25 de julio de 2021
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EDICIÓN VERANO

El partido morado estalla contra su nombramiento porque avaló la utilización del condenado en el caso Nevenka para conseguir la alcaldía de Ponferrada

Crisis en Moncloa: Óscar López, nuevo jefe de Gabinete de Pedro Sánchez, llamó 'matones' a los miembros de Podemos en 2014

Pedro Sánchez y Óscar López.
Pedro Sánchez y Óscar López.
Óscar López lleva viviendo 24 años de la vida pública. El nuevo jefe de Gabinete de Pedro Sánchez no ha cotizado un solo céntimo de la empresa privada, estuvo a punto de salir del PSOE cuando avaló que los socialistas se hiciesen con Ponferrada gracias a los votos de un condenado por acoso sexual y poco después acusó a Podemos de "matonismo" en las redes sociales.

La resurrección de Óscar López como nuevo jefe del Gabinete de Pedro Sánchez en sustitución de Iván Redondo ha levantado ampollas en Unidas Podemos, que festeja la caída de Carmen Calvo por su postura sobre la 'ley trans' y recela de la promoción de Nadia Calviño como vicepresidenta primera del Gobierno.

En el equipo de Yolanda Díaz se ha acogido el nombramiento de López "con estupor", señalan fuentes de la vicepresidencia segunda del Gobierno a Elcierredigital.com. Y es que la nueva mano derecha del presidente del Gobierno tiene un pasado plagado de lamparones que contrastan con la apuesta feminista del que presume el PSOE.

Casi un cuarto de siglo con sueldo público

Óscar López se afilió al PSOE en 1996 y al año siguiente se subió al buque del sueldo público del que no se ha bajado desde entonces. Este politólogo que no ha cotizado un solo céntimo en la empresa privada encara su quinta etapa en la primera división pública.

Uno de sus exaliados en Ferraz explica la trayectoria de López: "Empezó como 'asesor raso' en los noventa y en la década siguiente comenzó a hacerse un nombre como 'fontanero' de Pepiño Blanco. En aquella etapa fraguó su amistad con Pedro Sánchez, que ejercía un papel similar".

Ante la inminente caída del 'zapaterismo', López buscó sitio como candidato socialista en Castilla y León. Pero "su resultado en 2011 fue nefasto. Y en Valladolid ni hacía ni dejaba hacer. Estaba más pendiente de Ferraz que de las Cortes regionales".

Esta circunstancia se evidenció cuando dimitió como parlamentario regional al convertirse en nuevo secretario de Organización del PSOE tras las primarias en las que Alfredo Pérez Rubalcaba se hizo con la secretaría general socialista al vencer a Carmen Chacón en 2012.

Pero la 'nueva política' hizo perder pie a Rubalcaba tras las europeas de 2014 y su amigo Pedro Sánchez compensó a su amigo con un puesto de senador gracias al cual sobrevivió en política hasta que intentó volver a la primera plana como mano derecha de Patxi López en las primarias de 2017.

Pero Sánchez, dolido por la 'traición' de su amigo, barrió  a Susana Díaz y dejó a Óscar López sin portavocías en el Senado. Eso sí, cuando Sánchez alcanzó La Moncloa levantó el pie del acelerador contra López, que recibió un premio de consolación en forma de aparente retiro dorado: la presidencia de Paradores Nacionales que conlleva un sueldo de más de 180.000 euros anuales. Paradójicamente, su reciente ascenso le supondrá un notable recorte de ingresos porque los emolumentos de Iván Redondo rondaban los 120.000 euros.

"He fallado, y lo sé"

El momento más peliagudo de la trayectoria de Óscar López nos sitúa en marzo de 2013. Y es que en aquel momento el entonces secretario de Organización del PSOE avaló que sus compañeros de Ponferrada liderasen una moción de censura contra el PP contando con el apoyo de la lista de independientes liderada por el exalcalde Ismael Álvarez, condenado por acoso sexual por el 'caso Nevenka' que ahora ha resucitado Netflix.

Óscar López. Foto: TVE.

López apoyó la operación en su tierra para enfado de su jefe, Alfredo Pérez Rubalcaba, que se vio obligado a salir al quite al obligar al nuevo alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, que rompiese el carnet del PSOE por haberse hecho con la vara de mando gracias al apoyo de un acosador.

Óscar López reconoció que había cometido "un grave error". Y su compañera Rosa Aguilar fue implacable con él: "Mejor que no expliques nada más, porque cada vez que lo intentas explicar lo estropeas aún más".

Pero él lo siguió intentando en El País: "Estos días he visto mucho ventajista, que aprovecha en su beneficio el error de un colega que se ha equivocado, y lo reconoce, y no ha metido la mano en ninguna caja. Ni que yo fuera Bárcenas. Eso no me gusta. En este partido habría que rescatar el sentido de la palabra compañero, que se está perdiendo".

Y añadió: "He fallado, y lo sé. Además en un asunto, los derechos de la mujer, del que este partido, y yo mismo, hemos hecho bandera. Eso me mortifica". No tanto, porque no dejó el cargo. Preguntado por ello, respondió: "Esto es una tarea colectiva. Odio tanto el adanismo como el individualismo. Hubo una reflexión de la dirección, se me pidió seguir y por eso sigo".

En El País no le dieron árnica: "Si dejara la política, López no podría volver a su oficio de antes, porque ha sido político toda la vida"

"Matonismo"

El éxito de Podemos en las europeas de mayo de 2014 provocó la caída de Alfredo Pérez Rubalcaba y de su discípulo Óscar López, que al mes siguiente atacaba a Podemos desde un artículo firmado en El País titulado 'Matonismo'.

Óscar López, que ejercía de vicecoordinador del comité electoral del PSOE en las primarias que iban a designar a Sánchez, no se cortaba contra la formación morada: "Hace tiempo que me preocupa el matonismo de algunos en las redes sociales".

Y denunciaba: "Recientemente me hablaron de 'Guerrilla', un grupo de Telegram (o de Whatsapp) en el que algunos activistas de Podemos coordinan sus ataques repitiendo argumentarios intentado que parezcan espontáneos y que generalmente tienen como objetivo descalificar al rival. Me dijeron que ese grupo estaba preparando un ataque a Pedro Sánchez (entonces candidato contra Eduardo Madina) coincidiendo con su entrevista en 'La Sexta Noche' y me enseñaron los pantallazos que lo demostraban".

López, que no cumplía con la equidad que se le presume a un miembro del comité electoral al hacer campaña de forma descarada en favor de Sánchez, seguía: "Esa misma noche tuve la oportunidad de preguntar en directo al secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, si guerrilla era un grupo de Podemos. Me dijo que no. Unos días después se difundió otra campaña difamatoria contra el candidato socialista, desde cuentas oficiales del PP, pero también desde el grupo 'Guerrilla'. Pablo Iglesias se desmarcó en público de esa campaña, pero el grupo guerrillero la había alimentado".

Y López remataba sus acusaciones contra sus ahora socios: "Sin embargo, he tenido la oportunidad de leer documentos de campaña de Podemos donde se evalúa la acción de guerrilla en la campaña dentro de su área de estrategia y comunicación. Lo tengo muy claro: Echenique mintió. 'Guerrilla' es de Podemos y una vez descubierto, Iglesias se desmarca como se desmarcó en su día de Chávez, de Tsipras o de IU antes de lanzarle una opa hostil".

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