18 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA

Valeria Vegas, autora de la obra sobre Cristina Ortiz, está denunciada por la madre de la vedette por quedarse con los derechos de manera fraudulenta

El libro sobre 'La Veneno' en el Juzgado, su biógrafa bajo sospecha de falsificación de su firma

Valeria Vegas y Cristina Ortiz en la presentación del libro.
Valeria Vegas y Cristina Ortiz en la presentación del libro.
La madre de Cristina Ortiz, más conocida como La Veneno, encargó un informe grafológico para demostrar que la firma de cesión de derechos en el contrato firmado, supuestamente, por la vedette para ceder el dinero recaudado por la venta del libro a la escritora Valeria Vegas, era falsa. Además, puso una querella en el juzgado y aportó el documento pericial, que muestra elcierredigital.com en exclusiva.

El pasado 14 de octubre declaraba en el juzgado de Instrucción número 18 de Madrid la escritora Valeria Vegas, biógrafa de La Veneno, declaró el lunes 14 de octubre en el Juzgado de Instrucción nº 18 de Madrid tras ser imputada por simulación de contrato y falsedad en documento mercantil. María Jesús Rodríguez, madre de Cristina Ortiz, única heredera de La Veneno, fue quien desató la batalla judicial, al denunciar a la escritora Valeria Vegas, porque no cree que su hija Cristina Ortiz, La Veneno, cediera sus derechos sobre su biografía, titulada ¡Digo! Ni puta ni santa, a la autora de la misma.

Ambas firmas analizadas.

Para apoyar su denuncia la madre de Cristina Ortiz, María Jesús Rodríguez, encargó un informe pericial de 30 páginas, firmado el 31 de mayo de 2017, por el grafólogo Francisco José Sánchez Arroyo que comparó la firma en el documento de cesión de derechos a Valeria, supuestamente realizada por Cristina Ortiz.

El perito comparó desde un punto de vista técnico esta firma calificada en el informe como la de "la cedente", calificado como documento dubitado, con otras de "La Veneno"  en documentos oficiales como el DNI y la ficha de Instituciones Penitenciarias, calificados de documentos indubitados.

Arriba la firma que se pone en duda y debajo la firma original de La Veneno.

La conclusión fue que "la grafía de la firma del documento dubitado no ha sido realizada por doña Cristina Ortiz Rodríguez". El perito asegura que entra ambas firmas existen "0 coincidencias y 7 discrepancias". El experto contratado por la madre de La Veneno asegura en su informe que "el ductus gráfico de los grafismos del documento dubitado, no es igual a los grafismos de los documentos indubitados" y añade que "las falsificaciones de firmas y/o escrituras pueden hacerse de varias maneras. Una de las falsificaciones más comunes es cuando el falsario utiliza una firma o escritura genuina como modelo e intenta simular los movimientos de la víctima dibujándola lenta y cuidadosamente. Esto se descubre identificando los hábitos escriturales individuales y micróscopiacas del autor".

Firma imitada y copiada

Tras examinar varios documentos y firmas el perito parece tenerlo muy claro: "En este caso se trata de una firma imitada, copiada a vista de una firma original, aunque como se ha expuesto en el presente informe, no le ha sido posible al falsario/a reprimir sus propios gestos gráficos más intrínsecos, ni copiar los gestos tipos propios de Doña Cristina Ortiz Rodríguez".

Dos firmas de Cristina Ortiz, La Veneno.

Los rasgos estudiados comparando firmas son el "orden especial", de lo que dice que "la distribución en el espacio gráfico no se produce de igual forma (...)", también examinó la dimensión o el "espacio gráfico de la firma de la muestra dubitada no se corresponde a las de las firmas de los documentos indubitados".

Respecto a las formas de las firmas, asegura el perito que "existe una forma caligráfica en las firmas indubitadas que las diferencia de la firma dubitada, con un resultado de exactitud de cotejo del 80%, una confianza de cotejo del 60% y una similitud entre las muestras del 0,0%". La dirección de las firmas explica el experto que "la dirección de la firma dubitada es de trazados gráficos ascendente en 15,87% con respecto a la línea imaginaria base, mientras que las firmas indubitadas son de mucho menos ascendente, en concreto 6,48% y 4,83%, respectivamente".

El quinto rasgo analizado fue la inclinación, totalmente distintas en ambas muestras, ya que en una es del 73,36% contra un 35,06% de la otra. El ritmo gráfico de ambas firmas también difieren, la firma original de La Veneno tiene "un ritmo contínuo en un solo trazado sin levantamiento de puño, ni parada, con un trazo vertical sinuoso, seguido de trazado ascendente en guirnalda y una rúbrica que la cruza en forma convexa", además respecto a la característica llamada "gancho", "las firmas indubitadas B y C (las originales de Cristina Ortiz) poseen un gesto tipo firmado "gancho", pero mientras que la firma Dubitada (la del contrato de cesión de derechos) carece de dicho gesto".

La escrtora Valeria Vegas, biógrafa de La Veneno.

No obstante, Valeria Martínez Zaragoza, acusada de falsificar la firma de La Veneno, se sometió a una prueba del cuerpo de escritura, un documento que la jueza ha remitido el perito caligráfico de la Policía, que determinará si realmente la biógrafa de La Veneno falsificó la firma de la vedette para hacerse con los derechos de su novela, derechos que han servido para que los Javis rueden una serie sobre la vida de La Veneno. La escritora valenciana también negó ante la juez todas las acusaciones que pesan sobre ella. Esta diligencia fue ordenada porque el informe gráfico es solo una prueba de parte.

 

La querella contra Valeria Vegas, redactada por el abogado Manuel Merino, fue admitida a trámite por el Juzgado número 18 de Madrid, por los delitos de simulación contractual y falsedad en documento mercantil. Esto significa que Valeria Vegas está acusada de falsificar la firma de la vedette en un contrato de cesión de derechos. Ese contrato sería el que habría permitido editar ¡Digo! Ni Puta ni Santa y quedarse con todos los beneficios de la obra. La querella fue presentada el 2 de agosto de 2019 y firmada por el penalista Manuel Merino.

Según la escritora, cuya versión ha intentado recabar sin éxito elcierredigital.com, Cristina Ortiz le habría cedido los derechos de explotación sobre esta obra mediante un contrato firmado el 13 de abril de 2016. Cuando La Veneno falleció, el 9 de noviembre del mismo año, Valeria envió una copia de ese contrato a los familiares de Cristina Ortiz con fecha de 7 de diciembre de 2016 para demostrarles que poseía los derechos sobre la biografía.

 

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