21 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

El partido naranja no ha presentado una enmienda a la totalidad a unos presupuestos que serán avalados por EH Bildu

Albert Rivera rompe su amistad con Inés Arrimadas tras el acercamiento entre Ciudadanos y Pedro Sánchez

/ Rivera y Arrimadas
Ciudadanos vive horas de tensión después de que unas declaraciones realizadas por Albert Rivera hayan sido interpretadas como un ataque del ex líder naranja contra su antigua aliada Inés Arrimadas, que sigue tendiéndole su mano al PSOE para aprobar los Presupuestos Generales del Estado de 2021.

Albert Rivera fue rotundo en su despedida en la dirección de Ciudadanos: "No me gustan las tutelas ni ser un jarrón chino". Pero la estrategia emprendida por Inés Arrimadas, que quiere dar valor a Cs evitando que el PSOE se eche en brazos independentistas, y de paso 'dar celos' al PP antes de un previsible pacto entre azules y naranjas, ha molestado al su antecesor. 

Rivera mostró su visión sobre la política estatal en la presentación del libro 'Un ciudadano libre' en Zaragoza: "Saben que yo no aguanto ni un minuto apoyando cosas en las que no creo. Uno puede ser flexible, laxo, tener cintura, pero tiene que tener dignidad. Y cuando la dignidad en la vida la pierdes, eso no se recupera. Sinceramente, veo todo lo que pasa y digo: ¡ay por Dios, menos mal que dimití!".

El dardo de Rivera

"Esto es peor de lo que advertimos", aseguró Rivera antes de recordar que él advirtió que Pedro Sánchez "iba a pactar con toda la banda (. . . ) Menos mal que dimití, porque si tengo que aguantar todo esto tengo que ir escoltado, pero frente a mis votantes". 

Pero lo peor fue la puntilla del hombre que renunció a ser vicepresidente de Sánchez por pretender ocupar el hueco del PP antes de fallido salto a La Moncloa: "Uno puede ser laxo, pero tiene que tener dignidad", aseguró. 

Su excompañero Toni Roldán le contestó: "Lo digno hubiera sido poner de tu parte para evitar este escenario cuando se podía". Y en los medios de comunicación el fundador de Cs recibió multitud de dardos. 

Prat contra Rivera

Especialmente duro con él fue Joaquín Prat: "Quizás se olvida el señor Rivera que él tuvo en su mano haber evitado eso. Quizá se olvida el señor Rivera que él, si hubiese sido valiente, a lo mejor, se hubiera evitado eso que ha sucedido una vez que se ha marchado de la política".

"A mí que te vayas de política por la puerta de atrás y luego vengas dando lecciones me hace mucha gracia. Es que este señor hubiese tenido en su mano, si no se hubiera creído que iba a ser presidente del Gobierno, que eso que tanto critica no hubiese sucedido", añadió el comunicador.

Rivera se desmiente

Rivera intentó apagar en Twitter el incendió político que provocó en la capital maña: "Nunca he pronunciado públicamente, hoy tampoco, ni una palabra sobre las decisiones que toma la actual cúpula de Cs. Dejé la vida política para siempre. Y aunque tenga que ver falsos titulares como estos, no dejaré de opinar sobre lo que me apetezca, como cualquier otro ciudadano".

La mano derecha de Arrimadas, Edmundo Bal, ha asegurado que no se siente aludido por el dardo de Rivera y afirma que el partido sigue con su decisión: "Desde Cs hemos sido claros con el Gobierno. No hace falta que cedan ante separatistas y filoetarras. Hay una alternativa para sacar adelante los presupuestos que España necesita. Pero deben elegir: o la vía moderada o la vía radical". 

"El Sánchez de 2019 estaría alarmado ante las negociaciones con separatistas. El de 2015 ya habría hecho advertencias públicas como los barones socialistas hoy. El actual tiene que decidir: en su Gobierno manda Podemos o manda el PSOE. Lo sensato son unos presupuestos con Cs", añade. 

Bal asegura en una entrevista en El Correo que "Sánchez jamás podrá decir que no tuvo más remedio que echarse en brazos de Rufián y Otegi" y asegura que Cs "es un partido serio que toma las decisiones con la cabeza y no con las tripas". 

 

 

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