30 de marzo de 2020
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FIN DE SEMANA

En agosto de 2019 fue detenido Sergio Sáez, novio de la compañera de piso de Mimi, pero fue puesto en libertad en diciembre aunque está investigado

Crimen de Meco: Un año del asesinato de Miriam Vallejo y sigue sin haber culpables

Miriam con uno de sus perros.
Miriam con uno de sus perros.
Este jueves se ha cumplido el primer aniversario del asesinato de Miriam Vallejo, Mimi, apuñalada decenas de veces hasta su muerte mientras paseaba a sus cuatro perros en la localidad madrileña de Meco. A consecuencia de las investigaciones fue detenido Sergio Sáez, un joven que compartió casa con Mimi y que fue pareja de Celia, amiga de Mimi. Pero en diciembre fue puesto en libertad con medidas cautelares mientras continúa la instrucción de este desconcertante caso sin resolver un año después.
Este jueves se ha cumplido un año del crimen de Meco, donde perdía la vida apuñalada Miriam Vallejo, Mimi, de 25 años, mientras sacaba a pasear a sus perros y los de su compañera de piso, Celia Rosillo.
 
Fruto de las investigaciones la Guardia Civil detuvo a Sergio Sáez, de 29 años y novio de Celia, que fue internado en prisión preventiva en agosto de 2019 como principal sospechoso pero unos meses después, el 20 de diciembre fue puesto en libertad. La familia de Mimi presentó entonces un recurso para que lo encarcelaran de nuevo, pero el juzgado de Alcalá de Henares que instruye la causa, declarada bajo secreto de sumario, rechazó este mismo jueves esa petición.

No obstante, Sergio debe acudir a firmar al juzgado todos los lunes, aunque ya ha manifestado que volverá a su trabajo anterior en una tienda dedicada a enseres de caza y pesca.

La puesta en libertad sorprendió por los sucedido durante los meses anteriores de instrucción. De hecho, la Audiencia Provincial de Madrid ratificó la prisión provisional dictada para Sergio Sáez, de 29 años, por el Juzgado de Instrucción número 5 de Alcalá de Henares el pasado mes de agosto.  El tribunal desestimó el recurso de la denfensa del detenido contra su prisión provisional.

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Miriam Vallejo, la joven asesinada con uno de sus perros.

A pesar del secreto de sumario, que impide conocer toda la causa, la defensa de Sergio ya apuntaba hace unos meses la posibilidad de que la joven recibiese un gran número de puñaladas, muchas más que las cuarenta conocidas al comienzo de la investigación, lo que haría inviable prácticamente la participación de un solo hombre, convirtiendo el suceso en un asesinato grupal.

En concreto se especuló con la posibilidad de que Miriam Vallejo recibiese noventa puñaladas con diferente armas. De hecho, la investigación no se descarta que haya nuevas detenciones en este caso.

Cronología del caso 

A principios de año se encontró el cadáver de la joven, vecina de la localidad fronteriza de Villanueva de la Torre (Guadalajara), en el municipio madrileño de Meco. La Policía Judicial de la Benemérita abrió de inmediato una investigación. Fuentes de la Guardia Civil apuntaron entonces que la joven, de nacionalidad española, no está relacionada con denuncias de violencia de género ni tampoco figuraba como desaparecida.

Todas las hipótesis estuvieron abiertas hasta que el 13 de agosto de 2019 detuvieron a Sergio Sáez en la localidad de Azuqueca de Henares, en la provincia de Guadalajara, en la casa de sus padres, donde se había mudado. Anteriormente, había convivido con Celia y Miriam durante tres meses en una casa de la localidad de Villanueva de la Torre (Guadalajara), colindante con Meco, donde ocurrió el asesinato.

El análisis al que se sometió el machete de pescador, el hobby del imputado, que fue incautado en casa de sus padres y con el que se especulaba que se había cometido el asesinato dio resultado negativo. Los agentes de la Guardia Civil registraron la vivienda y se llevaron la ropa, la videoconsola y el mencionado cuchillo. Sobre el machete, Sergio aseguró que lo guardaba desde la muerte de su abuelo y que lo utilizaba para su gran pasión, la pesca.

En cuanto a la videoconsola, el ahora puesto en libertad aseguraba en su coartada que había estado jugando una partida online cuando se produjo el asesinato, entre las 20.40 y las 20.50 horas. También aseguró que estaba hablando y chateando con su hermano cuando Mimi dijo que se marchaba a sacar a sus cuatro perros a pasear. Celia, en ese momento, estaba en el gimnasio.

El primer análisis de la Play Station 3 dio como resultado que estaba encendida en ese momento, pero no registró actividad de juego. Por eso, ahora, el Equipo de la Unidad Orgánica de Policía Judicial está rastreando el disco duro del dispositivo, que tiene un lenguaje codificado y no se descarta pedir la colaboración del fabricante, Sony, para desencriptar la información de la PS3.

Contradicciones

Sergio llegó a declarar hasta cuatro veces ante las autoridades, de las cuales el novio de la mejor amiga de Mimi solo colaboró en tres, un comportamiento que hizo sospechar de él al Grupo de Homicidios de Tres Cantos de la Guardia Civil, encargado de la investigación, según contó en su momento el abogado de la familia, Vicente Sánchez.

Además, otro de los motivos  por los que se sospechó de Sergio es por la apariencia con la que se presentó en el tanatorio tras el fallecimiento de Miriam, ya que presentaba heridas en las manos y en la cara, concretamente en la nariz. Lo que parece claro es que el asesino o asesinos de Mimi está todavía en la calle.

Casualmente ese día llevaba tapado su rostro con una bufanda y un gorro. Según el abogado de la familia de Miriam, las versiones que dio en su momento para justificar las heridas fueron diferentes para las producidas en la cara y las sufridas en las manos. Así, aseguró que las de las manos podrían estar justificadas por su trabajo, pero que la versión que dio para las heridas de la nariz no era convincente.

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