20 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

La Benemérita ha mantenido silencio entre desaires, como echar de la casa al jefe de la investigación, a pesar de saber parte de lo ocurrido

La Guardia Civil infiltró a “topos” en el entorno de los padres del pequeño Julen para tratar de averiguar lo sucedido en el pozo de Totalán

Desde el primer día, la Guardia Civil investigó qué le había ocurrido al pequeño Julen. Se peinó el entorno del dueño de la finca, David Serrano Alcaide, miembro de un clan gitano conocido en los ambientes de los bajos fondos malacitanos y con referencias en atracos de cajeros en bancos mediante el método del gas y con amistades vinculadas a los clanes del narcotráfico. También se investigó al padre de Julen y a su mujer, que en el momento de la desaparición no estaba con él ni con el niño

Los investigadores de la Guardia Civil se han mantenido en el más absoluto silencio durante estos catorce días que ha durado la tragedia hasta que en el día de ayer fue enterrado el pequeño Julen Rosello García en la barriada malagueña de El Palo. A partir de ahora vendrá la verdadera investigación que los agentes de la Benemérita ya tienen avanzada y que la titular del Juzgado de Instrucción nº 9 de Málaga ya ha iniciado. Los agentes tienen prácticamente elaborado un completo informe de lo acontecido en torno al ya tristemente famoso pozo de Totalán, en Málaga.

Desde los primeros momentos, los investigadores empezaron a creer que algo extraño había pasado. Las dudas inmediatas de los agentes hicieron que desde el momento que el caso saltó a los medios de comunicación con gran repercusión mediática, se volcaran en la investigación. Las primeras decisiones fueron introducir en el entorno de los padres de Julen a varios “topos”, personas de su máxima confianza, para saber de verdad que es lo que había ocurrido con el pequeño. Las primeras declaraciones incongruentes recabadas de los testigos del suceso, tal y como publicó en exclusiva Elcierredigital.com, llevaron a los mandos de a Guardia Civil a tomar la decisión de introducir a personas de su máxima confianza en el entorno de José Rosello y de Victoria García, con el fin de intentar saber que había ocurrido de verdad, ante el silencio y cierre absoluto de los testigos del caso.

Silencio absoluto

Las personas infiltradas fueron introducidas por la Guardia Civil para saber que ocurrió de verdad en el pozo de Totalán, tras peinar con precisión el entorno del dueño de la finca, David Serrano Alcaide, familiar lejano de los padres del niño, un singular personaje de un clan gitano muy conocido en lo ambientes de los bajos fondos malacitanos y con referencias en atracos de cajeros en bancos mediante el método del gas y con amistades vinculadas a los clanes del narcotráfico. David Serrano Alcaide es el novio de una prima de José Rosello, padre de Julen.

La Guardia Civil ha buscado desde un principio desvelar los interrogantes sobre lo sucedido en el pozo de Totalán

Precisamente, también se rastreó todo lo referente a José Rosello, y su relación actual con su mujer, Victoria, que en el momento de la desaparición no estaba con él ni con el niño. Se tomaron testimonios de los vecinos del barrio malagueño de El Palo, donde viven los padres de Julen y se investigó sus relaciones personales y su modo de vida. Durante estos catorce días, la Guardia Civil y sus mandos se han mantenido en el más absoluto silencio, sin filtración alguna, tal y como confirman a Elcierredigital.com miembros de la investigación, soportando en ocasiones comportamientos no muy correctos en la carpa levantada en el campamento de la localidad de Totalán. El respeto a la posibilidad y esperanza de encontrar con vida al pequeño Julen ha imperado durante estos catorce días por parte de los miembros de la Benemérita, dada también  la gran repercusión mediática que el caso ha tenido en todos los países del mapa mundial.

Los investigadores se han mantenido en completo silencio sobre por qué la madre de Julen no estaba con el niño cuando se produjo la tragedia. Precisamente, a día de hoy todavía persisten las dudas e interrogantes en torno a la muerte de Julen y sobre qué hay detrás del pozo por el que cayó el pequeño de dos años. Las declaraciones del pocero que lo construyó, quien aseguró haber dejado bien tapada y protegida la cavidad abrieron las primeras dudas. Se tarta del pocero Antonio Sánchez, alias "Periquete",  responsable de la empresa Triben Perforaciones, que excavó el hueco donde cayó Julen.

Declaraciones incongruentes

Ahora, será el Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga, que lleva la instrucción, quien deberá tomar medidas tras haber ordenado a la Guardia Civil que realice un pormenorizado informe de las horas previas al suceso, de todo lo concerniente al pozo de Totalán y por qué pudo producirse ese tapón de tierra. Los especialistas de la Benemérita ya han tomado muestras para determinar si esa tierra acumulada procedía de la caída del niño o bien ha sido arrojada después por alguien. Precisamente, por eso ya se han tomado las muestras para saber si el tapón de tierra pertenece o no al pozo.

Las diligencias abiertas por el Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga, se iniciaron por la desaparición de un menor, pero al aparecer muerto Julen en un pozo ilegal, han cambiado. Lo que actualmente investiga la Justicia y la Guardia Civil es un homicidio imprudente.  

El análisis de la composición del tapón será un punto clave de la investigación

En los interrogatorios iniciales, la Guardia Civil ya encontró grandes contradicciones, como publicó Elcierredigital.com. Tanto en el dueño de la finca como en el pocero, que se echaron la culpa uno al otro. Pero lo cierto es que el pozo carecía de los permisos necesarios que expiden dos organismos de la Junta de Andalucía, la Dirección General de Minas y la de Dominio Público Hidráulico y Calidad de las Aguas en la Demarcación de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas. Tanto el pocero como el propietario de la finca no presentaron solicitud para recibir el permiso, ni un proyecto técnico firmado por un ingeniero, como es preceptivo. Las obras de la zanja posterior realizada, de 35 por 5 metros, tampoco contaban con el permiso del Ayuntamiento de Totalán.

