25 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

La Policía investiga hasta catorce asaltos violentos a viviendas de futbolistas internacionales que militan en la Primera División de nuestro país

Bandas de asaltantes de casas siembran el pánico entre los jugadores de la Liga de Fútbol Profesional en España

La Policía investiga los últimos robos en casas de futbolistas.
La Policía investiga los últimos robos en casas de futbolistas.
Los investigadores de la Policía buscan a varias bandas de asaltantes de viviendas de futbolistas de élite que han sufrido robos en sus hogares. Hasta 14 de estos profesionales del balón han sido victimas en los últimos tiempos de la acción violenta de ladrones organizados. Los clubes de fútbol comienzan a pedir a sus futbolistas que no se exhiban en las redes sociales como una forma de prevención.

Los últimos en sufrir los robo en sus viviendas han sido el entrenador Zinedine Zidane y el jugador del Real Madrid Isco Alarcón. Una semana antes la víctima fue otro internacional de la selección española, Álvaro Morata. Los tres han pasado a engrosar el listado de futbolistas o exfutbolistas a lo que han robado en sus hogares. El modus operandi siempre es el mismo, esperan que los propietarios no estén en casa, pero a los ladorones les da igual que estén los familiares de los futbolistas. Van armados y son violentos.

En todos los casos, los asaltantes van encapuchados, armados y entran con violencia en los domicilios. Se llevan relojes, joyas y artículos de valor o dinero en metálico. Todo lo que sea de fácil reventa en el mercado negro.

Varios analistas policiales consultados por elcierredigital.com coinciden en afirmar que "los ladrones saben perfectamente que los futbolistas no están en casa cuando perpetran los robos". Su objetivo es robar todos los objetos de valor en el menor tiempo posible. Van encapuchados porque saben que hay cámaras de seguridad. Usan el método de escalo, es decir, nunca usan las puertas para entrar y establecen antes un período de vigilancia exterior de la casa, usando incluso fotos del interior de las casas que encuentran en redes sociales o a través de compinches, como trabajadores de dichas casas.

A su comportamiento, añaden que en muchos casos los robos son violentos cuando las casas se encuentran habitadas y tampoco les importa demasiado enfrentarse a los moradores.

Álvaro Morata con su mujer y sus hijos a la puerta de su casa.

Según la Policía, se tratan de bandas organizadas, no unificadas, que siempre disponen de un vehículo en marcha esperándolos en la puerta, buscan chalets con cierto aislamiento de otras viviendas y tienen una planificación previamente estudiada.

En Barcelona robaron a Gerard Piqué, Jordi Alba y Prince Boateng, en Sevilla a Joaquín y William Carvalho. En Valencia a Ezequiel Garay y en Madrid a Benzema, Morata, Zidane e Isco. Lo que más desconcierta a los investigadores es que los objetos sustraidos están numerados en su mayoría y consignados en bases de datos policiales, con lo que pueden rastrearse en el mercado negro. Este hecho hace suponer que la Policía se enfrenta a una banda de atracadores extranjeros que tienen salida para estos objetos robados fuera de España.

En los últimos doce meses hasta 14 futbolistas o exfutbolistas de equipos españoles han sido víctimas de robo en sus casas, asaltadas mientras jugaban un partido. En algún caso se estima que lo robado ha podido ascender a 500.000 euros. En este particular equipo delincuencial los cacos no hacen distinción sobre los colores de la camiseta de sus víctimas. Los investigadores no creen que se trate de una sola banda, sino que hay al menos dos.

El primero fue Luis Figo

El primer robo conocido fue el de la vivienda de Luis Figo en Madrid, que a finales de 2016 sufrió un asalto en su casa de la urbanización del Parque del Conde de Orgaz de la capital de España. Era la segunda vez que lo robaban, la primera fue en 2003. En esta ocasión, el exfutbolista portugués de Barcelona y Real Madrid valoró en medio millón de euros lo sustraido.

En  junio de 2018 los ladrones entraron en la casa de Gerard Piqué y su esposa Shakira, en Esplugues de Llobregat (Barcelona). Dentro de la casa no estaba el jugador ni su esposa, pero sí los padres de Piqué, durmiendo. La Policía detuvo unos meses después a los asaltantes. En noviembre del 2018 mientras el Barça estaba concentrado en la ciudad italiana de Milán para jugar un partido de Copa de Europa, la casa de Jordi Alba también fue robada y en febrero de este mismo año 2019 la víctima era Prince Boateng, justo el mismo día que Valverde le daba la titularidad en el Barcelona. De casa de Boateng se llevaron 300.000 euros en joyas.

No se sabe sin embargo el montante de lo robado en casa de Karim Benzema, mientras el delantero francés estaba jugando contra el Barça en el Santiago Bernabéu. Un robo perpetrado unas semanas más tarde que los anteriores.

Abril de 2019 fue un mes negro para los futbolistas, porque los cacos también entraron en las casa de los jugadores del Betis, Joaquín Sánchez y William Carvalho, mientras disputaban el derbi contra el Sevilla.

Poco después se disputaba otro derbi entre el Valencia y el Villareal.  Aquel día los ladrones aprovecharon para robar en casa de cuatro jugadores, tres del Valencia -Garay, Paulista y Kondogbia- y uno del Villarreal, Funes Mori. Los tres jugadores del Valencia vivían en la misma urbanización a las afueras.

Una de las últimas víctimas conocida ha sido el internacional Álvaro Morata, jugador del Atlético de Madrid. Los ladrones aprovecharon el encuentro oficial entre Islas Feroe y España, de clasificación para el campeonato europeo de 2020, que ese día disputaba el jugador. Dos encapuchados entraron en su casa en la zona de Mirasierra de Madrid, importándoles poco que la familia de Morata estuviese dentro. Aunque la Policía actuó con mucha rapidez los atracadores consiguieron huir sin ser detenidos, llevándose consigo relojes, joyas y algunas piezas de mucho valor sentimental para el futbolista y su mujer, la modelo italiana Alice Campello.

Isco en el partido contra Islas Feroe.

Esta semana, Zinedine Zidane, entrenador del Real Madrid, que tiene casa en el madrileño Parque de Conde Orgaz y el futbolista Isco Alarcón, que se encuentraba concentrado con la selección española, han incrementado la lista de víctimas de La Liga.

Son los relevantes nombres que se conocen hasta ahora. Todos estas estrellas del balompié han sufrido robos en sus casas aprovechando su ausencia. Precisamente, la noticia del robo en los domicilios de los madridistas fue adelantada por el programa deportivo "Jugones", de La Sexta.

La Policía ya ha alertado de que la excesiva exhibición de los futbolistas en redes sociales favorece que los cacos conozcan más información de sus casas, familias o hábitos de entrada y salida de sus viviendas. El primer equipo de la Primera División en reaccionar ha sido el Real Madrid que ha enviado un mensaje a la plantilla pidiendo discreción sobre su vida privada y han redoblado la seguridad en sus instalaciones.

 

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