10 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

La Fiscalía recurre su absolución por un supuesto fraude fiscal y pide que se repita el juicio por falta de argumentación

Las causas pendientes con la Justicia y Hacienda que le quedan a Borja Thyssen y a su esposa Blanca Cuesta

Borja Thyssen, a la derecha, acompañado de su abogado.
Borja Thyssen, a la derecha, acompañado de su abogado.
Borja Thyssen fue declarado inocente de defraudar 600.000 euros a la Hacienda Pública española en 2007 el pasado 19 de diciembre, al no encontrar el Tribunal pruebas suficientes de que el acusado no residiera en Andorra como defendía para no hacer la declaración fiscal durante ese ejercicio en España. Ahora la FIscalía recurre esa sentencia y pide que se devuelva esa causa al Juzgado de lo Penal número 22 de Madrid. Pero al hijo de la baronesa todavía le quedan causas pendientes con Hacienda.

La Fiscalía de Madrid  ha recurrido este jueves la sentencia del Juzgado de lo Penal 22 de Madrid que absolvió a Borja Thyssen-Bornemisza, hijo de la baronesa Thyssen, de un presunto delito de fraude fiscal. También solicita que se repita el juicio al considerar que el fallo carece de la argumentación necesaria para exculparle.

El Ministerio Público sostiene en un recurso presentado ante la Audiencia Provincial que la decisión de absolver al acusado de defraudar 592.557 de euros del IRPF de 2007 no tuvo en cuenta la falta de "coherencia" de las pruebas practicadas sobre el país de residencia de Borja Thyssen, que supuestamente era Andorra en aquella fecha. Borja Thyseen fue absuelto el pasado 16 de diciembre tras el juicio celebrado en noviembre de este año.

La Fiscalía pedía dos años de cárcel para el hijo de la baronesa Thyssen, además de 600.000 euros de multa y la devolución de otros 600.000 euros a la Hacienda Pública, en total 1,2 millones de euros.

Borja Thyssen en noviembre el día del juicio.

La Fiscalía en su recurso pide a la Audiencia Provincial de Madrid que anule la sentencia del Juzgado al considerar que la sentencia absolutoria “adolece tanto de insuficiencia como de falta de racionalidad en la motivación" de los hechos de acuerdo con las pruebas practicadas en el juicio oral. 

La acusación pública considera que el Juzgado omitió la valoración de datos “relevantes” que se desprenden de la prueba documental propuesta por la propia Fiscalía y que "apuntan a la residencia del acusado en territorio español en ese ejercicio fiscal”. El recurso sostiene que las declaraciones testificales prestadas en el juicio “no han sido valoradas en relación con dicha documental y en relación con las declaraciones prestadas por los mismos testigos durante la instrucción de la causa, contradicciones que se hicieron valer en el acto de juicio a la vista de las divergencias con lo anteriormente declarado”. 

"El Juzgado ha simplificado los términos del debate hasta reducirlo a la prueba testifical desarrollada en Juicio, ignorando la abundante documental recabada a lo largo del expediente administrativo tributario y la instrucción de la causa, y despreciando el esfuerzo probatorio realizado, en aras a acreditar la residencia efectiva del acusado en España en un lapso temporal que ampliamente supera los 183 días", afirma el recurso.

Acreditar la residencia en Andorra

El fiscal precisa que la actividad probatoria desplegada a instancia suya en el juicio acredita la residencia efectiva de Borja Thyssen en territorio nacional en el ejercicio fiscal 2007 en contraposición a los actos llevados a cabo por el acusado “tendentes a generar la apariencia de su residencia en Andorra, aportando diversa documentación que nada acredita, dada la consideración de dicho territorio como paraíso fiscal en el año 2007".

El matrimonio Borja Thyssen y Blanca Cuesta.

Por todo ello, solicita la nulidad del fallo absolutorio "ante la vulneración de la normas constitucionales y garantías procesales, la insuficiencia e irracionalidad en la valoración de la prueba, el apartamiento manifiesto de las máximas de la lógica y la experiencia y la omisión de todo razonamiento respecto de parte de la prueba".

