19 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Un joven colombiano desvela a elcierredigital.com los secretos y los métodos utilizados para ejercer el comercio sexual durante la pandemia

El auge de la prostitución masculina en España: Los chaperos ejercen a través del mercado digital

La prostitución masculina.
La prostitución masculina.
Mientras los prostíbulos cierran por toda España tras los rebrotes de Covid-19 y la prostitución vinculada a la trata se ha trasladado a pisos ilegales que ponen en alerta a los vecinos; la crisis económica y sanitaria ha supuesto un cambio de paradigma para muchos prostitutos de Madrid y otras ciudades de España. WhatsApp, Skype y Onlyfans se han convertido en plataformas dónde proveer de "sexo digital" a los clientes en tiempos del coronavirus.

La prostitución en España sigue siendo un asunto polémico. Las posturas oscilan entre abolicionistas y reguladores, pero lo cierto es que hoy por hoy ejercer el comercio sexual es alegal en nuestro país. Ninguna ley lo prohíbe en el caso de ejercerse libremente pero tampoco hay una regulación al respecto. 

Al margen de cuestiones legales, la prostitución es un negocio que mueve millones de euros y al ser una actividad económica sumergida, no ha parado durante la crisis sanitaria Covid-19, siendo una fuente de rebrotes como ocurrió hace unas semanas en un prostíbulo de Alcázar de San Juan (Ciudad Real). 

Redada policial en un local de alterne.

Dentro del universo del comercio sexual, el ejercido por varones presenta sus particularidades. Cuando pensamos en prostitución las convenciones sociales nos llevan a pensar en mujeres pero lo cierto es que cada vez hay más hombres que eligen el mal llamado "oficio más antiguo del mundo". Aunque los prostitutos tampoco se libran de la trata lo cierto es que se da con menos frecuencia que en caso de mujeres, sean biológicas o transexuales. 

En el centro de Madrid es fácil encontrarse a hombres que ejercen la prostitución en calles como Desengaño o Infantas a la espera de captar clientes. Suelen trabajar por cuenta propia aunque también hay mafias que los controlan a través de lo que popularmente se conoce como 'chulos'. Un término que rebaja la carga semántica de uno mucho más contundente: proxeneta. 

¿Cómo sobreviven los trabajadores sexuales en la época de restricciones por COVID-19? En Elcierredigital.com  habalmos con Alejandro, nombre ficticio, un joven de 22 años de nacionalidad colombiana que se dedica a la prostitución desde que llegó a nuestro país hace 3 años y medio. Según relata, la crisis del coronavirus ha supuesto un duro varapalo para el sector, ya que los clientes se han reducido casi a cero durante los meses de confinamiento y han descendido a la mitad en la actualidad. 

Portal de búsqueda de acompañantes.

"Sin duda para nosotros es un problema. Yo, por ejemplo, no tengo permiso de trabajo aún. Los tiempos de la administración son lentísimos y sigo esperando a pesar del tiempo que llevo viviendo en España. La verdad es que tampoco me he dado mala vida para sacarlos, con esto voy bien, disfruto y gano suficiente para vivir mejor que en mi ciudad", explica Alejandro. 

El joven se publicita en dos conocidas páginas de chaperos. Según explica, muchas de éstas webs han propuesto que el trabajo se mude a la red, es decir, hacer eventos online privados pagados por los clientes que no quieren tener contacto directo.

Algunas web han 'digitalizado' su trabjo.

Alejandro no ha querido sumarse a esta modalidad. "Hay muchos que sí han comenzado. Al algunos les ha ido bien y otros no tanto. Yo en varias ocasiones tuve que ir a visitar clientes que ya tenía y con eso fui aguantando lo que pude, ahora hay un poco más fijo, pero es una masacre entrar en temas virtuales, hay más competencia que en la calle", asegura.

Onlyfans: El porno ya no esta en manos de la industria

Esta 'nueva realidad' ha acercado a los prostitutos al mundo del porno online que, al menos en teoría, parece más seguro. El joven colombiano pone de ejemplo Onlyfans, un servicio de suscripción de contenido, es decir, una red social en las que las personas pagan por ver los contenidos que subes. Algo que se ha popularizado para mostrar contenidos pornográficos caseros, algunos con una producción muy elaborada, y recibir dinero a cambio. 

"Es la nueva forma de hacer porno", explica Douglas Smith, un joven venezolano, de 25 años de edad y residenciado en Madrid y que vive justamente de esta plataforma virtual. Sube vídeos porno todas las semanas con diferentes personas, que deben expresar su consentimiento por escrito para que el vídeo pueda ser subido. Algo que no es inconveniente, según Douglas Smith, ya que la mayoría también tienen cuentas en la plataforma. 

Según explica, el confinamiento aumentó de forma sustancial la cantidad de participantes en la plataforma, tanto de usarios consumidores, como de productores de vídeos. Sin embargo, la tendencia fue cayendo hasta niveles "normales" en la actualidad.

La plataforma OnlyFans se ha popularizado entre hombres y mujeres de todo el mundo.

Smith considera que es una forma de vida, ya que a él le permite generar suficientes ingresos para vivir. Una cuenta bastante desarrollad puede generar en torno a unos 800 a 1.000 euros mensuales, una cifra que podría incluso duplicarse en algún mes.  "Es que depende netamente de ti y de la difusión que le hagas a tu contenido a través de otras plataformas", explica el joven venezolano, que agrega que "conozco actores conocidos que hacen mucho más".

Douglas también explica que es un área muy competitiva debido al volumen de oferta,. "Obvio entrar es súper sencillo y ganar tus primeros “fans” pero hacer que se queden entre tanta competencia es súper complejo", explica Smith. 

El perfil del "chapero" en Madrid

COLEGAS-Confederación LGBTI Española cuentan a elcierredigital.com que en los últimos años “este mercado ha sido ocupado por chicos jóvenes recién llegados a España". Adolfo Martini, portavoz de la organización que trabaja con población LGBTI vulnerable, ha asegurado que desde el año 2013 la llegada de venezolanos ha supuesto un cambio importante en la prostitución masculina.

En Madrid y Barcelona hay varias zonas de prostitución masculina.

Martini explica que “el mercado que mayoritariamente ha estado ocupado por personas originarias del Caribe o Sudamérica, destacando colombianos, brasileños y cubanos; ahora, ha crecido por la oferta de venezolanos que ejercen el trabajo sexual”. La organización no maneja cifra exactas, pero se estima que los originarios de Venezuela podrían llegar a ser el 50% de los trabajadores sexuales de este tipo.

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