05 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La decisión del Tribunal Supremo de exhumar al General será trasladada al Ministerio de Justicia y éste dará un plazo a los nietos para sacar a Franco

La familia Franco esconde al Gobierno que el dictador nunca quiso ser enterrado en el Valle de los Caídos

La familia Franco con los entonces Príncipes de España en el Pazo de Meirás.
La familia Franco con los entonces Príncipes de España en el Pazo de Meirás.
La reacción de la familia del dictador Francisco Franco a la sentencia del Tribuanal Supremo sobre la exhumación de los restos de su abuelo del Valle de los Caídos no se he hecho esperar. Agotarán todas las vías legales existentes, sin embargo ocultan al Gobierno los verdaderos deseos del dictador que nunca mostró su preferencia por ser enterrado en el Valle de los Caídos y sí por el cementerio de El Pardo, donde compró una tumba para él y su mujer.

Finalmente, el Tribunal Supremo ha declarado legal la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco, uno de los leti motivs del Gobierno de Pedro Sánchez. Su resolución venía dividiendo al Alto Tribunal durante las deliberaciones que se han venido produciendo en los últimos días al afectar al derecho de los familiares a elegir el lugar para dar sepultura a los restos de su familiar.

Lo que la familia Franco esconde al Gobierno español es que el propio dictador jamás quiso ser enterrado donde está, nunca mostró su preferencia por ocupar un espacio en el Valle de los Caídos. Así quedó reflejado en las memorias de su primo y ayudante de cámara, el general Franco Sanjurjo.

Pero el Tribunal Supremo finalmente alcanzó un acuerdo unánime, el tribunal está presidido por Jorge Rodríguez Zapata y lo integran también los magistrados Celsa Pico, José Luis Requero, Pilar Teso, Segundo Sanz y Pablo Lucas, ponente de la resolución que se conocerá en los próximos días, cuyo borrador de sentencia ha sido asumido por todos los integrantes de la Sala.

Recurso de la familia

La reacción de los descendientes de Francisco Franco no se ha hecho esperar y ya han anunciado que presentarán un recurso ante el Tribunal Constitucional. Si bien, hay que recordar que las sentencias del Supremo sientan jurisprudencia y este recurso no supone la paralización de la sentencia del Alto Tribunal.

Tras pasar al Ministerio de Justicia, el Ejecutivo comunicará a la familia Franco el plazo de días en el que tendrán que decidir dónde prefieren que se inhume a su abuelo. De no pronunciarse, Francisco Franco acabará descansando en el cementerio de Mingorrubio en El Pardo, trasladado por orden del Gobierno.

Cementerio de Mingorrubio en El Pardo. 

Todo apunta a que el Tribunal Constitucional no entrará en el fondo de la cuestión, tal sólo se centrará en si hay un atentado contra algún derecho fundamental recogido en la Carta Magna o no. Esto parece poco probable ya que el ponente de la resolución, el magistrado Pablo Lucas, fue durante años catedrático de derecho constitucional en la Universidad de Córdoba y conoce bien todos los resortes legales alrededor de nuestra Ley de Leyes.

La intención de la familia Franco es dilatar el asunto hasta la última instancia judicial, es decir el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, donde, según los expertos, lo tendrán difícil. Pero, ¿qué esconden los Franco al Gobierno español y no han contado?

Saldrá del lugar donde nunca quiso ser enterrado

 Lo más probable, según las circunstancias conocidas, es que los restos del dictador Francisco Franco acabe en el cementerio de El Pardo y no en la Catedral de la Almudena, como quisieran algunos de sus nietos de tener que salir el dictador del Valle de los Caídos.

Esta construcción faraónica se inauguró en 1959 y era para Francisco Franco un símbolo de lo que él entendía por reconciliación nacional. Construida sobre cuerpos de caídos en ambos bandos durante la Guerra Civil, el dictador nunca expresó con claridad que deseaba que ese fuese su destino.

Así se lo hizo saber a su confidente y primo el General Francisco Franco Salgado Araujo y éste lo recogió en su libro Mis conversaciones privadas con Franco, recopilatorio de las notas diarias que tomaba tras sus encuentros con el dictador cuando despachaba en el Palacio de El Pardo y editadas por Planeta.

Valle de los Caídos. 

La propia hija del Caudillo, Carmen Franco confesaría que la decisión de enterrar ahí a su padre la tomó un recién entronizado Juan Carlos I. En 1988 cuando falleció Carmen Polo Valdés, Señora de Meirás, y viuda del Generalísimo, fue enterrada en Mingorrubio, en el panteón familiar comprado para ello.

El gobierno de Felipe González impidió en ese momento que Franco saliera del Valle o que su viuda entrara en él para que descansaran juntos, una petición realizada por Carmen Franco Polo. En ese momento Felipe González no quiso sacar al dictador de su tumba para enterrarlo junto a su mujer en Mingorrubio, pero no se opuso a que el título nobiliario de la Carmen Polo, el Señorío de Meirás, fuera heredado por el nieto mayor, Francis Franco, como sí ha ocurrido en la actualidad con el Ducado de Franco, que ostenta Carmen Martínez-Bordiú. Por eso no se entiende ahora la férrea oposición de los nietos de Franco a que salga del Valle de los Caídos, cuando su propia hija pidió trasladar los restos a Mingorrubio.

Según Carmen Franco, su padre siempre quiso descansar en el cementerio de El Pardo donde ahora le enviarán, salvo que la familia proponga otro lugar al Gobierno. Allí además de descansar su esposa lo hace el que fuera su mano derecha, el Almirante Luis Carrero Blanco asesinado por ETA en 1973. Durante cinco años lo hizo su biznieto Fran, hijo de Carmen Martínez-Bordiú y Alfonso de Borbón y Orleans, fallecido en accidente de tráfico a los 11 años en 1984. En 1989 su cuerpo fue trasladado al monasterio de las Descalzas Reales en Madrid junto a su padre.

Por su parte, en la Catedral de Almudena, están enterrados su hija, Carmen Franco, y su yerno el Marqués de Villaverde y tienen dos tumbas libres pagadas por la familia que el Gobierno no quiere que sean el destino del dictador y que ya ha generado problemas con el Vaticano. Por ahora, lo único seguro es que mediante una sentencia del Tribunal Supremo, los restos del general serán exhumados, aunque aún se desconoce el destino. Pero los Franco no dan su brazo a torcer.

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