05 de febrero de 2023
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FIN DE SEMANA

Se trata de pedir comida a la dirección del piso a ocupar y recogerla en el portal con un ticket, que usan para justificar su estancia ante la policía

El nuevo método de los okupas para colarse en las casas: La táctica de 'la pizza a domicilio'

El Cierre Digital en Repartidor de pizza
Repartidor de pizza
Las plataformas de las personas afectadas por la okupación han alertado del auge de este nuevo método, en el que utilizan el ticket de la pizza encargada antes de entrar en el inmueble para justificar que residen en la casa desde hace tiempo. En Cataluña se utilizó con frecuencia este método en 2018 y ahora parece que vuelve con fuerza al resto del país.

La técnica consiste en que una persona pide una pizza o comida a domicilio por teléfono y espera en el portal al repartidor para recogerla. Con el ticket de la compra, el okupa justifica que ya reside en la casa y evita el desalojo inmediato. A esto se le conoce como la “técnica de la pizza” y en los últimos días las plataformas de afectados han advertido que, tras aparecer por primera vez en 2018, en Cataluña, se ha extendido a comunidades como Madrid, Andalucía y Comunidad Valenciana.

Por otra parte, parece que algunos okupas han adquirido conciencia jurídica y conocen los plazos que impone la ley para llevar a cabo un desalojo en una vivienda. Por eso, con el ticket en la mano, los okupas esperan unas 48 horas para entrar, de forma que puedan alegar, en caso de que algún vecino de la voz de alarma y se presente la policía, que llevan viviendo, al menos, dos días en ese domicilio. 

La Policía únicamente puede intervenir si ve a los okupas entrar en la vivienda, por lo que cuando sucede un aviso de este tipo, prefieren trasladar la incidencia a los tribunales donde el caso puede retrasarse meses o años. A pesar de que los desahucios se han reducido un 14,6 por ciento en este tercer trimestre del año, según el Consejo General del Poder Judicial, el fenómeno de la okupación ilegal sigue siendo un quebradero de cabeza y los colectivos afectados llevan pidiendo tiempo modificaciones legales que les den una mayor protección.

La ocupación, una vulneración de la intimidad

Sentir que personas no autorizadas se han metido en nuestra casa no sólo compromete nuestra propiedad, sino también vulnera nuestra intimidad pues en una casa tenemos aquello que para nosotros es valioso: fotografías, documentación, recuerdos, ordenadores, que en muchos casos no tienen clave y dan acceso a datos más personales... Incluso existen casos en los que en la propiedad se encontraban las cenizas de familiares fallecidos.

Es una situación límite, y cuando el propietario intenta hablar y mediar con los ocupantes, lo más frecuente es que los ocupantes le digan que no se van a marchar sin una orden judicial

Los límites de desocupar una propiedad a la fuerza

¿Por qué un ocupa puede meterse en nuestra casa y nosotros no podemos hacer lo mismo? La razón jurídica es que si el ocupante se ha instalado en la vivienda (no que acabe de pasar, pues en ese caso sí que le desaloja la Policía en el momento) debemos de seguir el trámite legal, que nos dará la razón, pero que se demorará durante meses.

¿Podemos ocupar nuestra propia vivienda en el momento en el que el ocupante no está en el inmueble? Por analogía sí que debería ser posible, al igual que el okupa hizo con nosotros en su momento. Pero, en realidad, el propietario podría enfrentarse a una denuncia por coacciones e incluso de allanamiento de morada (pues en ese momento residen en la vivienda los okupas) que podrían restituir al ocupante en el uso de nuestra casa.

En este caso, además, el ocupante podría aprovechar la situación para reclamar la sustracción de sus enseres e incluso tratar de imputar la sustracción de enseres que realmente no estaban en el inmueble, lo que supone una gran inseguridad jurídica para el propietario.

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Okupas entrando en una vivienda

Esta situación se debe a que el propietario es una persona identificada y a que tendrá muy difícil acreditar desconocimiento de la ocupación y buena fe.

¿Podría ocupar la vivienda otra persona que no sea el propietario, pasando a ser el okupa del okupa? Si el inquilino ilegal puede demostrar una relación entre el propietario y la persona que okupa al okupa, tanto el propietario como el segundo okupa pueden tener un problema. A pesar de ello, cada vez son más las personas que optan por esperar a que se marchen de la vivienda los ocupantes para okuparla por medio de personas interpuestas.

Cómo actuar en caso de una okupación

Dada la indefensión que sienten los propietarios cuando les okupan una casa en España, no es que sea algo justificable que se tomen la justicia por su mano pero, moralmente, sienten que lo que hacen está bien. Recuperan su casa injustamente arrebatada, a sabiendas de que la Justicia será poco efectiva por la dilación de plazos.

A pesar de ello, en un delito de coacciones, no se valora si el fin que se persigue es justo o injusto, siendo la clave que podría llevar a una condena penal a quien protagoniza una actuación como la de los propietarios que desocuparon a los ocupas, o a aquellos que les dan de baja los suministros o les cambian la cerradura.

La única solución pasa por establecer procedimientos de recuperación inmediata de la posesión por el cauce legal que pueda prevenir estas situaciones, pues en la situación mencionada podrían haberse dado graves consecuencias derivadas del enfrentamiento.

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