14 de agosto de 2020
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

Practica king boxing desde los 15 años y tres días antes de matar al recluso había sido detenido por apuñalar a un guarda de seguridad del Metro

Jesús "El Nene" Romero: El campeón de muay thai que asesinó a golpes a su compañero de celda en Soto del Real

Jesús
Jesús "El Nene" Romero después de uno de sus combates.
Desde los 15 años se apasionó con el noble arte del boxeo tailandés y alcanzó una prometedora carrera en los deportes de contacto como luchador. Con un gran récord apuntaba a ser una de las grandes estrellas de las artes marciales. No obstante, un intento de robo y una discusión por una litera en la prisión de Soto del Real se encargaron de detener su ascenso y convertir su historia en un triste episodio para la historia del deporte español. Ahora el caso de Jesús Romero se ve en los tribunales.

Jesús Romero, cuyo sobrenombre de boxeador es “El Nene” fue detenido por las autoridades el 23 de diciembre de 2018 cuando intentaba robar un teléfono móvil en el metro. El Nene’ había ingresado en prisión por un delito de intento de homicidio a un guardia de seguridad en la estación de Plaza Elíptica del Metro de Madrid. Le detuvieron la noche anterior a su ingreso en la cárcel tras intentar perpetrar un robo con navaja, hiriendo a la víctima para robarle el teléfono. Durante estos hechos, ‘el Nene’ se enzarzó con dos vigilantes de seguridad, de los cuales uno resultó gravemente herido.

Dio nuevamente de que hablar cuando una vez ingresado en la prisión asesinó a golpes a un compañero de celda, Juan José Buján, por una discusión acerca de la litera que había en la celda. Al parecer Romero recibió el primero golpe, lo que desató una avalancha de golpes sobre el desprevenido interno que no sabía que discutía con nada más y nada menos que un campeón de muay thai.

En el muay thai se hace uso de las piernas, los brazos y los codos para golpear al oponente de cintura para arriba.

Es necesario aclarar, para aquellos que no tengan conocimientos sobre artes marciales, que el muay thai es uno de los estilos de lucha más duros y efectivos, en lo que hacer daño se refiere, que existen en el mundo. De origen tailandés, se basa en el uso de patadas, puñetazos y, más letales aun, codazos. Con estas técnicas que Romero llevaba desarrollando desde los 15 años decidió acabar con la vida de un hombre durante su cautiverio. Por una litera.

¿Sufre Romero padecimientos mentales?

Tras los eventos en la prisión, el hermano de “El Nene” habló en Telemadrid para aclarar que su hermano no es un sujeto violento o con ansias de hacer daño, sino que sufre de psicosis persecutoria y estaba convencido de que intentaban matarlo. Según las palabras del hermano del campeón, este había huido en numerosas ocasiones al único lugar donde se sentía seguro cuando sufría de sus ataques de paranoia: Tailandia. Muchas veces tuvieron que ir a buscarlo allá.

A pesar de esto, su familia no ha pedido que su presunto padecimiento sea utilizado como una excusa para liberarlo de su cautiverio, sino que esperan que se le trate con la ayuda psiquiátrica que necesita y que así pueda cumplir su condena sin que nadie deba sufrir más daños.

Comparativa de un cerebro sano (izquierda) con uno afectado por una encefalopatía traumática (derecha).

La idea de que el campeón pueda sufrir alguna enfermedad mental no es descabellada y no debe tomarse como una excusa por los escépticos, ya que desde los inicios de los deportes de combate se conocen varios síndromes asociados a la práctica de estas actividades. No se trata solo de la habitual artritis, artrosis o el párkinson, sino que van mucho más allá. Los reiterados golpes que sufre un atleta de contacto a lo largo de su vida pueden generar una enfermedad conocida como Encefalopatía Traumática Crónica, también conocida como “Demencia Pugilística”, y cuyos síntomas incluyen alteraciones en la memoria, la personalidad y la conducta. Tomando en cuenta que Romero practica el arte del boxeo tailandés desde los 15 años, las declaraciones de su hermano parecen tener sentido.

De campeón de muay thai a asesino

Desde los 15 años 'el Nene’ ya practicaba este deporte tailandés y poco a poco fue labrándose un nombre dentro del mundillo. Romero contaba en una entrevista para una web digital especializada que poco después de comenzar su andadura en esta disciplina, realizó un viaje a Tailandia y fue allí donde cogió el gusto a este arte marcial. “Cuando volví de este viaje mi vida cambió, me enganchó el Muay Thai por completo. Hice cuatro combates y mi sexta fue ya en profesional” aseguraba en la entrevista.

