14 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Ha sido mano derecha del exministro socialista en todos sus puestos importantes, creció a su sombra en Castilla-LaMancha y en el Ministerio de Defensa

Ingresado el director general de la Policía por coronavirus: Francisco Pardo, el hombre siempre fiel a José Bono

Francisco Pardo.
Francisco Pardo.
El director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras, ha estado ingresado en un hospital de Madrid por coronavirus, que le ocasionó una infección respiratoria leve. Pardo es un semidesconocido para la ciudadanía, pero siempre ha tenido un poder soterrado. Huye de la Prensa y toda su carrera política la ha hecho al lado del exministro José Bono, siempre fiel. Su gran aspiración es convertirse en ministro de Defensa como lo fue su mentor. Ahora es el Director General de la Policía.

El director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras, ha estado ingresado unos días en un hospital de Madrid a causa de una infección ocasionada por el COVID-19. Fuentes oficiales indican que "ya se le ha dado el alta y se recupera favorablemente de una infección respiratoria leve". Es el tercer mando de las Fuerzas de Seguridad del Estado español en caer en las redes del coronavirus.

También el número dos de la Policía, el director adjunto operativo del cuerpo, José Ángel González, dio positivo hace unos días al test del Covid-19 y dejó de participar en el comité técnico de seguimiento de la pandemia y del Estado de Alarma. A su vez, el DAO de la Guardia Civil, Laurentino Ceña, fue el primero que dejó de asistir a ese comité a causa de su infección por coronavirus; en el que incluso su director técnico, Fernando Simón, está también en cuarentena.

Pero el director general de la Policía, Francisco Pardo, es un semidesconocido para la mayoría de los españoles, poco o nada mediático, pero siempre dedicado a la política desde hace más de 30 años como militante socialista. Tomó posesión de su cargo como director general de la Policía el 6 de julio de 2018 en una ceremonía presidida por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, un puesto en el que ha repetido en esta nueva legislatura dado el aprecio y confianza que le mantiene el exmagistrado y ministro.

Una vida junto a Pepe Bono

Francisco José Pardo Piqueras nació en Abengibre, provincia de Albacete, la misma que su mentor Jose Bono Martínez, que nació un poco más distante en el municipio de El Salobre. Fue un 13 de febrero de 1962 en el seno de una familia humilde, que ocupaba una modesta vivienda familiar de dos plantas.

Paco es el mayor de tres hermanos, Miguel y José Antonio nacieron después de él. Casado y con dos hijos, comenzó dsde muy joven a ayudar a su padre Miguel en la venta de melones. Sus primeras salidas del pequeño pueblo manchego, con menos de 800 habitantes, fue para competir como atleta en las carreras de medio fondo, llegando a ser récord nacional de 2.000 metros con 14 años.

En una entrevista de las pocas que ha concedido, casi obligado por ser presidente de las Cortes castellanomanchegas, Francisco Pardo, conocido por sus amigos como Paco, contaba que su vida la marcó el final de la dictadura franquista, que le sorprendió con 13 años estudiando en la Universidad Laboral de Cheste, en Valencia. Luego estudió la carrera de Derecho en Murcia, porque por entonces no existía universidad alguna en Albacete. En la capital huertana se licenció en 1985.

Francisco Pardo escuchando a Bono como ministro de Defensa.

Luego volvería a su pueblo de Abengibre para comenzar su carrera política en el Ayuntamiento. En 1988 daría el salto político a la provincia, siempre a la sombra de José Bono y de José María Barreda, a quienes calificaba en una entrevista como "amigos que me han enseñado a querer a España y a Castilla-La Mancha".

Aquel mismo año de 1988 ya sería nombrado con el auspicio y la aprobación de Bono como asesor y jefe del Gabinete del entonces consejero de Agricultura de la Junta de Castilla-La Mancha, Fernando López Carrasco, otro conocido e influyente integrante de la familia socialista manchega, y significativamente también nacido en Abengibre, el pueblo de Francisco Pardo.

