18 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

Las calculadas estrategias de la vicepresidenta segunda del Gobierno han provocado el hartazgo en sectores muy diversos de Unidas Podemos

Las claves por las que la izquierda desconfía de Yolanda Díaz: Mesianismo y ambigüedad

/ Yolanda Díaz
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz sigue apostando por la ambigüedad dialéctica con la intención de sortear las preguntas que recibe sobre el nuevo 'Frente amplio' que por ahora lidera. Este hecho, sumado, por ejemplo, a sus renuncias en la reforma laboral, están soliviantado a algunos sectores de Unidas Podemos que, por ahora, callan ante la evidente incapacidad de la coalición de sobrevirar sin su mejor activo.

Las transversales simpatías que despierta Yolanda Díaz por su gestión al frente del Ministerio de Trabajo unido a la alarmante falta de banquillo de Unidas Podemos –que podría rozar la extinción sin una figura de la talla de la vicepresidenta segunda–, han provocado que amplios sectores de la coalición que fundó Pablo Iglesias callen ante las estrategias de la gallega, cuyo nuevo asesor en su promoción política es el consultor y ex 'gurú' de Pedro Sánchez, Iván Redondo

Ya lo avisó el politólogo y cofundador de Podemos Juan Carlos Monedero: "La izquierda transformadora no debe tragar ante la sustitución de los partidos por espacios políticos trabados solamente por el carisma y la fuerza política de quien los representa". Es decir, si Podemos no tragó antes a Manuela Carmena no lo debe hacer ante Yolanda Díaz.

Estrategia

La vicepresidenta segunda Yolanda Díaz esquiva todas las preguntas que recibe sobre el 'Frente amplio' de la izquierda que lidera con visible ambigüedad. En El País, hace unos días significó que su tour electoral no es tal, sino "una gran conversación con la sociedad española, pero no para un proyecto político. No estoy hablando de una candidatura. Creo que nuestro país está hastiado de proyectos políticos. Yo quiero cambiar la vida de la gente de verdad, por eso me seduce más lo pequeño", afirmó.

"Lo que voy a hacer es abrir una conversación con los sectores profesionales de la sociedad española, que además no voy a hablar yo, van a hablar ellos. A mí me gustaría conocer, por ejemplo, qué política de ingresos públicos entiende una parte de nuestro país que debe tener España, que sigue teniendo entre siete y ocho puntos de diferencia con la media europea", añadió la vicepresidenta segunda.

Díaz dice que si se quisiera "presentar a las elecciones, lo diría". Según ella, "ya me va conociendo España y no me quiero presentar a las elecciones. Quiero hacer algo mucho más difícil, que es abrir una conversación con la sociedad española y cambiar los parámetros, porque creo que la sociedad es moderna y quiere esto, no quiere más políticos".

Y, en gesto mesiánico, advierte que se puede volver a su tierra: "Respeto muchísimo a mis compañeros y compañeras de Unidas Podemos, de los 'comunes', de todos los partidos que quieren que yo afronte este reto y les quiero dar las gracias. Pero digo con honestidad que yo no he tomado esa decisión. Y cuando la tome la voy a comunicar, si la tomo, igual que si decido volver a Galicia".

El 'carmenismo' quiere a Yolanda

El calendario electoral no es demasiado propicio para el nuevo 'Frente amplio'. Unidas Podemos piensa más en sobrevivir en Castilla y León que en intentar acercarse a gobernar. Pero este proyecto de la izquierda transformadora, liderado por Díaz, tampoco quiere saber nada del 'carmenismo', a pesar de que Manuela Carmena tras romper con Íñigo Errejón se le 'ha ofrecido'.

También lo ha hecho en público el exlíder de IU, Gaspar Llamazares, todavía sin recuperarse del revés de Actúa. El ex coordinador federal de IU admite que no cree que Díaz le vaya a llamar: "Ella tiene mucho que desbrozar antes de hacer ese tipo de gestos".

Según Llamazares, "no tengo mucho interés en estos momentos, pero tampoco lo rechazaría. Ella tampoco ha dicho que sí todavía. Si se hace como señuelo controlado y en la deriva populista quizá no merezca la pena, pero si se trata de una apuesta de fondo por una recomposición de la izquierda social y política seguro que merece la pena estar". 