La Fiscalía no pide a la Audiencia que, una vez anulada la sentencia absolutoria, condene al acusado sino que el procedimiento sea devuelvo al Juzgado de lo Penal para que "valorándose en su integridad la prueba practicada, se proceda a la condena de Borja Thyssen como autor responsable de un delito contra la Hacienda Pública".

Casos abiertos

 

El representante del Ministerio Público en la fiscalía de Madrid también ha acusado a Borja Thyssen y su esposa Blanca Cuesta haber defraudado a las arcas públicas un total de 336.417,89 euros correspondientes al ejercicio fiscal de 2010.

La Fiscalía de Madrid recordaba que el 26 de febrero de 2010 tuvo lugar la transmisión de las participaciones sociales de Cas Capetó S.L. (de la que era administradora única Blanca Cuesta), en virtud de tres escrituras públicas de compraventa otorgadas por cada uno de los tres partícipes en la mencionada sociedad.

Por un lado, Borja Thyssen-Bornemisza Cervera (titular del 50% de las participaciones), Blanca Cuesta Unkhoff (titular del 40%) y la sociedad Caribean Breeze S.L. (titular del 10%), en favor de otras tantas las sociedades holandesas: Princess Four BV, Hermosa Beach Holding BV y Martínez Investments BV.

La Fiscalía hacía hincapié en que el activo de Cas Capetó S.L. estaba constituido fundamentalmente por una casa en Ibiza, que carecía de personal contratado y sin actividad económica alguna, y en que el precio total abonado por dicha operación ascendió a 9.700.000 euros, que fueron ingresados en la cuenta bancaria de la que era titular Borja Thyssen-Bornemisza.

El matrimonio Thyssen-Cuesta. 

Del total transferido, 4.197.345,63 euros se correspondían con la venta de las participaciones de las que era titular Borja Thyssen-Bornemisza3.357.881,78 euros se correspondían con la venta de las participaciones de las que era titular Blanca Cuesta Unkhoff; 839.463,85 euros se correspondían con la venta de las participaciones de las que era titular Caribean Breeze S.L. y 1.305.308,81 euros procedían de la cesión onerosa de un crédito del que manifestaba ser titular Borja Thyssen-Bornemisza frente a la sociedad Cas Capetó S.L.

Ambos acusados presentaron en plazo la declaración de IRPF correspondiente al ejercicio 2010 en su modalidad de tributación conjunta, en la que declararon una ganancia patrimonial de 2.206.527,50 euros por la venta de las participaciones de Cas Capetó S.L. cuando la ganancia real obtenida por los acusados con la venta de tales participaciones ascendió a 3.792.564,92 euros, “ocultando por tanto a la Hacienda Pública la cantidad de 1.586.037,39 euros”.

Y es que, según la Fiscalía, la ganancia patrimonial que los acusados ocultaron procede también de la venta de participaciones realizada a través de Caribean Breeze S.L. que en realidad se trata de una operación “simulada”. De dicha sociedad eran titulares Borja Thyssen (70% de las participaciones) y Blanca Cuesta (30%).

Desde fuentes de la Hacienda Pública consultadas por elcierredigital.com aseguran que lo más previsible es que “se llegue a un pacto entre el matrimonio y la Fiscalía”.

Negocios bajo sospecha

En cuanto a la Hacienda Pública, Blanca Cuesta ha generado diversos riesgos fiscales tanto a la sociedad patrimonial como a su marido Borja Thyssen, al no haber realizado declaraciones trimestrales ni anuales desde el año 2004, habiendo sido sancionados con importantes cantidades como lo refleja los expedientes 0499075528114 y 0499075528123. Estas sanciones aún no han sido liquidadas y por las cuales, en unión de las acciones judiciales de proveedores, pueden desembocar en el embargo y subasta de la finca y casa propiedad de B&B en Ibiza.

Otra sociedad, Nandia Management S.L. es propiedad de Blanca Cuesta, fue fundada en el año 2006 con un capital social de 3.010,00 € y con domicilio social en la calle Velázquez número 94 de Madrid, como administrador único figura Blanca y el 100% de su accionariado está compuesto por la limitada Euroconfi, que es en realidad un bufete de abogados, a través de ésta se facturan los ingresos por exclusivas y mediante la intervención de su abogado e integrante de Euroconfi S.L., Pedro Mejías Villatoro.

