07 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

La principal testigo en la investigación del presunto asesinato de la asturiana admitió que ella compraba y cocinaba los alimentos que daba a la mujer

La cuidadora de la anciana envenenada: "Arantxa y Luis Lorenzo querían mucho a Isabel, ella vivía bien con ellos"

Exclusiva Luis Lorenzo y Arantxa Palomino.
Luis Lorenzo y Arantxa Palomino. / Acusados de envenenamiento a la anciana Isabel.
La cuidadora de la anciana Isabel fallecida por el presunto envenenamiento de su sobrina Arantxa y Luis Lorenzo es la principal testigo en la investigación. Elcierredigital.com accede a las declaraciones de la cuidadora, que admite que ella compraba y cocinaba los alimentos que luego daba a la anciana y se ocupaba de darle la medicación. Los acusados mantuvieron su contrato un mes más, después del fallecimiento de la anciana y ella vivía en la casa cuando supuestamente se produjo el envenamiento

Elisabeth V. entró en las dependencias de homicidios de la Guardia Civil de Madrid antes de que pasaran 24 horas de la detención de Aránzazu Palomino (Arantxa) y el actor Luis Lorenzo, acusados del asesinato por envenenamiento de la anciana tía de la primera. No era cuestión de retrasar más su declaración ante los guardias porque Elisabeth se había convertido en el testigo principal del caso.

La testigo comenzó a trabajar en la vivienda de la pareja en la localidad madrileña de Rivas-Vaciamadrid el 20 de mayo de 2021. Era empleada de la empresa Feliz Vita y se ocupaba a tiempo completo del cuidado de la anciana dependiente. Para entonces, María Isabel ya llevaba más de dos meses en casa de Aránzazu, y más de media docena de visitas a centros de salud y hospitales que la trataron de varios traumatismos por caídas debido, a una posible demencia de tipo Alzheimer. El hermano de la anciana y otros familiares se quejaban desde Asturias de que Aránzazu se había llevado con engaños a la anciana a Madrid por intereses económicos. Insistían en que Aránzazu y Luis les impedían contactar con ella por vía telefónica. 

“Estuve trabajando para la empresa Feliz Vita en el domicilio de Rivas unos tres meses, desde mediados de mayo de 2021 hasta julio de 2021, cuidando a una señora mayor llamada Isabel que falleció el 28 de junio de 2021… Aránzazu me dijo que se la trajo de Asturias para hacerle unas pruebas clínicas y ya se la quedó en Madrid”, declaraba la cuidadora, según ha podido saber elcierredigital.com.

Preguntada por cómo se encuentra la anciana, Elisabeth cuenta que “María era dependiente, caminaba con ayuda y tenía un poquito de dificultad para hablar, se podría decir que tenía un estado general bueno, se podía mantener una conversación y hablaba mucho con los niños… Aránzazu me dijo que tenía principio de Parkinson y yo veía que le temblaban las manos, por eso yo le daba de comer”.

Para entonces, 20 de mayo de 2021, Aránzazu ya había llevado a la anciana a cambiar el testamento para incluirla por primera vez como heredera y, además, de la mayor parte del patrimonio de la anciana. Un día después, con la ayuda de la cuidadora, y Luis al volante, volvieron al notario obteniendo un poder para manejar las cuentas bancarias de la anciana. Once días después le dio un ictus a la anciana y, según la cuidadora, su estado se agravó aún más. “En esos dos meses, tuvo un deterioro físico grande, no podía andar, se caía, usaba pañales, no quería comer ni hablar, estaba todo el tiempo en la habitación sin querer salir”, relataba.

Dos notarios rechazaron ampliar los poderes de Aránzazu

En ese tiempo, entre finales de mayo y finales de junio de 2021, Aránzazu volvió al notario para intentar ampliar los poderes que se le habían otorgado para operar con las cuentas de la anciana. Desde la caja de Asturias le ponían pegas para mover el dinero. Esta vez el notario se negó a hacerlo por el deterioro mental evidente de la anciana. “A posteriori, Aránzazu buscó otro notario para realizar los papeles, fuimos y el notario lo desestimó por el deterioro físico y dificultad para hablar de Isabel”, explica la cuidadora.

La hipótesis de la Guardia Civil es que Aránzazu y Luis se trajeron a la anciana desde Asturias para anular su voluntad y cambiar el testamento, cosa que se hizo antes de la llegada de la cuidadora. También creen los investigadores que su otro objetivo era desvalijar las cuentas de la mujer. De hecho, en las cuentas de la anciana, con un ahorro de 60.000 euros, constan 25 transferencias hacia las cuentas de Luis y Aránzazu por valor de 22.950 euros en tres meses, hasta el fallecimiento de Isabel.

“Nunca observé quejarse a Luis y Aránzazu por el tema del dinero”

Aproximadamente la mitad de esas transferencias tienen como concepto gastos de tipo médico o relacionados con el cuidado de la anciana. De forma que la otra mitad de las cantidades transferidas no tienen justificación, la mayoría hechas el día de la muerte de la anciana y la jornada posterior. Por su parte, los acusados aseguran que la inmensa mayoría de los gastos tienen justificación pero el hermano de la víctima desde Asturias les acusa de mentir.

La cuidadora opina lo siguiente: “Luis y Aránzazu querían muchísimo a Isabel, ella se encontraba bien en la casa”. Respecto al dinero: “Nunca vi cantidades de dinero en casa, y nunca observé quejarse a Luis y Aránzazu por el tema del dinero”.  Mientras Elisabeth declaraba, la Guardia Civil halló durante el registro de la casa más de 142.000 euros escondidos en un tresillo y en muebles. Según Aránzazu, era fruto de la liquidación de las empresas de Luis y este no se fiaba de los bancos para guardar el dinero.

“Yo era la que hacía la comida, alimentaba a la anciana y le daba la medicación”

Finalmente, la anciana murió el 28 de junio de 2021. Su hermano había puesto una denuncia por su viaje a Madrid y la Guardia Civil había intentado sin éxito ver a la anciana, pero Aránzazu y Luis no les dieron permiso para hacerlo. Tras el fallecimiento, la autopsia a petición de la familia, descubrió que la anciana tenía en su sangre una cantidad de Cadmio 200 veces superior a la normal y esto le había provocado la muerte, no por accidente ni suicidio, sino por etiología homicida.

Cartel de los vecinos en el portal del edificio de Isabel.

La Guardia Civil cree que Aránzazu y Luis envenenaron a la anciana cuando los guardias comenzaron a insistir en verla por la denuncia que pusieron sus familiares de Asturias. Creen que querían matar a la anciana para evitar que volviera a Asturias y cambiara el testamento. ¿Pero habrían podido acudir a un notario en el estado en que se encontraba la mujer?

Luis se ha negado a declarar hasta ahora, Aránzazu le dijo a la jueza que era la cuidadora quien se ocupaba de darle de comer a la anciana. ¿Y qué dice la cuidadora?: “Yo era la que compraba los alimentos, cocinaba y daba de comer a la anciana, Aránzazu compraba los medicamentos y yo se los daba”. La cuidadora secunda la versión de Aránzazu, y de paso se coloca en una situación incomoda ante los investigadores. También es cierto que su declaración comienza admitiendo que tras la muerte de la anciana siguió contratada un mes más por Aránzazu y Luis, y que “después de haber terminado la relación laboral siguen teniendo contacto y a día de hoy se puede decir que son amigos”.

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