Muriano (Córdoba).

Esta empresa tuvo como competidoras para obtener esta licitación a SDLE, ITE e Indra. Finalmente, el MALE se decantó por la compañía mostoleña ponderando la documentación aportada, así como la oferta económica. En septiembre de 2019, Defensa adjudicó a SDLE el mantenimiento de la torre de los Leopard 2 A4 en Ceuta y Melilla por 1’5 millones de euros.

Hasta aquí todo bien y habitual en la política de externalización de los servicios públicos. Sin embargo, lo llamativo es que Defensa recurra a una empresa privada. “Hay 589 militares de nuestro Ejército que pueden realizar esa labor sin que medie una empresa con los lógicos intereses particulares”, denuncian a Elcierredigital.com el colectivo de militares profesionales #45sinDespidos.

Oferta de Cohemo. 

Por si fuera poco, el pasado 11 de febrero Cohemo publicó una oferta de empleo para “mantenimiento y Reparación de Torres Electrohidráulicas o Hidráulicas del modelo Leopardo 2E” pero dirigida a los inscritos en SAPROMIL, es decir sólo para militares. El programa SAPROMIL tiene, según la propia web del Ministerios de Defensa, como objetivo buscar “salidas profesionales para personal militar de cualquier ejército, cuerpo, escala, especialidad y empleo que voluntariamente decida participar en este proyecto. Actuará sobre su currículo, perfil profesional, formación específica dirigida a su acceso al mercado laboral, y lo confrontará con las ofertas de empleo ofrecidas por empleadores tanto públicos como privados”. Además, también se proporciona orientación laboral y cursos de formación.

Con todos estos datos quedan flotando en el aire varios interrogantes: ¿Tiene sentido que Defensa alegando abaratar costes conceda una licitación a una empresa privada para que luego ésta realice una oferta de empleo sólo para militares que podrían realizar esta función sin la labor de intermediación de una empresa particular? ¿Es más barato introducir un elemento a mayores en la cadena que adjudicar directamente a miembros de las Fuerzas Armadas estas tareas? ¿Se está haciendo negocio privado con algo tan serio con el Ejército de un país?

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