La familia Thyssen en Ibiza. 

Así mismo la pareja Thyssen-Cuesta formalizaron el 17 de Noviembre de 2005 la constitución de la mercantil Caribbean Breeze S.L con domicilio en el chalet Mas Mañanas de Sant Feliu de Guixols, herencia que recibió Carmen Cervera de su primer marido, Lex Baxter. Su objeto social: Construcción General de Inmuebles y obras de ingeniería en general. El informe mercantil de la citada empresa es demoledor con un riesgo superior al de la media del sector y un riesgo máximo del 100% de insolvencia. En septiembre de este año aun no habían presentado ningún balance de cuentas anuales ante el registro mercantil y mucho menos ante la Hacienda Pública.

Estas actuaciones de Blanca Cuesta como administradora de los bienes y sociedades en las que figura Borja Thyssen han llevado a éste a una situación de “alto riesgo” de su patrimonio heredado. Tanto que los agentes policiales de las agencias tributarias actualmente realizan un amplio estudio de las sociedades y movimientos realizados por Blanca CuestaBorja Thyssen, sus propios hermanos y su abogado Mejías Villatoro, este último en una evidente situación peligrosa al ser administrador, consejero o delegado de infinidad de sociedades, bien en su nombre o de los clientes del bufete arriba mencionado.

Blanca y Borja se casaron en régimen de separación de bienes y con un documento privado que acota las propiedades de cada uno el 11 de octubre de 2007 en Terrassa, en una ceremonia secreta y nocturna, ya que la pareja había vendido la exclusiva. Blanca estaba embarazada de cinco meses. La baronesa no asistió y cesaron los espléndidos regalos (casas, coches) con los que hasta entonces había obsequiado a su hijo. Ella dijo públicamente que su hijo formaba parte de una secta, y los abogados de él empezaron a presionar para que dispusiera de toda la herencia del barón Thyssen. El ritmo de vida de los nuevos esposos no bajó, y con él, la urgencia por conseguir liquidez.

Los Thyssen-Cuesta: crónica de desencuentros familiares

Ahora, el matrimonio Cuesta-Thyssen se encuentra en un momento crítico con el Fisco español, pero no es ni mucho menos la primera vez que se ven en una situación similar. Él es el único hijo del matrimonio de Carmen Cervera y el Barón Heini Thyssen. Realmente, Borja nació en 1980 fruto de la relación sentimental de su madre con Manolo Segura, pero fue adoptado por el aristócrata suizo de origen alemán luego de casarse con su madre en 1985.

Carmen jugó durante años al despiste sobre la paternidad biológica de Borja, llegando a afirmar en 1995 que había conocido a Heini un año antes de la fecha en el que siempre se da como la oficial del inicio del noviazgo en 1981. Borja y Carmen formaron un tándem durante las dos primeras décadas de vida del joven. Juntos protegieron y pelearon por su parte de la herencia del Barón frente a los otros descendientes del aristócrata.

Blanca Cuesta al desnudo. 

La ruptura entre madre e hijo tendría nombre de mujer: Blanca Cuesta. Esta extrovertida modelo de Tarrasa (Barcelona), un año mayor que él, conoció a Borja en Sant Felíu de Guixols durante el verano de 1998 “gracias a un flechazo”. Un amigo común, que era el socorrista de la piscina del complejo náutico donde Borja atracaba su barco, les presentó.

Dicen que su primer encuentro fue en altamar, a bordo del yate de Borja. Que éste la impresionó a base de una cena de exquisitos mariscos preparados por el cocinero de Tita. Gracias a su relación con el heredero de la baronesa Thyssen, Blanca desfiló en la pasarela Gaudí luciendo bañadores de Dolores Cortés. Antes de ser modelo, había estudiado la carrera de Enfermería y llegó a trabajar en el servicio de urgencias como auxiliar clínica, continuando así con la tradición familiar ya que su padre era médico cirujano y su madre enfermera. También hizo sus pinitos en el mundo de la publicidad apareciendo en la portada de la revista barcelonesa Bar-ona.

