20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

A los 70 años se enfrenta a la Justicia de nuevo, tras una vida plagada de misterio, fugas, bodas fallidas y dos condenas penales

Caso Rocíito: Se piden 42 años de cárcel para Rodríguez Menéndez, exabogado de Antonio David Flores, por nueve delitos

José Emilio Rodríguez Menéndez.
José Emilio Rodríguez Menéndez.
Este 6 de mayo a las 10 de la mañana el polémico abogado José Emilio Rodríguez Menéndez tendrá que enfrentarse, a los 70 años de edad, ante un tribunal de Justicia de nuevo. Lo hará poco después de que Rocío Carrasco lo volviese a traer a la actualidad tras acusarlo de colaborar con su exmarido, Antonio David Flores, en su estrategia de acoso y derribo hacia ella.

El abogado José Emilio Rodríguez Menéndez se enfrentará el próximo 6 de mayo en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid, a las 10 de la mañana, a una acusación fiscal y particular por nueve delitos: Uno de organización y grupo criminal, otro de falsificación de documentos públicos, un delito de estafa, un delito de apropiación indebida, otro de blanqueo de capitales, de usurpación de funciones y de intrusismo profesional, un delito de fraude procesal, un delito de coacciones y un delito de "phising". En total le piden 42 años de cárcel.

"Ha pasado un año y nueve meses desde que la juez de instrucción acordara la apertura de juicio oral. Es cierto que la justicia española es lenta, pero al final todo llega. Confiamos en que se va a hacer justicia", afirmaba José María Garzón, socio director del despacho Garzón Abogados, a Confilegal, medio que adelantó la noticia.

Los querellantes contra Rodríguez Menéndez son Ángel Luis E., Isaac S., Cristina R. y Jesús V., todos ellos "inversores" en un negocio inexistente que, supuestamente, se inventó el abogado. Los dos primeros habrían pagado la cantidad de 33.100 euros cada uno, y los dos segundos la misma cantidad entre ambos, con la promesa de que se estaba poniendo en marcha en Buenos Aires, Argentina, un negocio de compra-venta de petróleo con la empresa petrolera argentina YPF, según la acusación particular.

La presunta estafa

Los 99.300 euros se habrían invertido en la constitución de tres empresas (Energy Global Investment, S.A.; Latin American Petrolium Co. e Hidrocarburos American Co.), de las que el acusado, Rodríguez Menéndez, sería el representante legal, además del intermediario del negocio.

"Estas tres sociedades se constituirían con el fin de que a través de ellas se procediera a la compra-venta y suministro de petróleo con la entidad estatal energética YPF", sostiene el escrito de acusación. Por ello solicita, en su escrito de acusación contra el abogado, la imposición de una pena de 4 años de cárcel y una multa de 3.600 euros por un supuesto delito de estafa de 73.700 euros –cantidad que difiere de la de los denunciantes– a las cuatro personas mencionadas.

El abogado de los denunciantes solicita, por su parte, por el primer delito, el de organización e inhabilitación especial, la pena de ocho años de prisión; tres años por el de falsificación en documento público; seis años por el de apropiación indebida; seis años por el de estafa; seis años, igualmente, por el de blanqueo de capitales así como 297.000 euros de multa; dos años por el de usurpación de funciones; seis años por el de fraude procesal, tres años por el de coacciones; y dos años por el de "phising". Todos ellos suman 36 años, que, de resultar culpable por todos, se quedarían en 24, el triple de la condena mayor, que sería la de 8 años.

Rodríguez Menéndez, que actualmente ejerce la abogacía en Madrid, a pesar de que llegó a estar suspendido, fue condenado dos veces en la década de los años 2000.

La primera fue en julio de 2002. La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Madrid le condenó a dos años de prisión por la distribución, en 1997, de un vídeo de contenido sexual del entonces director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, tipificado como delito contra la intimidad. La segunda tuvo lugar en febrero de 2005.

El tribunal de la Sección 17 de la misma Audiencia –del que formaba parte la anterior alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena– lo condenó por un delito continuado contra la Hacienda Pública a 6 años de prisión, multa de 24.753.698,52 euros y a indemnizar con 1.839.716,85 euros a la Hacienda, además de suspenderle sus derechos a ejercer la profesión durante el tiempo de la condena.

Esta nueva condena, a pesar de no ser firme, reactivó la anterior, que sí que lo era. En consecuencia, la Audiencia Provincial decretó, en junio de 2005, su inmediato ingreso en prisión. Pero Emilio Rodríguez Menéndez evadió la cárcel huyendo a Argentina, donde fue detenido en julio de 2005 y encarcelado en una prisión del país hasta que una juez le dejó en libertad.

