30 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Los cirujanos que le realizaron tres operaciones en el centro CEME han declarado ante la justicia, sin embargo, que “todo salió correcto y perfecto”

Intrusismo en las clínicas estéticas: El estado de coma tras un mes de Silvia Idalia pone sobre la mesa este problema

El Cierre Digital en Silvia Idalia.
Silvia Idalia. / Joven que entró en coma después de una triple operación estética.
Silvia Idalia ingresó hace más de un mes en la Clínica CEME para realizarse una triple operación estética. Unos días después, quedó en coma por la infección que le provocó la intervención. Esta situación alerta de los peligros del intrusismo laboral en estos centros ya sea por sus inversores o por sus cirujanos, en muchas ocasiones sin la titulación necesaria. En el caso de Silvia, los médicos han declarado que “todo salió correcto y perfecto”, mientras que su novio afirma que "está devorada".

El pasado mes de mayo, Silvia Idalia se quedaba en coma después de someterse a una triple cirugía estética en la Clínica CEME (Centro Europeo Médico Estético) en Madrid. Tras el ingreso de la joven en el hospital, su familia decidió denunciar por presunta negligencia médica. Estos días están teniendo lugar las declaraciones tanto de familiares como de los implicados en la operación. El objetivo es poder aclarar qué sucedió en una intervención que alerta sobre el riesgo de intrusismo laboral en las clínicas de estética.

Los primeros en aportar testimonio fueron los médicos encargados de la cirugía de la joven de 34 años. Fue el pasado martes y ambos se negaron a responder a las preguntas emitidas por la acusación. Solo respondieron a su abogado, afirmando que el procedimiento “salió correcto y perfecto” y que “la chica no tenía nada”, mostrándose sorprendidos ante el “misterioso” ingreso de la joven en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) el pasado 6 de mayo.

Aunque ese día también estaba llamado a declarar el responsable de la clínica CEME, se ha aplazado finalmente hasta el 21 de junio su comparecencia. Lo que también se está demorando, sin que se sepa la causa, ha sido la entrega del informe médico en el que se detalle el tratamiento que recibió Silvia antes de la operación. Aunque el juez les dio un plazo de cinco días el pasado 3 de junio, el día 14 seguían sin aportar dichos documentos.

Quien también ha declarado ha sido el novio de Silvia, que ha revelado que la joven sufrió una infección que la tuvo con graves síntomas durante cuatro días y que “ahora está devorada (…). El 30% de su cuerpo está en carne viva, es sumamente grave, y aún no hemos hablado de posibles amputaciones de dedos, extremidades”.

El riesgo del intrusismo laboral en las clínicas estéticas

Según la pareja de la joven, a Silvia no se la atendió como correspondía, ya que hubo un fallo incluso en los goteros la primera noche de ingreso. Algo que pone de manifiesto la posible falta de profesionalidad y el riesgo que puede suponer el intrusismo laboral en un tema como la salud.

Cristiano Ronaldo en su clínica de injertos capilares, Insparya.

Como ya contábamos en elcierredigital.com, los inversores ajenos a la medicina en este tipo de clínicas pueden llegar a suponer un riesgo para la salud. La Clínica CEME es solo un ejemplo de otros más conocidos, como la clínica capilar de Cristiano Ronaldo o la conocida cadena de clínicas Dorsia. Según ha podido saber elcierredigital.com a través de fuentes del entorno, “Dorsia tiene 110 clínicas y ninguno de los propietarios es médico”.

Un intrusismo que, según publicaba la SEME (Sociedad Española de Medicina Estética) en su página web, “no cesa”. “Llevamos tiempo observando cómo se anuncian cursos de formación en medicina estética dirigidos a personal no médico: enfermer@s, fisioterapeutas, odontólogos, esteticistas”, explica la presidenta en el mismo artículo.

Estas personas no estarían capacitadas para poder dar este tipo de servicios, ya que para ser cirujano plástico, estético y reparador en España es necesario cursar la carrera de Medicina y, con ello, todo lo que conlleva. Los seis años de estudios, más los cinco de especialidad en un hospital y el MIR.

Los cirujanos plásticos y estéticos denuncian el intrusismo

Aunque el caso de Silvia ha hecho aflorar a la actualidad este tipo de presuntas negligencias médicas, según explican en la web del Dr. López Burbano, cirujano plástico, “hoy en día muchas intervenciones de cirugía plástica y estética son llevadas a cabo por personas que no están tituladas específicamente para ello”.

La formación que estas personas alegan tener, continúan explicando, “son solo cursos de unos pocos días de duración”, unos supuestos másteres en los que no se ofrece la formación necesaria, tutelada por profesionales, a los futuros cirujanos.

Estos títulos no tendrían carácter oficial y, por tanto, no quedarían registrados en los listados oficiales de cirujanos plásticos, que se encuentran tanto en la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética) como en la de AECEP (Asociación Española de Cirugía Estética Plástica. Los expertos recomiendan consultar en dichas webs si el cirujano en cuestión está en disposición del título oficial.

Ofertas que ponen en peligro la calidad

Sin embargo, la titulación de los especialistas no parece ser el único problema. Según explicaba a elcierredigital.com Jorge López Vallejo, psicólogo y director de su propio Centro Sanitario de Psicología y Psiquiatría, los centros sanitarios de cualquier tipo —en este caso, estético— solo deberían poder ser dirigidos por “facultativos realmente titulados y acreditados legalmente”. Una situación desamparada por la ley, ya que “la única comunidad autónoma que lo regula es la de las Islas Baleares”.

El psicólogo Jorge López Vallejo.

“Cuando el facultativo no es el que ha creado su propio centro sanitario ni el que ha desarrollado la idea o el proyecto y hay inversores cuyo único criterio es el económico, existen riesgos de que se rompan ciertos principios y códigos deontológicos”, explicaba López Vallejo, quien también cree que “el facultativo debería tener libertad absoluta para actuar y el inversor no debería entrar en ninguna decisión dentro de lo clínico o médico”.

Además, López Vallejo confesaba a elcierredigital.com que “cuando priman los intereses económicos, la calidad del servicio se reduce. En la calidad siempre hay una relación directa con el precio”.

Desde la SEMYCE (Sociedad Española de Clínicas de Medicina y Cirugía Estética) han indicado a elcierredigital.com que "el precio que cada centro médico o cirujano quiera poner a su trabajo es totalmente libre, pero lo que siempre hay que tener en cuenta es que jamás se puede recortar en calidad y seguridad. Nosotros, como empresarios del sector, sabemos cuáles son los costes de una cirugía, por eso nos sorprenden algunas ofertas que vemos".

Estos casos generan inseguridad sanitaria en aquellos pacientes que quieren someterse a cirugías estéticas.

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