01 de abril de 2020
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FIN DE SEMANA

El investigado dijo hace unas semanas a elcierredigital.com: "No cansarse, que no voy a hablar, todo lo que dice la prensa es mentira"

Detienen a Sergio Ruiz, la pareja de Dana Leonte, tras confirmar con el ADN que unos restos encontrados en el campo son de la mujer

Dana Leonte y Sergio Ruiz
Dana Leonte y Sergio Ruiz
Dana Leonte, de nacionalidad rumana y madre de una niña de siete meses, desapareció el pasado 12 de junio en la localidad malagueña de Arenas “sin motivos aparentes”, según la Guardia Civil. De hecho, fue su propia pareja la que interpuso una denuncia ante la Benemérita al comprobar que Dana no regresaba a casa. El pasado martes, tras las fuertes lluvias caídas en la zona una persona se encontró un hueso. Los análisis de ADN confirmaron que eran de Dana Leonte.

La Guardia Civil detuvo en la noche del miércoles a la Sergio Ruiz, la pareja sentimental de Dana Leonte, la mujer de 31 años que que se encuentra en paradero desconocido desde el pasado 12 de junio en la localidad de Arenas (Málaga). La mujer, de nacionalidad rumana, desapareció en la localidad malagueña "sin motivos aparentes", recuerda la Guardia Civil en un comunicado.

El hombre, detenido por su posible implicación en la desaparición, será puesto a disposición de la Autoridad Judicial “en el tiempo y forma que determina la ley”, según ha confirmado este cuerpo. La Guardia Civil trasladó a Sergio a su casa la mañana del jueves para realizar un registro.

La detención se produjo después de que un transéunte encontrase un hueso humano en el monte. Las lluvias de las últimas semanas habrían provocado un movimiento de tierras que habrían dejado al descubierto este resto. Los investigadores de la Guardia Civil hicieron pruebas de ADN en un tiempo récord y confirmaron que los restos pertenecen a Dana Leonte.

La joven camarera rumana permanece en paradero desconocido desde el pasado 12 de junio. El detenido será puesto a disposición la autoridad judicial en las próximas 72 horas. El caso sigue bajo secreto de sumario y con un hermetismo respecto a la investigación. En contra de Sergio, además de las pruebas del ADN el posicionamiento de su teléfono móvil en la zona donde fueron encontrados los restos. Hace unas semanas elcierredigital.com pudo hablar con él a través de un conocido servicio de mensajería y declinó hacer cualquier declaración: "No cansarse, que no voy a hablar, todo lo que dice la Prensa es mentira", dijo en aquella conversación.

La última vez que se vio a Dana con vida fue el 12 de junio, a las 22.36, último momento en que su teléfono móvil aparecía en línea en Whatsapp, según contó el ahora detenido. Las declaraciones y contradicciones de Sergio le convirtieron en el máximo sospechoso desde el primer momento. Sobre todo, tras ser interrogado el 26 de junio, día en el que un equipo de la Guardia Civil registró durante siete horas el domicilio que la pareja compartía, tiempo que la brigada científica también utilizó para obtener muestras dentro y fuera de la vivienda.

Cuando interpuso la denuncia, Ruiz, aseguró que la joven le había dicho que tenía que volver a su país a resolver unos asuntos, por ello se habría llevado ropa y dinero. Sergio Ruiz también dijo a la Policía que Dana estaba siendo extorsionada y amenazada por una deuda con un prestamista. El hombre lamentaba que ella se había “largado y me ha dejado solo con una niña de siete meses".

En este tiempo se han organizado numerosas batidas por distintas ubicaciones de la Comarca de la Axarquía, en las que los agentes han buscado a la mujer sin éxito.

Dana Leonte en su casa de Arenas.

Desde mediados de septiembre los guardias buscan en zonas determinadas por los investigadores, en las que participan las unidades especializadas de la Guardia Civil. Forman parte del operativo el Grupo Cinológico, el Grupo de Actividades Subacuáticas, el Equipo de Montaña y el Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA).

Giro de las investigaciones

En julio se pudo abrir un nuevo campo a la investigación, ya que se trasladó la idea de que la mujer esté con vida, como lo probaría el hecho de que se activó su teléfono móvil, apagado desde su desaparición el 12 de junio, e incluso habría estado “en línea” y leído los mensajes enviados por Sergio.

El cambio fue brusco, porque al principio del caso la Guardia Civil se inclinaba por considerar el caso como una desaparición voluntaria, pero tras algo más de dos semanas cambiaron de criterio e iniciaron una frenética búsqueda de la desaparecida. Se peinaron unos 27 kilómetros cuadrados en torno a la localidad malagueña de Arenas, inspeccionando especialmente barrancos, pozos, casas abandonadas y cualquier lugar donde pudiera haberse escondido voluntariamente o alguien haya podido ocultar su cuerpo.

Al final, el caso de Dana está repleto de hipótesis tan diferentes que ya casi nadie se aventura a dar por buena ninguna teoría. La familia de la joven rumana admitió que no era la primera vez que Dana desaparecía, “pero nunca como hasta ahora, durante tanto tiempo y sin ponerse en contacto con nadie”, señalaban.

Según están las investigaciones, cualquier aportación real y verdadera al caso parecería ser bienvenida por los agentes que trabajan en el más absoluto de los mutismos, quizás esperando que alguien cometa el mínimo error para atraparlo.

Mientras tanto, la Guardia CIvil espera conocer los resultados de algunos elementos sospechosos que aparecieron durante la inspección del domicilio que ocupaban Dana y Sergio. Siguen a la espera el resultado de la geolocalización exacta del móvil de Dana cuando fue encendido, algo que puede parecer sencillo, pero que lleva aparejada tanta burocracia que muchos crímenes se resuelven antes de otra manera, sin la ayuda de las compañías de teléfonos.

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