Sin embargo, Blanca saltó a la fama, al igual que hizo en su día su futura suegra, al salir semidesnuda en la portada de la revista Interviú gracias a unas fotos tomadas también en la Costa Brava. Fue en marzo de 2004 y tras aumentarse el pecho. Dicen que la operación de senos fue un regalo de la familia Thyssen. “Si lo hace todo el mundo ¿por qué no lo puedo hacer yo’”, llegó a decir la modelo. Sin embargo, esta aparición pública no gustó nada a la Baronesa viuda. Desde ese momento, dejaron de ser “amigas”.

Las comidas en restaurantes de lujo y las compras en tiendas exclusivas junto a ella desaparecieron. Borja y Blanca han mantenido una relación muy tormentosa antes de formalizar su matrimonio. Sobre todo, en el periodo comprendido entre septiembre de 2004 a enero de 2005, donde rompieron todos sus vínculos. La modelo regresó a la rutina del hogar paterno en Tarrasa. Pero parece que la idea no le convenció mucho y pronto volvió al regazo de Borja, que la recogió encantado. Tanto que por ella se realizó dos tatuajes en su cuerpo: uno que ocupa su hombro y brazo derecho y que representa el símbolo de Blanca en el horóscopo chino (un enorme tigre); y, otro, en la pierna con el nombre de su chica en japonés.

En diciembre de 2006, Blanca volvió a salir desnuda luciendo sus atributos personales en una revista y en su familia política no se armó tanto revuelo. Se trataba de la publicación GQ, donde además realizaba unas declaraciones fuera de tono. Por ejemplo, se confesaba defensora a ultranza de los vídeos pornos caseros, “pero, eso sí, en privado”. También afirmaba que en su relación con Borja es él quien lleva los pantalones, pero “soy yo quien se los bajo (…) a mi novio le hace gracias que los demás puedan ver, pero no tocar”. “Cuando una pareja lleva estos años de noviazgo es normal que vaya pensando en casarse y tener hijos. Nuestra relación está muy consolidada”, ha llegado a afirmar el heredero de la baronesa, quien en su día le regaló a su prometida un caprichito: un Porsche de color rojo, que se unía a otros caprichos más diarios como son el champán francés de marca junto a latas de caviar iraní.

A pesar de que la pareja le dio dos nietos, la relación durante años entre Carmen Thyssen y su hijo y nuera pasó por situaciones dignas de un astracán. Llegó a exigir pruebas de paternidad de sus nietos y cruzó con ellos desagradables declaraciones en las revistas. La aristócrata llegó a ser timada por unos personajillos que la ofrecieron un vídeo que supuestamente acabaría con la reputación de Blanca. Por su puesto, esa grabación no existía.

Uno de los episodios más inquietantes para los que temen que pueda haber alguna repercusión en el futuro de la colección Thyssen (totalmente blindada por ser propiedad del Estado español) lo protagonizaron Borja y Blanca el día que se presentaron en el museo, en mayo de este año, para llevarse dos obras que colgaban junto a la colección Carmen Thyssen, prestada temporalmente por la baronesa al museo: El bautismo de Cristo, de Giaquinto, y Una mujer y dos niños junto a una fuente, de Goya, valorados en unos siete millones de euros.

La seguridad del museo invitó a la pareja a abandonar el edificio y el patronato acordó que las telas no saldrían del museo. Los abogados de Borja llevaron la reclamación a los tribunales y el tema sigue pendiente de resolución. Para la baronesa no hay caso. "Podría dejárselos en herencia si yo quisiera porque, a sugerencia mía, Heini los compró los días de su bautizo en Nueva York. Él no tiene ningún documento que acredite esa propiedad. No se entera. Ya veremos qué hago".

El matrimonio Thyssen-Cuesta con el Ministro de Cultura José Guirao y la viuda de Balthus en la inauguración de una exposición/ Bernardo Paz. 

Sin embargo, desde hace unos años, coincidiendo con el cerco de Hacienda. Los Thyssen-Cuesta se muestran más unidos que nunca. Se necesitan y sobre todo, buscan proteger a toda costa el inmenso patrimonio que atesoran, sabedores de que dividir los dejaría mucho más débiles.

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