Fue ya en 1993 cuando Paco sería nombrado Director General de Relaciones Institucionales en la Junta de Castilla-la Mancha. Desde entonces los nombramientos le fueron llegando poco a poco, en cascada: Secretario de la Comisión Mixta de Transferencias, miembro del Comité de las Regiones de Europa, Director de Gabinete de la Presidencia de Castilla La Mancha, Secretario General de la Presidencia de Castilla La Mancha y Consejero de Presidencia de Castilla La Mancha. Siempre como hombre fiel a su mentor José Bono.

En aquellos años se acostumbró a las llamadas de su madre Wenceslá y a la de sus dos hermanos, socialistas críticos, que cuando veían alguna derivada extraña en el partido socialista manchego de Bono se lo advertían a Paco.

El salto a Defensa

Fue en 2004 cuando su amigo personal José Bono dió, por fín, el salto a la capital de España. Fue nombrado por el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ministro de Defensa. Y Bono no lo dudo. Escogió como secretario de Estado de Defensa a su fiel escudero hasta entonces, Paco Pardo.

Desde este importante y vital cargo de poder, en el que estuvo hasta el año 2007, fue presidente del Consejo de Administración de Ingeniería y Sistemas de Defensa (ISDEFE), del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y miembro del Consejo de Administración de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI). En aquella época negoció para que la conocida fábrica de helicópteros Eurocopter se instalase en Albacete.

Cuando Bono se despidió del ministerio en el año 2006 y tiempo despúes anunció que dejaba la política activa, junto a él en una cena de despedida solo se sentaron un pequeño y reducido grupo de amigos muy escogidos: Francisco Pardo, José María Barreda, el almirante Torrente, Alberto Sáiz, Miguel Fernández Palacios, Cristóbal Rozalen, José Luis Fernández y Justo Zambrana. Los únicos que acompañaron a José Bono en esa despedida.

Tras la salida de Bono del ministerio de Defensa en 2006, Pardo dejaría el ministerio solo un año más tarde para volver a su reducto político de Castilla-La Mancha. Aquí fue nombrado de entrada Presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, bajo el mandato del socialista José María Barreda.

Luego, con la llegada en 2011 de Maria Dolores de Cospedal al poder de la comunidad manchega con el PP, Paco Pardo pasó a  ser vicepresidente Segundo de las Cortes de Castilla-La Mancha hasta 2012, que abandonó definitivamente el puesto. Ese año, además, también dejó el cargo de secretario general del PSOE de Albacete, donde llevaba tiempo.

Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha y Francisco Pardo.

Tras la retirada activa de sus padrinos políticos y la llegada del PP al poder de Castilla-La Mancha, Paco Pardo dió el salto a la empresa privada. Devolvió su acta de diputado regional en las Cortes castellano-manchegas el 9 de marzo de 2012. Desde entonces se convirtió primero en adjunto a la presidencia y después en Presidente de la empresa Tecnove. 

Su paso a la empresa privada no estuvo exenta de polémica, ya que Tecnove era entonces y es ahora una de las principales empresas concesionarias de los contratos de Defensa y el llegaba solo cinco años después de haber sido Secretario de Estado del sector. Era una época, quizá descontrolada, donde el uso de las "puertas giratorias" en política era una práctica apenas controlada. No como ahora, ya que ni siquiera existía por entonces una Ley que lo regulara. Orden que data de 2015.

Tecnove es una empresa ubicada en la localidad manchega de Herencia, en Ciudad Real. Una empresa que a menudo se asocia en UTE con otra también bastante conocida por los militares, Unión Castellana de Alimentación Ucalsa S.A., con sede central en la localidad manchega de Tarancón (Cuenca).

Tanto Tecnove como Ucalsa han sido concesionarias de muchos contratos del Ministerio de Defensa en los últimos años, en ocasiones formando parte de una UTE. Así ocurrió con un contrato de 48 millones de euros concedido entre 2016 y 2021, y como en otros tres en 2018 por valor de 1,2 millones, 910.000 euros y 3.359.000 euros, respectivamente.