Romero había conseguido ganar muchos campeonatos en los circuitos profesionales, tanto a nivel regional como a nivel nacional. De este modo, su currículum deportivo cuenta con dos títulos de campeón de Madrid en categoría amateur, uno de campeón de España amateur, otro de campeón de España profesional K1 WKA, y uno de campeón del torneo Enfusion Madrid a 8 luchadores internacionales.

Sin duda se trata de una persona muy competitiva y con grandes aspiraciones en el mundo de las artes marciales. “Con tan solo 20 peleas profesionales me he pegado con muchos top entre 63,5 y 72 kg”, presumía.

Pese a la agresión que llevó a cabo en la cárcel, sobre el ring “El Nene” era un peleador muy competente a nivel estilístico. Utilizaba un estilo calmado con el que analizaba a su rival y no había signos de que fuese una persona que pudiese perder rápidamente el control. Se trataba de un peleador que amaba lo que hacía y en una entrevista spaceboxing.com se mostró orgulloso al hablar de su pelea contra el campeón ingles Liam Harrison, a pesar de haber perdido por decisión.

Una muerte que podría haberse evitado

El recluso al que Romero asesinó era un hombre de 57 años que había ingresado por un delito de drogas. No se trataba de un hombre peligroso y es por esto que decidieron emparejarlo con un interno novel con el objetivo de que éste tuviese los mínimos problemas posibles para adaptarse a su nueva vida como recluso. Sin embargo, algunos expertos consideraron esa decisión un error, puesto que al momento de su ingreso el luchador se encontraba en una excelente forma física y había sido internado por un delito de agresión con lo que debería haber sido considerado un recluso de alta peligrosidad.

Según un artículo de El Español, la evaluación psicológica y otras atenciones fueron ineficientes para determinar si Romero sufría de algún padecimiento mental y por ello no pudo ser catalogado de una manera correcta. Además, denunciaba la “falta de formación adecuada para el personal de vigilancia y los educadores”.

Jesús Romero estaba en muy buena condición física al ingresar en prisión.

El incidente finalizó con el ingreso de Romero al módulo de aislamiento por seguridad del resto de reclusos que tuvieron que ver como un experto artista marcial se cebaba a golpes con uno de los internos por una discusión de celda que no iba más allá de una decisión sobre una cama. Muchos de esos reclusos pidieron auxilio varias veces mientras la víctima pedía que no lo matasen.

Se reanuda el juicio

Ayer 29 de junio se reanudó el juicio contra Jesús Romero Hernández. El asesinato de Buján se produjo a las 20:30 horas del día 26 de diciembre de 2018, un día después de que Romero ingresara en esta cárcel de Madrid. 

La Fiscalía acusa a Romero de atacar a su compañero de la celda nº 18 con la clara intención de acabar con su vida. El juicio arrancó el pasado mes de marzo en la fase de presentación de pruebas. Sin embargo, al decretarse el Estado de Alarma como consecuencia de la pandemia del coronavirus Covid-19 se paralizó toda la actividad judicial. Ahora, este proceso se retoma.

El Nene fue ingresado en la prisión de Soto del Real.

Fue la tarde del 26 de diciembre de 2018 cuando, según el escrito de acusación, Jesús Romero, tras el cierre de la celda, sobre las 20:30 hora atacó a su compañero Juan José Buján tras una pequeña discusión.

Los golpes específicos y recurrentes en cabeza y tórax concluyeron con daños irreparables en Juan José. A las 22:42 horas, después de ser atendido por los servicios médicos, la víctima falleció por insuficiencia respiratoria aguda y shock traumático.

Buján sufrió, además, varias fracturas, perdida de dientes, distintos hematomas que terminaron desfigurándole el rostro y la rotura del esternón. Según la Fiscalía, Romero tendría trastorno mixto de personalidad, por lo que presentaría rasgos límites de paranoia y narcisismo, es decir, estaría al borde de la sociopatía. No obstante, estas características psicológicas no impiden que el acusado supiese lo que estaba haciendo y sus consecuencias.

El día siguiente al asesinato de Buján, el juzgado número 1 de Colmenar Viejo decretó la prisión provisional, comunicada y sin fianza para el acusado. La Fiscalía después de analizar el caso, presentó los cargos de homicidio, según el artículo 138 y 139 del Código Penal.

Además, dispone que existe el atenuante de trastorno psíquico prevista en el artículo 21.2 de la misma ley. Por tanto, solicita que el juez condene a Romero a 12 años y cinco meses de prisión e inhabilitación absoluta. No obstante, pide tratamiento médico durante una década, externo al sistema penitenciario de salud.

 

COMPARTIR: