25 de julio de 2021
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EDICIÓN VERANO

El submarino Piscis VI propuesto por el Cabildo insular estaría descartado ya que su actual tripulación no está preparada para bajar a esa profundidad

La nueva apuesta en el caso de las niñas de Tenerife: Un submarino de plataformas petrolíferas

Un submarino privado podría relevar al buque Ángeles Alvariño.
Un submarino privado podría relevar al buque Ángeles Alvariño.
La búsqueda de la pequeña Anna y de Tomás Gimeno se acelera tras hallar dos botellas de buceo por el buque Ángeles Alvariño, cercano a retirarse del rastreo. Se estudian las alternativas para seguir la búsqueda y la nueva propuesta ya está en la mesa de la Guardia Civil. Según ha sabido elcierredigital.com, la madre de las niñas ha recibido el ofrecimiento de compañías que operan con submarinos de mantenimiento de plataformas petrolíferas, con capacidad para bajar a 2.000 metros de profundidad.

La búsqueda de la pequeña Anna y de su presunto asesino, su padre Tomás, se acelera tras el hallazgo por parte del robot del buque Ángeles Alvariño de otras dos pequeñas botellas de buceo propiedad del padre de las niñas. El descubrimiento tuvo lugar hace unos días durante la nueva ruta de rastreo que sigue el buque de acuerdo con los informes del Servicio Marítimo que calcularon la deriva de la lancha de Tomás Gimeno arrastrada por las corrientes.

No se trata de un giro en la investigación, ya que los investigadores de la Guardia Civil ya contaban con extender la búsqueda a esta nueva zona situada a unos 20 kilómetros del último punto donde por última vez se conectó el móvil de Tomás Gimeno la noche en que supuestamente asesinó a sus hijas. Los investigadores siempre han pensado que Tomás se quitó la vida tras arrojar a sus hijas por la borda, y que tuvo que hacerlo antes del amanecer.

Se buscaban más botellas de buceo y el cinturón de plomos

Es por esa razón que, atendiendo a la reconstrucción de los hechos de cómo Tomás Gimeno se deshizo de sus hijas en su primer viaje en lancha antes de regresar a puerto a cargar su móvil, se buscó en primer lugar a las niñas en la ruta que siguió en ese primer viaje de ida y vuelta al puerto de Tenerife. Así fue como se consiguió dar con el cuerpo de Olivia, no fue fruto de la casualidad, sino del cálculo minucioso de la UCO de la Guardia Civil con el estudio de las conexiones del móvil del padre y del trabajo de la tripulación del Ángeles Alvariño.

Ni se enganchó el ancla en un barco hundido, ni nada parecido. La encontraron. Y tras buscar durante días el cuerpo de su hermana que probablemente salió despedido al rajarse por la presión la bolsa que lo contenía, la búsqueda puso rumbo hacia las coordenadas del segundo viaje del padre en el que supuestamente él se arrojó al mar. Primero se buscó en la zona que marcaba el móvil por última vez y ahora en el recorrido que siguió la lancha a la deriva, por si Tomás Gimeno esperó un tiempo para arrojarse al mar después de tirar su teléfono. La Guardia Civil tenía calculadas todas las opciones y siguiéndolas han hallado las dos botellas de buceo de pequeña capacidad, también propiedad del padre de las niñas. Un descubrimiento importante que puede ser el preludio, como en el caso anterior con Olivia, del hallazgo de otro de los cuerpos.

Tomás Gimeno. 

Ahora, tras encontrar las botellas se busca con más ahínco aún. En principio, el Ángeles Alvariño podría seguir rastreando el fondo marino en busca de Anna y de su padre, Tomás, hasta que el Ministerio de Ciencia e Innovación decida finalizar la búsqueda para que el barco pueda volver a sus tareas en el Instituto Español de Oceanografía. Será la Guardia Civil la que tenga que informar a la autoridad judicial de cuándo estima que termine la búsqueda en el mar atendiendo a esos parámetros y a su propia investigación. Sin embargo, tras el hallazgo de las botellas hace unos días, parece inevitable una nueva prórroga de la utilización del buque en la búsqueda de las niñas, máxime tras solucionar los problemas que presentaba el robot submarino con el que opera por el desgaste del trabajo.

Un submarino de plataforma petrolífera para buscar a las niñas

La Guardia Civil ha elaborado un informe con todos los posibles sustitutos del Ángeles Alvariño en el caso de continuar con la búsqueda. Los agentes han consultado a empresas privadas e incluso se contó con la intervención de la Armada, finalmente descartada.

Por otra parte, los investigadores ya tienen encima de la mesa las últimas propuestas de la familia de las niñas. Varias empresas privadas que gestionan minisubmarinos destinados al mantenimiento de plataformas petrolíferas se han ofrecido para participar en la búsqueda de Anna y Olivia. Lo confirma el portavoz de la familia, Joaquín Amils, “ellos tienen las tripulaciones, de dos componentes, capacitadas para sumergirse hasta 2.000 metros de profundidad, con experiencia”. La otra idea sería contar con el submarino Piscis VI, propuesto por el Cabildo tinerfeño, aunque alquilando una tripulación en el extranjero, ya que ni el sumergible tiene licencia para iniciar la búsqueda en breve ni su tripulación está legalmente capacitada para sumergirse pasados 500 metros de profundidad.

Un funeral público para las niñas

Entretanto, con el corazón en un puño por las noticias de los últimos hallazgos, la madre de las niñas Anna y Olivia está dispuesta a celebrar un funeral público en Tenerife al que se podrá sumar toda la ciudadanía. No obstante, la idea de Beatriz Zimmerman, que era llevar a cabo la próxima semana un homenaje público para Olivia, cuyo cuerpo se rescató el pasado 10 de junio, y también para su hermana Anna, se halle o no el cuerpo de la más pequeña, se ha tenido que posponer. Así lo ha comunicado Joaquín Amills, portavoz de la familia. Una decisión que responde a la alta incidencia de casos de Covid-19 en Tenerife, que ha hecho que la misa se aplace hasta que las medidas sanitarias "aconsejen poder celebrar la despedida de Olivia sin ningún riesgo para la salud de quienes quieran compartir con Beatriz y familia ese duro momento".

 La familia quiere que el acto se convierta en el punto de partida de una corriente de empatía que, en un futuro no lejano, logre cambiar las cosas para que no se vuelvan a repetir hechos tan terribles como este. Beatriz mantiene viva en redes sociales la cuenta “Bring Back Home Anna and Olivia” con su última iniciativa de volver a encender velas blancas de forma masiva para no perder las esperanzas de hallar a la pequeña Anna.

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