27 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

César Román manda una nueva carta a elcierredigital.com para protestar por prohibirle la visita de periodistas en la cárcel

El Rey del Cachopo: "Es muy difícil comprender que en una prisión donde hay presos dando ruedas de prensa y mítines por videoconferencia, a mi se me niegue hablar con un periodista"

Román durante un acto promocional de su restaurante.
Román durante un acto promocional de su restaurante.
César Román, en prisión preventiva acusado del asesinato de su novia Heidi Paz desde noviembre del año pasado, ha escrito al elcierredigital.com después de la censura de la que fue objeto su director, Juan Luis Galiacho, por parte de Instituciones Penitenciarias, que denegaron la visita prevista de dos periodistas al Rey del Cachopo el pasado viernes 26 de abril por la tarde.

César Roman, el Rey del Cachopo, ya ha recurrido la decisión de Instituciones Penitenciarias a a través de su nuevo abogado, Manuel Alonso Ferrezuelo. La denuncia fue presentada ante  el juzgado de guardia de Colmenar Viejo y en ella se destaca que junto a Juan Luis Galiacho, director de elcierredigital.com, tampoco se dejó entrar a la visita a José Ángel Leiras, redactor de Viva la Vida, programa de los fines de semana de Telecinco.

Para explicarlo, César Román envió una nueva carta a elcierredigital.com, fechada el 24 de abril en Soto del Real, dos días después de que se le comunicase la medida restrictiva, en la que escribe que "me acaban de entregar un escrito en el que pese a que figurabas como autorizado para comunicarte conmigo, ahora me deniegan el permiso para que puedas visitarme y hablar contigo en persona. En el escrito se me indica literalmente lo siguiente: "Se le notifica que, por razones de seguridad, las personas que abajo se especifican no son autorizadas por la Dirección del Centro para realizar comunicaciones ordinarias en calidad de amigos, Juan Luis Galiacho, José Ángel Leiras". Se le participa que la visita prevista para el día 26 de abril ha sido cancelada".

En esta nueva carta, César Román se queja del trato de los medios de comunicación: "Parece que no está mal visto que me puedan linchar mediáticamente, incluso con patrañas e invenciones, pero sí que no pueda defenderme y puntualizar lo publicado (...). Parece que existe un claro interés para que mi voz no se escuche".

El Rey del Cachopo culpa a los responsables de la investigación de falta de objetividad, "¿por qué sólo se quiere que se escuche la versión parcial y acusatoria de los investigadores?", pregunta Román y continúa intentando sembrar dudas sobre las diligencias recogidas en el sumario: "¿De quién es realmente el cuerpo encontrado y quién es el auténtico autor de esta brutal muerte? (...) ¿Por qué la madre de Heidi se negó durante un mes a dar la prueba de ADN?", e intenta enfrentar a Policía Nacional y Guardia Civil, afirmando que "¿por qué tantos nervios a raíz de pedir yo que se haga cargo de la investigación la prestigiosa Guardia Civil?".

En la carta, escrita a doble cara, reitera su inocencia en varias ocasiones a lo largo del texto y aprovecha para describirse: "Toda mi vida he sido un luchador y si por algo me he caracterizado siempre es por no rendirme nunca. Cuando alguien me dice no, me está dando una bandera que levantar y por la que luchar. Porque lo creo justo. Y es lo que voy a hacer, porque soy demasiado mayor para cambiar ahora y renunciar a mis principios".

César Román aprovecha para recordar y reclamar sus derechos porque "soy un preso preventivo y comunicado, con todos mis derechos intactos, puesto que no he sido juzgado ni condenado, y al que asiste al supremo derecho a la presunción de inocencia tanto en los tribunales como ante la opinión pública, donde tengo todo el derecho a ejercer la libertad de expresión, defender mi honor y proteger mis derechos como cualquier ciudadano".

El Rey del Cachopo ironiza también sobre su situación en prisión y sobre la prohibición de comunicarse con periodistas con la de otros presos insignes, como los políticos catalanes del procés: "Es muy difícil comprender y aceptar que, en una prisión donde hay presos dando ruedas de prensa y participando en mítines por videoconferencia, a mi se me niegue hablar con un periodista. Por ello te anuncio que voy a luchar contra esta decisión con las herramientas legales a mi alcance y voy a pedir, en igualdad de condiciones, poder realizar una rueda de prensa y poderme comunicar en libertad".

Detención del Rey del Cachopo en Zaragoza.

Previamente a esta carta y después de la prohibición de la visita a prisión, Juan Luis Galiacho  escribió a Román para explicarle la razón por la que no pudo acudir al encuentro concertado y  previamente autorizado por Instituciones Penitenciarias. Aquella misiva de Galiacho terminaba afirmando  "sigo con mis denuncias contra ellos y con mis investigaciones y sigo dispuesto a ir a verte "si me dejan". Quedo a tu entera disposición para lo que tú quieras hacer en esta difícil situación "ilógica" y que vulnera todas las leyes democráticas".

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