31 de marzo de 2020
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FIN DE SEMANA

Mariola Martínez-Bordiú y sus hijos Francisco Borja y Jaime tienen intereses en esta sociedad que no paga a sus trabajadores desde hace cinco meses

La familia Franco detrás de la empresa Dulcinea Nutrición, concesionaria de los dos restaurantes de La Moncloa

Exclusiva Mariola Martínez-Bordiú.
Mariola Martínez-Bordiú.
La familia Franco parece estar abonada al escándalo, algo que les persigue por un motivo u otro. En este caso, es por su participación en la empresa Dulcinea Nutrición S.L.,donde dos de los bisnietos del dictador han ocupado cargos y Mariola Martínez-Bordiú, segunda nieta de Francisco Franco, posee un 17 por ciento de participación. La sociedad está en proceso concursal, no paga a sus trabajadores desde hace cinco meses y es concesionaria del servicio de restauración de Presidencia del Gobierno.

Tras un incidente protagonizado hace unos meses en los cuarteles del Ejército de Tierra español se descubrió que las trabajadoras de la empresa Dulcinea Nutrición S.L., que también prestan servicio en Presidencia del Gobierno dentro del Palacio de la Moncloa, llevan cinco meses sin cobrar su nómina, pese a lo cual siguen prestando servicio de restauración en el complejo presidencial español.

Ahora, lo más significativo del caso, es que dos bisnietos de Francisco Franco ocuparon cargos durante años, en concreto hasta 2018, en esta empresa Dulcinea Nutrición. Se tratan de Francisco de Borja Ardid Martínez-Bordiú, que fue consejero y presidente de la sociedad hasta el 6 de julio de 2018, y su hermano Jaime Ardid Martínez-Bordiú, que fue consejero delegado mancomunado y solidario hasta el 3 de diciembre de 2015.

Ambos son hijos de María de la O Mariola Martínez-Bordiú, segunda nieta de Francisco Franco, que se casó con Rafael Ardid en 1974 en el Palacio de El Pardo y con quien tuvo tres hijos: Francisco de Borja, Jaime y Francisco Javier.

Mariola, la más tapada del clan familiar

Mariola Martínez-Bordiú Franco nació en 1952 en Madrid y se licenció en Arquitectura y es diplomada en Pintura, aunque nunca ejerció la profesión. Dicen sus allegados que es "la más discreta de los siete hermanos y la más independiente". A Mariola nunca le gustaron las fiestas ni la vida nocturna, siempre prefirió las reuniones privadas con amigos.

El 14 de marzo de 1974 se casó en el palacio de El Pardo con Rafael Ardid Villoslada, un madrileño cinco años mayor que ella, hijo de un militar republicano, licenciado en Ciencias Políticas y abogado dedicado a los negocios inmobiliarios a través de una empresa familiar llamada Cofivisa, constructores de la madrileña urbanización de El Encinar de los Reyes, pegada a La Moraleja. El matrimonio se instaló en la urbanización Monte Príncipe, de Boadilla del Monte y allí vivieron. Mariola tuvo que enfrentarse a toda su familia para conseguir casarse con el hijo de un republicano.

Mariola y Javier Ardid, su hijo pequeño.

Precisamente fue la boda de Francisco Borja en 2004 con María Ruiz Vega la que unió a gran parte de la familia Franco, que hasta entonces había permanecido muy distanciada. Tras la muerte de su madre, Carmen Franco, Mariola heredó la finca Cerca de los Monteros, en Marbella, valorada entonces en 60 millones de las antiguas pesetas y que acabaría vendiendo al matrimonio formado por Roberto Osborne y Carolina Herrero, hermana del conocido periodista radiofónico Antonio Herrero que falleció trágicamente.

Un año después, en 2005, se casó Jaime Ardid Martínez-Bordiú con Carmen Panadero Reyes en el Pazo de Meirás. En ambas bodas fue María de la O la madrina. Mariola figura hoy como consejera en CM 16 S.L. ("explotación de hoteles") y de Domarma 3 S.L., relacionada con el sector hotelero. Hace tan solo unos meses se  casó el pequeño de la familia, Francisco Javier, en México, país de la novia. Los tres hermanos Ardid acaban de fundar la constructora Armabor Management, especializada en levantar edificios residenciales.

Accionista de Dulcinea Nutrición

Según adelantó Radio Jaén, de la Cadena Ser, María de la O poseería el 17 por ciento de la empresa Dulcinea Nutrición S.L., uan empresa afincada en Puertollano (Ciudad Real), que también adeuda sus nóminas a los trabajadores de la residencia de tiempo libre de la localidad jienense de Siles. En la actualidad Dulcinea Nutrición adeuda las nóminas de más de dos meses a 19 trabajadores de esta localidad y su deuda se sitúa en cerca de los 50.000 euros.