Además, Paco Pardo fue nombrado en 2014 también presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Bienes de Equipo (Sercobe), una patronal integrada por 130 empresas del sector. Pero, en junio de 2018, el actual ministro del Interior, el exmagistrado Fernando Grande-Marlaska elegía para la Dirección General de la Policía Nacional a Francisco Pardo. Su mentor, José Bono, lo describió se día como "un hombre muy trabajador y meticuloso, fiel al partido y alejado de confrontaciones internas".

Francisco Pardo con Grande-Marlaska el día que fue nombrado Director General de la Policía.

De esta manera, con 56 años Pardo hacía de nuevo uso de la puerta giratoria, aunque en este caso al revés y volvía a la Administración del Estado y a disfrutar de un sueldo público. Su vuelta a la pomada madrileña no fue bien recibida por los profesionales de la Policía por ser desconocedor del funcionamiento policial del día a día. 

"La policía y sus hombres quedan muy lejos de lo que es el Ejército, aunque él piense que es lo mismo. Allí se le cuadraban y nadie le llevaba la contraria, aquí le vamos a juzgar todas las decisiones", aseguraban fuentes sindicales a elcierredigital.com hace unas semanas, cuando decidió destituir de manera fulminante al principal experto en salud laboral de la Policía, el inspector José Antonio Nieto González, quien habia advertido a la cúpula policial en un comunicado interno fechado el 24 de enero de la gravedad que venía con la crisis del coronavirus.

Sus compañeros no daban crédito a esta resolución cuando además al médico e inspector Nieto le faltaban solo tres meses para jubilarse y cuando los policías más necesitaban sus conocimientos. "La verdad es que a ningún sindicato de la Policía le gusta Francisco Pardo", afirman fuentes sindicales a elcierredigital.com. 

Su llegada a la Policía Nacional coincidió con la llamada "guerra interna de comisarios". Aprovechó la situación para realizar varios cambios en los mandos policiales con facilidad. Cambió la estructura de toda la cúpula policial, aunque también es muy cierto que muchos de los anteriores cargos se jubilaron por razón de edad facilitando estos cambios. Suya fue la idea de nombrar a José Ángel González Jiménez, procedente de la escala militar y no policial, como nuevo Director Adjunto Operativo (DAO), es decir el número dos de la policia.

Este militar riojano nacido en 1959, que se licenció como teniente en la Academia militar de Zaragoza en 1984, está ahora también retirado de las ruedas de Prensa por caer víctima del coronavirus, como le ha ocurrido a Paco Pardo hace dos días.

Pero el gran éxito del hombre de José Bono, fue la creación de la Unidad Militar de Emergencia (UME), bajo su mandato y el de Rodríguez Zapatero. Un hecho y logro que el político socialista de Abengibre siempre reivindica como creación suya, ya que su formación fue aprobada en 2006 cuando él era secretario de Defensa.

Este hecho fue usado, por determinados políticos socialistas bonistas, que le acompañan, para hacer campaña en su favor para ocupar la cartera de Defensa en este último Gobierno de Pedro Sánchez. Un puesto que finalmeente terminó otra vez en manos de Margarita Robles.

Según fuentes cercanas al actual director de la Policía, "Paco tiene mucha gente detrás muy preparada y quiere dar el salto a ser ministro de Defensa. Ese es su objetivo si el PSOE vuelve a ganar las elecciones o si Margarita Robles flaquea y no sale bien parada con la crisis sanitaria. El cree que su paso por la Policía solo es temporal", afiman a elcierredigital.com.

El problema actual de Pardo Piqueras, al margen de su infección del Covid-19, es que dentro de la Policía muchos de sus mandos intermedios le han achacado que casi nunca sigue la máxima de su escritor favorito, León Felipe, a quien cita con frecuencia: "No sabiendo los oficios los haremos con respeto".

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