23 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

El príncipe gitano se deberá enfrentar todavía a tres causas pendientes y si tiene una mínima condena tendrá que pagar las penas acumuladas

Sinaí Giménez, el Obama gallego del clan de Los Morones, con un pie en la cárcel cuando empiecen a salir las causas pendientes

Sinaí Giménez detenido por la Guardia Civil.
Sinaí Giménez detenido por la Guardia Civil.
Sinaí Giménez, el patriarca de "los Morones", el clan gallego que protagonizo varios enfrentamientos con el clan rival de "los Zamoranos" en Galicia durante los últimos meses, se debate entre la libertad y la cárcel y parece más cerca de ésta última que de lo primero. El último juicio sólo le ha ganado tiempo antes del siguiente, al no hacerse efectiva la condena de tres años de cárcel.

Suena a una fatal jugada del destino que el primer gitano que pudo ser alcalde de Vigo vaya a dar ahora con sus huesos en prisión y no es difícil que Sinaí acabe en la cárcel, porque aunque hasta ahora la ha esquivado tiene todavía dos causas pendientes con la Justicia y si flaquea en una sola de ellas puede hacer que se derrumbe toda la baraja de naipes sobre la que ha construido su débil libertad.

El primer round salvado tuvo lugar el pasado 1 de julio, cuando ambos clanes implicados en una macropelea en el mercadillo de Cangas el 16 de octubre de 2016 se vieron la cara en el Juzgado de lo Penal número 2 de Pontevedra. En esta ocasión solo hubo heridos leves y juez y Fiscalía prefieron que ambas partes llegaran a un acuerdo, antes que juzgar a doce encausados y escuchar sus testimonios durante una semana.

Sinaí Giménez del clan de Los Morones.

Aquella sentencia concluía que "debo condenar y condeno a Sinaí Giménez Jiménez, como autor criminalmente responsable de cuatro delitos de lesiones, previstos y penados en el artículo 147.1 del Código Penal, a la pena de: 1 año de prisión, inhailitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena por el delito del párrafo B. 1 año de prisión, inhailitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena por el delito del párrafo C. 1 año de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena por el delito del párrafo D. 1 año de prisión, inhailitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena por el delito del párrafo F. Abono de las seis treceavas partes de las costas procesales. Abono de dos treceavas partes, dos veinteseisavas partes y dos sesenta y cincoava partes de las costas procesales".

Este complicado párrafo de la sentencia viene a señalar, resumidamente, que el príncipe de los gitanos gallegos, de Los Morones, Sinaí, no puede ni saltarse un semáforo en rojo durante los próximos cinco años porque si lo hace, ingresará en la cárcel y pagará por todas las causas pendientes. Aunque es muy probable que eso ocurra igualmente, porque todavía tiene pendiente varias causas de las que, con muchísima probabilidad, recibirá alguna condena que, por pequeña que sea, obligará a su ingreso en prisión.

Aplazamiento de cinco años

A pesar de ser condenado a tres años de cárcel, no irá a prisión, de momento, porque  el fallo también recoge un aplazamiento de cinco años, que fue logrado gracias al acuerdo con "los Zamoranos" y con el consentimiento de la Fiscalía: "Procede acordar el beneficio de la suspensión de la ejecución de las penas de prisión, impuestas a Sinaí Giménez Jiménez y a María Consuelo Giménez Jiménez, por el plazo de cinco años desde la fecha de la presente resolución, condicionada a que no delincan durante dicho periodo", figura recogido en el fallo de la sentencia, que es firme y no puede ser recurrida según el acuerdo alcanzado entre todas las partes implicadas en la pelea, doce encausados.

Los miembros del clan de "los Zamoranos" condenados fueron Enrique León, Javier Duval y José Luis Jiménez, que también resultaron beneficiados del aplazamiento de su condena, en este caso durante dos años, ya que su condena era de un solo año por los incidentes del mercadillo de Cangas.

No es la primera vez que Sinaía esquiva la prisión, ya en 2007 Olegario Giménez, el rey de los gitanos, y su hijo Sinaí fueron condenados en Pontevedra por una agresión al portavoz de los vendedores ambulantes autónomos, sentencia que la Audiencia Provincial revocó. Padre e hijo son fundadores de la Sociedad Gitana Gallega. Como representantes de este colectivo se han entrevistado con la Xunta y con otros organismos, incluso con el anterior fiscal jefe de Galicia, Carlos Varela, que logró que "Los Zamoranos" desterrados regresasen. Luego, con el respaldo de la Sociedad Gitana se presentó a las elecciones municipales viguesas, donde no logró concejales.

La primera de las tres causas pendientes de Sinaí y Los Morones es la relativa a una agresión en 2014, cuando pegaron, presuntamente, a seis guardias civiles y a un abogado en la localidad de Tuy.  Poco después, la segunda causa pendiente: en octubre 2015 Olegario, Sinaí y otros diez miembros de la familia fueron detenidos y acusados de un tiroteo en la Autovía de Vigo (V-20) contra el clan de los Zamoranos, resultando herido uno de ellos. Se les acusó entonces de los delitos de organización criminal, amenazas, blanqueo de capitales y fraude a la Seguridad Social. Marino y Juan Pablo, dos de los hermanos, están en búsqueda y captura  desde entonces y la semana pasada no se presentaron al juicio por los incidentes de 2014 por lo que tuvo que ser suspendido.

Por si fuera poco, el 15 de mayo de 2019 Sinaí fu detenido con tres kilos de hachís en Salamanca. Lo dejaron en libertad con cargos. Es el último episodio de Los Morones y la última de las causas, que a fuerza de acumular penas puede dar al traste con la libertad de Sinaí.

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