Pero lo más significativo es que Dulcinea Nutrición S.L. obtuvo la concesión del servicio de restauración de Moncloa el 18 de agosto de 2017 a través de la licitación sacada a concurso público por la Subsecretaria del Ministerio de la Presidencia y para las administraciones territoriales en mayo de ese mismo año.

El contrato fue adjudicado por 1.752.000 euros. Pero Dulcinea Nutrición comenzó a tener problemas y está hoy inmersa en varios concursos de acreedores, de hecho tiene 111 incidentes registrales materializados por deudores en los últimos tres años.

Mariola Martínez Bordiú y su marido, Rafael Ardid.

A pesar de no cobrar desde agosto, la treintena de personas que trabajan en el complejo de Presidencia del Gobierno todavía no se han decidido ir a la huelga, a pesar de que en mayo se llegó a un acuerdo con carácter vinculante pero que la empresa no ha cumplido hasta ahora.

La concesión del servicio de las dos cafeterías de este complejo de La Moncloa se hizo en agosto de 2017 con Mariano Rajoy como presidente del Gobierno del PP, pero la situación se ha seguido manteniendo con Pedro Sánchez al frente del Gobierno del PSOE. Ninguno de los dos ha revertido la situación. 

Más problemas

Tampoco es la primera vez que Dulcinea Nutrición es protagonista de una noticia relacionada con sus servicios. La empresa, ubicada en Ciudad Real, fue constituida en 2007 con un capital social de 1.233.900 euros y declaró ventas por valor de 2,5 millones de euros. Está auditada por Global Emprentia Auditores S.L.P. y tiene dos administradores únicos, Vicente Fernández Santiago y José Artero López-Vicente.

"Con esos números no se explican demasiado bien los problemas que hay en las cuentas e impiden pagar a sus asalariados", señalan los expertos consultados por nuestro periódico. El paso por su cargos directivos de dos de los trece bisnietos del dictador Francisco Franco no terminaron de arreglar los problemas que arrastraba.

Concentración este verano de trabajadoras de Dulcinea en Sevilla.

Elcierredigital.com ya publicó otro escándalo relacionado con Dulcinea Nutrición, cuando los 17 trabajadores del comedor del acuartelamiento del Ejército de Tierra de Camposoto, en Cádiz, no accedían a las instalaciones para prestar el servicio de comedor desde el 1 de octubre al no cobrar desde hace meses varias nóminas el contrato de Defensa con Dulcinea. El sindicato CGT explicó que los trabajadores dejaron de acudir al cuartel cuando “los mandos militares en Sevilla ordenaron que se prohibiera la entrada de las trabajadoras a sus puestos de trabajo en los cuarteles por la deuda que Dulcinea Nutrición S.L mantiene con la Seguridad Social”.

Jenner López Escudero, presidente de la Asociación Militar Profesional 45 Sin Despidos, criticó entonces que “estas son las consecuencias de la privatización en el Ejército. Rescinden el contrato ahora unos trabajadores a los que denigran sus derechos y les dejan en la calle y perjudican a cientos de soldados que se quedan sin comer decentemente”, denunció López Escudero.

El conflicto dejó a 818 alumnos del acuartelamiento sin servicio de comedor y recibiendo raciones de campaña, servidas por el Ministerio de Defensa. En febrero de este año el escándalo fue mayor al denunciar el programa de Alberto Chicote, “¿Te lo vas a comer?” los gusanos que presentaba la fideuá servida a la tropa el 25 de febrero de ese año.

Entre los 47 contratos del Estado logrados por Dulcinea Nutrición la mayoría pertenecen a Defensa, aunque también ha obtenido licitaciones de los comedores escolares de Castilla-La Mancha en 2017 por valor de 2,5 millones de euros y por 1.307.000 euros en 2018 y del ayuntamiento de Puertollano por 557.000 euros en el mismo año. No obstante, la empresa está ubicada en el polígono Industrial La Nava II, de este pueblo.

Esta empresa también obtuvo un contrato del Ayuntamiento de Málaga por valor de 360.000 euros para dar de comer al personal del Centro de Acogida de esa ciudad andaluza. En Jaén obtuvieron un contrato de 653.000 euros en 2018 para la residencia de tiempo libre de Siles. El último contrato licitado a Dulcinea es para dar servicio de catering a un acuartelamiento de la zona centro por valor de 101.818 euros. Según la información de esta asociación militar, el gasto en catering externo del Ministerio de Defensa ascendió en 2018 a 23.975.000 euros.

La ley prevé en el artículo 211 de la Ley de Contratos del Sector Público la rescisión unilateral de los contratos por impago a los trabajadores, pero sin embargo, ninguna Administración ha hecho uso de esta posibilidad todavía para salvar a los trabajadores de Dulcinea S.L., una empresa bajo el accionariado de la familia Franco.

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