24 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

El nuevo equipo jurídico, encabezado por el penalista Marcos García Montes, cree que hay indicios suficientes para reabrir el caso

La familia de Yéremi Vargas pide que se sustituya al juez y se investigue a "El Rubio" como único sospechoso de la desaparición

Ithaisa Suárez, Marcos García Montes y el abuelo de Yéremi.
Ithaisa Suárez, Marcos García Montes y el abuelo de Yéremi.
El abogado Marcos García Montes, que representa a la familia de Yéremi Vargas, desaparecido en Canarias en 2007, pidió el jueves que el juez que instruye el caso del menor sea sustituido y que se avance en la línea de investigación defendida por los investigadores de la Guardia Civil que considera el principal sospechoso de la desaparición del niño a Juan Antonio Ojeda, alias "el Rubio", que presuntamente confesó a dos presos "sombra" su participación en el suceso, aunque luego lo negó.

Los padres de Yéremi Vargas, el niño que desapareció cuando tenía siete años en Vecindario (Gran Canaria) en 2007, piden que se releve del caso al instructor que lo archivó en octubre de 2017 y que las investigaciones se retomen en la línea que sugería la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, con Juan Antonio Ojeda "el Rubio", como principal sospechoso.

El nuevo abogado de la familia Suárez Vargas, Marcos García Montes, anunció el jueves que a partir de septiembre presentará una serie de escritos para solicitar la sustitución del juez instructor, Juan Manuel Herno, al entender que no realizó algunas diligencias importantes y que dictó el archivo del caso "de manera injusta".

Ithaisa Suárez, la madre de Yeremi, aseguró que la familia afronta esta nueva etapa "con mucha esperanza", confiada en poder "saber la verdad" algún día y también en poder "recuperar lo que quede de él y tener un sitio donde ir a llorarle y llevarle flores".

El caso Yéremi está archivado desde el 25 de octubre de 2017 cuando fue decidido por el juez instructor, aunque fue recurrido ante la Audiencia Provincial de Las Palmas que ratificó el archivo de la causa. El abogado García Montes dijo este jueves que ha encargado a "un equipo de criminólogos y peritos" que repasen este procedimiento y sigan la línea siempre defendida por la Guardia Civil de considerar sospechoso a "el Rubio".

Investigación de la UCO impecable

Este abogado, en la misma línea que defendía Ithaisa Suárez en una entrevista concedida a elcierredigital.com en mayo e 2019, cree que la investigación realizada por la UCO durante estos doce años  "es coherente e impecable", y necesariamente debería rematar con la investigación a Ojeda.

El nuevo abogado de los Suárez Vargas ha recordado que el juez del caso tiene abierto un expediente en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por cómo trató este caso y a los investigadores de la Guardia Civil y señaló que algunos testigos también tienen "quejas" sobre cómo les atendió el magistrado Juan Manuel Herno. La madre de Yeremi ya afirmó a elcierredigital.com en esa misma entrevista  de mayo que muchos "testigos se pensarían si vuelve a declarar por cómo les trató el juez".

El juez instructor, Juan Manuel Hermo Castoya, titular del juzgado de Primera Instancia número 2 de San Bartolomé de Tirajana, de Gran Canaria, decidió archivar entonces el caso por falta de pruebas, algo que no sentó muy bien a los familiares de Yéremi, pero tampoco a los investigadores de la UCO de la Guardia Civil, que interrogaron a numerosos testigos, siguieron la pista de 600 llamadas e investigaron a 195 pederastas durante doce incansables años. Sin embargo, todo ese trabajo cayó en saco roto al archivar las investigaciones en octubre de 2017, decisión que fue ratificada en marzo de 2018 por la Audiencia Provincial de Las Palmas.

El testigo de cargo más importante de entonces fue un niño de 12 años, que vió un coche blanco con la pegatina de una palmera, pero se cometió el error de buscar un vehículo de la marca Opel, cuando en realidad el coche era de la marca Renault. Un error nimio, que en cualquier otra investigación habría pasado desapercibido, pero tras pasar por seis jueces por el Juzgado de San Bartolomé de Tirajana logró estancar el proceso, a pesar de que todos los dedos señalaban y señalan todavía a "el Rubio".

Varios testigos sitúan a Ojeda en el lugar de los hechos y "aunque hay numerosos indicios no podemos llevarlo al juzgado porque las pruebas no son concluyentes, pero no hay otro sospechoso y nunca se llegó a buscar en un vertedero cercano", explicaba la madre del menor.

Móvil, ocasión y beneficio

Para García Montes, "el Rubio tenía "móvil, ocasión y beneficio" para matar a Yéremi Vargas, guiado, presuntamente, por los mismos deseos sexuales que años más tarde le llevaron a agredir sexualmente a otro niño en Doctoral -localidad colindante con Vecindario-, uno hechos por los que ahora cumple una condena de cinco años de cárcel, hasta 2020, cuando saldrá de prisión.

El abogado ha remarcado que existen una serie de conversaciones de Ojeda con compañeros de celda que no se han investigado suficientemente, en las que el sospechoso dice que el niño "está muerto" -cuando oficialmente está desaparecido- y sugiere que su cadáver fue destruido quemándolo.

Juan Antonio Ojeda durante un juicio anterior, en 2015.

Se refiere García Montes a la confesión que realizó "el Rubio" en dos ocasiones a excompañeros de celda, en las cárceles de Málaga y Algeciras, respectivamente y en las declaraciones de estos testigos ante la Guardia Civil para decir que Ojeda les había facilitado detalles de Yéremi, que solo podía conocer tras haber tenido contacto con el niño: "En uno de los casos, le contó que Yéremi se puso de color azul y esto solo lo sabíamos familiares cercanos porque el niño tenía un problema respiratorio relacionado con su nacimiento prematuro y un enfermedad relacionada con problemas respiratorios, incluso comiendo se quedaba azul a veces. Al segundo preso le dijo que "se me fue de las manos", en referencia a Yéremi", recuerda su madre.

Además varios testigos situaron a "el Rubio" en el lugar de los hechos y "aunque hay numerosos indicios no podemos llevarlo al juzgado porque las pruebas no son concluyentes, pero no hay otro sospechoso y nunca se llegó a buscar en un vertedero cercano", explicaba Ithaisa, la madre del menor. 

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