24 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

Estas relevantes instituciones no tienen claro el motivo del retraso del pago y lo achacan al ministro Pedro Duque

Nuevo bochorno del Gobierno de Pedro Sánchez: Las 10 Reales Academias no han percibido aún los 800.000 euros presupuestados este año

Un nuevo problema surge para el gobierno de Pedro Sánchez. En esta ocasión se centra en el ámbito académico y de la alta cultura. Casi terminando el mes de octubre las diez Reales Academias, dependientes del Instituto de España, no han recibido aún el dinero que les corresponde para este año que, en poco más de dos meses, termina. El presupuesto que se acordó para 2018 es de 800.000 euros

El Cierre Digital se ha puesto en contacto con las instituciones afectadas para conocer la raíz del problema. Para muchos todo tiene su origen en el cambio de ministerio. Tradicionalmente, el Instituto de España y las diez academias dependían de la cartera de Educación, independientemente de que esta esté o no unida a la de Cultura. Tras la llegada del ejecutivo de Sánchez pasaron a depender del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, al frente del cual está Pedro Duque que, según algunas fuentes, no tendría entre sus prioridades solventar este problema.

Con el Instituto de España, que preside Joaquín Poch, también presidente de la Real Academia de Medicina, nos ha sido imposible ponernos en contacto. Sin embargo, desde la Real Academia de Farmacia si han respondido a nuestras preguntas y aseguran que “el Ministerio de Educación aprobó el año pasado los presupuestos como siempre, pero están paralizados por el Tribunal de Cuentas. En su tejado está la pelota”. Al momento de terminar este reportaje, dicho organismo no ha contestado a las preguntas de este periódico ni vía telefónica ni por correo electrónico.

Desde la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando su visión del asunto es más resignada. “No es excepcional. Independientemente del cambio de ministerio y de la actitud del nuevo ministro, esto pasa todos los años. Siempre hay retrasos. De hecho, algunos años se paga de golpe todo el presupuesto al finalizar el año”, aseguran.

Este hecho, el de habitualidad del retraso en los pagos, también lo confirman desde la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas donde nos confirman que “sí que hay un retraso en los ingresos del presupuesto” pero que no quieren terciar en la polémica. “Es un problema para nosotros venga de quien venga”, afirman.

El Instituto de España

En España hay diez Reales Academias que dependen del Instituto de España. Son la de la Lengua Española, la de Historia, la de Bellas Artes de San Fernando, la de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la de Ciencias Morales y Políticas, la Nacional de Medicina, la de Jurisprudencia y Legislación, la Nacional de Farmacia, la Real Academia de Ingeniería de España y la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras.

Fachada del Instituto de España

Se tratan de academias de ámbito nacional que tienen su sede en Madrid o en Barcelona. El Instituto fue creado el 1 de enero de 1938, en plena Guerra Civil, siendo Ministro de Educación Pedro Sainz Rodríguez. Sus promotores fueron Eugenio D´Ors, Pedro Muguraza y Agustín González de Amezúa.
Su objetivo es mantener y estrechar la fraternidad entre las diez reales academias españolas, auxiliándose y complementándose entre sí para la mayor eficacia de sus tareas y actividades, formando la superior representación académica nacional en España y el extranjero.

La financiación de las diez Reales Academias

En 2009, los Presupuestos Generales del Estado destinaron al Instituto de España y sus diez Reales Academias 10.519.260 euros, de los que un 37% fue a parar a la RAE (Real Academia Española). Cinco años después, los PGE de 2014 destinaban a todas las academias 4.335.360 euros, apenas medio millón más de lo que la RAE recibía un lustro antes. Evidentemente, la crisis ha perjudicado a la financiación de estas instituciones, hasta llegar a los 8000.000 euros que les corresponde para este año 2018. Estos recortes han afectado fundamentalmente a los gastos corrientes y algunas Academias han confesado tener problemas para afrontar el pago de las nóminas de los trabajadores que velan por el patrimonio histórico, documental, científico o artístico que atesoran.

La crisis obligó a “ponerse las pilas” a estas regias instituciones culturales que acabaron buscando financiación por otras vías como el mecenazgo, al que han recurridos otras instituciones culturales como el Museo del Prado. También han buscado acrecentar el interés del ciudadano organizando exposiciones y actividades que dan a conocer a la gente sus fondos artísticos e históricos y, al mismo tiempo, reivindicarse ante los gobiernos. Claro que, en esto, también hay diferencia, ya que por sus contenidos y ámbitos temáticos la Española, la de  Historia y la de Bellas Artes son las que más capacidad tienen de buscar financiación directa o indirectamente a través de estos eventos. A esto se suma como vía de financiación que, ya antes de la crisis, muchas de ellas recibían patrimonio, procedente de herencias o donaciones.

Estas instituciones, contra la imagen de “cementerio de elefantes” que a veces tiene la sociedad de ellas, tienen como función principal conservar nuestro patrimonio cultural, sobre todo el inmaterial, y asesorar en distintas áreas a las diferentes administraciones, aunque éstas rara vez recurran a ellas. La administración, ahora en manos del PSOE, que, al margen de su lucha por poder aprobar el nuevo PGE, aún no ha hecho efectivo los pagos, en total 800.000, a las diez Reales Academias de nuestro país, instituciones puntales para nuestra cultura. 

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