El proyecto

Las heridas entre 'pablistas' y 'errejonistas' hacen prácticamente imposible que fructifique el 'Frente amplio' que diseña la vicepresidenta Yolanda Díaz para alegría de Pedro Sánchez, que sabe que su estancia en La Moncloa depende de la fuerza de una izquierda alternativa hoy fragmentada.

Y lo seguirá mientras Íñigo Errejón lidere Más País que, según el diputado, sigue su "camino verde, alejados del ruido". El cofundador de Podemos, atascado por la denuncia que sufrió por la agresión a un vecino del barrio madrileño de Lavapiés y conmocionado por el revés de los Verdes alemanes en las últimas presidenciales celebradas en el país teutón, parece haberse convertido en el gran escollo para el gran pacto.

No será fácil unir a una izquierda más allá del PSOE, no solo Unidas Podemos y Más País. Y es que por lo pronto hay cuatro fuerzas independentistas que no quieren ni oír hablar de pactar con una fuerza estatal. Este grupo lo conforman ERC, las CUP, EH Bildu y el BNG, que en las últimas generales sumaron millón y medio de votos y cuentan hoy en día con 21 diputados en el Congreso de los Diputados. Tres de estas fuerzas, todas menos las CUP, conformaron en las últimas europeas la formación Ahora Repúblicas.

A este proyecto político republicano se unieron partidos independentistas, considerados minúsculos: Puyalón de Cuchas (Aragón), Andecha Astur (Asturias) y Ahora Canarias. Fuera se quedó en esta ocasión otro clásico dentro de estas listas alternativas: la Izquierda Castellana que fue puesta en el mapa por la recordada Doris Benegas.

Sin embargo, Unidas Podemos sí que tendría opciones de hacerse con fuerzas regionalistas o 'nacionalistas de baja intensidad' que hoy están dentro del errejonismo, como Más Madrid, Compromís, la Chunta Aragonesista o Iniciativa del Pueblo Andaluz.

Pero Yolanda Díaz quiere captar para su Frente Amplio a otros partidos progresistas en liza, que fueron los que apoyaron la lista Compromiso por Europa en la última cita europea: Més per Mallorca, Més per Menorca, Nueva Canarias, En Marea, Coalición por Melilla, el Partido Castellano, Caballas de Ceuta, Izquierda Andalucista o Verdes de Europa.

U otras formaciones que no tienen lazos con otros partidos estatales. Es el caso de Geroa Bai, Partido Riojano, Gent per Formentera, la Agrupación Socialista Gomera, la Unión del Pueblo Leonés o Teruel Existe (que va a apadrinar una lista de la España Vaciada).

También en liza están otras formaciones, con determinada fuerza, como Anticapitalistas, Recortes Cero, el histórico PCPE, el PCTE, el cannábico Luz Verde o el animalista PACMA, que fue votado en las últimas generales por 226.000 personas.

Palos desde el norte

Además, Yolanda Díaz tiene otro duro frente abierto. La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez respecto a la reforma laboral, y su supuesto incumplimiento programático, ha escocido especialmente en el norte de España.

Así, Arnaldo Otegi, uno de los ahora sostenes del Ejecutivo de Sánchez desde su partido Euskal Herria Bildu, le ha recordado a la ministra de Trabajo que "el inicial compromiso de derogación integral ha ido devaluándose ante las posiciones cerradas de la CEOE y las presiones de la UE dentro de un escenario pandémico".

Yolanda Díaz. 

El líder de la izquierda abertzale ha criticado duramente por ello a Yolanda Díaz. Según Otegi, "hemos percibido que la vicepresidenta de Gobierno, con su objetivo de consenso en ese marco de diálogo social, daba a la CEOE una capacidad de veto sobre sus contenidos que nos alejaba de una derogación de la reforma y nos condenaba a alcanzar objetivos de mucho menor alcance".

El sindicato soberanista vasco ELA también ha criticado a Díaz, ya que asegura que ha accedido a que "la patronal CEOE haya logrado imponer su veto al Gobierno de Sánchez, CCOO y UGT para que sigan vigentes los aspectos más lesivos de las reformas de Rodríguez Zapatero y Rajoy (2010 y 2012)". 

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