08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El 19 de septiembre de 1998 la Policía detuvo a su compañero Alí Ihsan Korkmaz por tráfico ilegal de heroína junto a la activista marroquí

Los conflictivos antecedentes de Nadia Otmani, la feminista marrroquí que increpó a Ortega-Smith en Madrid

Nadia Otmandi se dirige a Ortega Smith.
Nadia Otmandi se dirige a Ortega Smith.
La activista Nadia Otmani que la pasada semana increpó a Ortega-Smith el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid tiene una larga historia detrás, que no tiene nada que ver con la defensa de los derechos de la mujer y sí más con el tráfico de drogas y las subvenciones no justificadas.

Según fuentes del Ayuntamiento de Madrid, el Partido Podemos en su contínuo juego publicitario ha buscado a quien pudiera reventar el discurso de Ortega Smith, portavoz municipal de Vox en Madrid, a cuenta de la farsa que manejan tantos acreedores a subvenciones. Flaco favor se hace al movimiento feminista, mostrando su cara mas radical y cínica, si su carta de presentación es la grotesca actuación de la inmigrante marroquí Nadia Otmani, reciclada como feminista radical.

Nadia Otmani nacida en Fez en 1960 vino a casarse y divorciarse en 1997 en Marruecos pese a que la ley Mudawana fue promulgada en 2004, algo que no concuerda con sus relatos. El mismo año 1997 emigró a España aprovechando que su hermana Rachida, de 33 años, estaba casada con un iraní y tenía dos hijos. Al año siguiente la prensa nacional publica una serie de artículos que la implican en algunos delitos.

El 19 de Septiembre de 1998 la Policía inicia una operación contra el tráfico de heroína donde detienen a Alí Ihsan Korkmaz y a su compañera, Nadia Otmani. Se desmantela un laboratorio de heroína en el Barrio madrileño de San Blas y se requisan 3,2 kg de esta droga, además de gran cantidad de paracetamol y cafeína, empleados para adulterar la heroína. Cinco días más tarde el periódico El País relata los hechos.

A raíz de estas detenciones se descubre una trama de narcotraficantes y el 25 de Septiembre se aprehenden 140 kg adicionales de heroína en otro laboratorio ubicado en Ciempozuelos (Madrid), la mayor incautación de droga hasta la fecha, capaz de abastecer el consumo nacional durante sies meses y que a día de hoy, tendría un valor de cinco millones de euros.

La activista Nadia Otmandi.

El día 5 de octubre Nadia fue tiroteada por el marido de su hermana, Feredoune B., un iraní de 45 años con antecedentes por tráfico de drogas, cuatro veces detenido entre 1986 y 1993. 

Fue operada de inmediato en el hospital Ramón y Cajal por la doctora Fernández Cheto y pasó al Hospital de parapléjicos de Toledo, de donde salió 11 meses después. Cabe hacerse dos preguntas de acuerdo con el relato ¿Fue un caso de violencia de género? o ¿fue un ajuste de cuentas?

En 2003 Nadia funda la Asociación Esperanza (Al Amal) de Mujeres Marroquíes, que registra en 2005 en Madrid y en todo el territorio Español en 2009. A partir de entonces recibe subvenciones de no menos de 320.000 euros en cuatro años, por sus actividades.

Embargo de la Junta de Andalucía

La delegación andaluza de la Asociación recibe diversas ayudas para la adquisición de un piso y emplearlo como sede, subvenciones que no sirvieron a su propósito por lo que la Junta de Andalucía embarga el local por impago a la Seguridad Social. Adicionalmente, la Consejería de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid le requiere la devolución de las ayudas otorgadas la delegación madrileña de Amal, (BOCM, 295 11 de Diciembre de 2014), ayudas que se suman a las deudas de Andalucía.

Según se desprende del Facebook de la propia organización, la Asociación ha recibido múltiples subvenciones y ha sido ahora cuando en un acto concertado con Podemos y los medios de comunicación donde Nadia ha realizado un escrache a Ortega Smith con motivo del día de la Violencia de Género.

A sus 59 años, en un español balbuciente, Nadia ha encontrado su momento de oro como un instrumento para excluir a quienes exigen el cumplimiento de la ley, ellos que ocupan el poder por usucapión y que conculcan todos los días la democracia con sus consignas, ocupando la calle contra la democracia, invocando que se destituya a los que no tragan con su catecismo dogmático y alentando las soflamas de sus periodistas a sueldo.

Nadia se ha prestado de buen grado a la miserable política socialista. La lideresa de la asociación AL-AMAL se ha hecho feminista para obtener de la subvención pública su medio de vida, faltando a las leyes, mintiendo sobre su identidad, incumpliendo sus exigencias y perdiendo las subvenciones en razón de delitos de malversación de fondos públicos. Su único progreso ha sido quitarse el velo.

Subvenciones y representación de inmigrantes

Si es injusto considerar la sobrerrepresentación de los inmigrantes en la delincuencia, no cabía representar mejor quien ahora vive de la subvención. Pero es que además esa violencia que no tiene género, porque la ley no le reconoce el crédito a quien se interpone entre el delincuente y su víctima, presenta perfiles tan característicos como mostrarse en su plenitud desde los jurisconsultos coránicos que hablan de pegar a la mujer siempre que no se deje huella, tal como declara del marido de su hermana Rachida. Y VOX lucha por la prisión permanente revisable tanto para tantos asesinos confesos y hallados culpables, como rechaza enérgicamente los abusos continuados y el trato humillante que reciben las mujeres en muchos países no occidentales donde la trata sexual, el matrimonio forzoso o la ablación son prácticas sistemáticas, que atentan contra la dignidad e intimidad de la mujer.

La activista marroquí.

El Consejero de Educación de la Generalitat Josep Bargalló se ha quitado la venda de los ojos, la venda que se pone el socialismo cínico frente a las amenazas a la convivencia que trata de estigmatizar a un partido de la oposición en cuanto no conviene a su imperio. ¿Cuantos delincuentes se encuentran a sueldo desde las instituciones, o no es, acaso, un delito que beneficia a quien lo practica, la malversación de fondos públicos?.

 Y siguen ahí las necesidades reales de las víctimas por aquellos que dicen protegerlas y se alimentan de recursos públicos como si ellos fueran los acreedores al reconocimiento que merecen las víctimas. ¿Puede justificarse tamaña crueldad? ¿Se acabaría la pederastia financiando a los gerentes y burócratas que declaran la protección a la infancia? Existe una clara diferencia entre los costes de gestión y la protección de las víctimas. La ley contra la violencia de género fracasa porque es falsa, y fracasará, pero alimenta las arcas de tantos y tantos canallas que las habitan sobre el alfoz de los ciudadanos de buena fe que substituyen la acción racional de las instituciones públicas por sus asociaciones y organizaciones particulares. Con un minuto de silencio ahogan las respuestas.

Al igual que los criminales piden perdón por sus crímenes dejando el dolor a los sobrevivientes. Un magnífico ejemplo para redimir sus penas. La fe cínica de quien se envuelve en la bandera de la democracia para romperla día a día, para abandonar a sus víctimas en la cuneta con unas leyes de violencia de género fracasadas que alimentan infinitos minutos de silencio. El silencio de los corderos.

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