La Guardia Civil sí cree que el pocero tapó el hueco con una piedra, que luego fue movida por una retroexcavadora al aplanar el terreno, pero nadie se explica todavía por qué había escombros taponando el pozo a 70 metros. Pero también duda del movimiento de tierras posterior en torno al pozo y para el que tampoco había permisos.

Otra duda que invadía a los investigadores era por qué la madre del pequeño, Victoria, no estaba con Julen en el momento en que ocurrieron los hechos. Según las declaraciones tomadas por los agentes, con grandes incongruencias por parte de los progenitores, “el padre del niño estaba muy cerca del pequeño cuando éste cayó al pozo, aunque no pudo alcanzarlo y evitar su muerte”.

La investigación analiza también  las llamadas al teléfono de emergencias 112 que realizaron unos senderistas ajenos a la familia. El por qué fueron ellos y no la familia quien la realizó. Y saber con exactitud dónde se encontraban todos y cada uno de los testigos, quién dio permiso o no para hacer las obras en la finca, por qué se construyó un pozo en un punto tan alto y con qué propósito y por qué había escombros en su interior, como ya se ha mencionado.

La Guardia Civil, como hoy desvela Elcierredigital.com, introdujo a “topos” en el entorno de los padres para saber todas estas incógnitas. Ahora en el informe que se entregarán al Juzgado nº 9 de Málaga, los investigadores encargados de este caso deberán responder a todas estas incógnitas que han conmocionado a todo el país y que ha prolongado la angustia durante catorce días.  

Los resultados de la autopsia claves de la investigación

Los resultados del examen preliminar forense señalan que el cuerpo del niño presentaba un "traumatismo craneoencefálico severo" y "politraumatismos compatibles con la caída".  Los cinco forenses, que han analizado sus restos, han dictaminado que el pequeño falleció el mismo día de la caída. Según la investigación, aunque Julen cayó de pie en el pozo -de 25 centímetros de diámetro y donde llegó a una profundidad de 71 metros-, tras precipitarse por el agujero. El informe forense indica que el cuerpo del pequeño, de dos años, tenía los brazos hacia arriba y presentaba erosiones compatibles con roces en la caída. Una caída que se ha comprobado fue libre y rápida hasta dar con el tope de tierra donde finalmente fue encontrado por la Brigada de Salvamento Minero de la empresa estatal HUNOSA. Todavía queda pendiente de confirmar el estado de ciertos órganos, tejidos. Y, sobre todo, queda por determinar la hora exacta de la muerte que aportará más pistas a los investigadores.

Los padres de Julen durante el entierro del pequeño en el Cementerio de El Palo

Desde el primer momento, la Guardia Civil no ha creyó las declaraciones de los principales testigos de la tragedia. Según estas declaraciones, “a las dos de la tarde del domingo 13 de enero la familia de Julen se encontraba preparando una paella al aire libre en la finca de David Serrano Alcaide, un supuesto familiar de Victoria, madre del niño. En aquel momento el pequeño se encontraba jugando cerca de ellos y su madre vigilándolo, pero recibió una llamada a su teléfono móvil y lo dejó a cargo de José Rosello, su padre, que se puso a preparar fuego para cocer el arroz y perdió de vista a Julen durante unos segundos. Pero el niño echó a correr y cuando José alzó la vista vio como se caía a un pozo, a unos 15 metros de él. Cuando quiso llegar hasta la boca del pozo ya era tarde”. Después, vino la tragedia que ya investiga la titular del Juzgado número 9 de Málaga.

Los interrogantes son numerosos. Desde los relativos a las primeras obras de construcción del pozo, hasta el posterior movimiento de tierras, donde se hizo la última fotografía de Julen con una bolsa de "gusanitos" en la mano, la misma que se encontró en su búsqueda dentro del pozo y que sirvió para descartar que el niño se hubiese perdido en otro lugar.

Silencio de la Benemérita

Mientras los padres del pequeño Julen están indignados por el trato recibido por las administraciones y por algunos medios de comunicación, los agentes de la Benemérita guardan absoluto silencio, no hay apenas filtraciones.

La tensión vivida durante estos catorce días se ha mantenido firme por todos los agentes de la Guardia Civil. ”Pero ha sido muy dura”, confirma a Elcierredigital.com, fuentes de la investigación. Tanto que la madre de Julen, Victoria García, estalló unas horas antes de que se encontrase el cadáver del pequeño al recibir la visita de la subdelegada del Gobierno y del Coronel Jefe de la Guardia Civil que dirigía el operativo de las Fuerzas de Seguridad del Estado Español. Vicky, como se le conoce, en un ataque de nervios echó a ambos de la casa que tenían durante estos días en Totalán, quizás, dicen sus allegados, pensando que traían consigo la fatal noticia que no deseaba nunca escuchar. Posteriormente, otros familiares pidieron disculpas. Quizás por eso, como ha publicado en exclusiva nuestro periódico, fue un equipo de psicólogos del operativo 112 quien les facilito la trágica noticia del fallecimiento de su hijo.

La muerte de Julen Roselló cierra un capítulo de la historia más tenebrosa de España, pero la investigación de la Guardia Civil y la jueza encargada del caso continúa. Ahora deberán averiguar la verdadera causa final de ese trágico suceso, que ha conmocionado a todo el mundo y cuyo rescate ha costado más de 600.000 euros en recursos derivados.

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