Rodríguez Menéndez, sin embargo, regresó a España de incógnito, apenas 10 meses después, en mayo de 2006, para visitar a su madre que había caído gravemente enferma. Entonces fue detenido.

En octubre de 2006, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo elevó la condena del delito contra la Hacienda Pública de 6 a 10 años de cárcel al estimar que en vez de un solo delito continuado se habían producido cuatro delitos, a los que le correspondían cuatro penas de dos años y medio cada una. En total, fue condenado a 7 años y medio de prisión.

Ingresó en la cárcel y permaneció preso hasta agosto de 2008 fecha en la que se fugó de nuevo, otra vez a Argentina, aprovechando un permiso de cuatro días de la prisión gallega de Teixeiro, donde cumplía condena.

Las autoridades españolas trataron, sin éxito, de extraditarle en repetidas ocasiones. Rodríguez Menéndez regresó a España a principios de 2014, una vez que las dos condenas, así como la fuga de la cárcel gallega, habían prescrito. La revista Interviú lo cazó en la Cava Baja del barrio madrileño de La Latina cenando en un famoso restaurante.

Una vida de escándalos

José Emilio Rodríguez Menéndez (Madrid, 1951) es una de las figuras más controvertidas de las últimas décadas. Ha protagonizado todo tipo de polémicas, tanto en los tribunales de Justicia como en los medios de comunicación y hasta en la arena política.

Su nombre apareció por primera vez en los medios de comunicación a finales de los setenta y fue vinculado a la política cuando orbitaba en torno a la UCD de Adolfo Suárez en las primeras elecciones locales y autonómicas de la historia reciente de España, en mayo de 1979. Poco después su nombre se asoció a escándalos al ser condenado en Santiago de Chile, en plena era de Augusto Pinochet, por estafa, bigamia y ejercicio ilegal de las profesiones de abogado y psicólogo.

Su verdadero salto a la popularidad se produjo cuando se encargó de la defensa de Neus Soldevila, conocida como la Dulce Neus, y acusada de acabar con la vida de su marido, Juan Vila Carbonell, militante de Fuerza Nueva con el que tenía seis hijos.

'Dulce Neus' con el abogado Rodríguez Menéndez. 

El 9 de octubre Neus fue detenida y su historia salió a la luz. Neus contrató como abogado a Rodríguez Menéndez que convirtió el caso en uno de los más mediáticos de su tiempo. Finalmente, en mayo de 1982 fue condenada a 28 años de prisión. Sus hijos mayores, fueron condenados a nueve años y Marisol, la pequeña, a cuatro años en un internado.

El 1 de junio de 1986 Neus aprovechó un permiso penitenciario para darse a la fuga, con polémica periodística incluida. Unos días más tarde posó desnuda para la revista Interviú desde un lugar indeterminado de Hispanoamérica. “No regresaría a la cárcel ni por todo el oro del mundo”, confesaba.

En el citado reportaje de Interviú, no se especifica el lugar exacto donde se encontraba, pero su abogado jugaba al despiste asegurando que había huido a Brasil. En 1987 fue detenida en Ecuador por traficar con esmeraldas falsas y extraditada a España dos años más tarde para seguir su condena. Consiguió la libertad provisional en 1997.

Otro caso célebre para Rodríguez Menéndez fue la desaparición del cuerpo de Santi Corella ‘El Nani,’ el joven delincuente cuya muerte sacó a la luz un grave caso de corrupción en la Policía Nacional. Nunca se ha encontrado su cadáver, pero tres policías fueron condenados por su desaparición, además de por torturas. Rodríguez Menéndez defendió a dos de esos policías.

Santiago Corella 'El Nani'. 

Aunque si hubo un caso que lo hizo célebre fue el de Dionisio Rodríguez ‘El Dioni’, ocurrido el 28 de julio de 1989. El Dioni también se fugó a Brasil pero tras ser extraditado, Rodríguez Menéndez fue su abogado aunque acabaron tirándose los trastos a la cabeza cuando el célebre ladrón acusó al letrado de quedarse con parte de su dinero.

Objetivo de la prensa del corazón

Su salto a los platós de televisión llegó con la defensa de Antonio David Flores, ex marido de Rocío Carrasco. Hecho por el que ahora ha sido acusado por Rocío Carrasco de orquestar una campaña mediática en su contra. No fue la única celebridad que contó con sus servicios, pues también prestó sus servicios al domador Ángel Cristo en la peor época de su carrera. Casado en cuatro ocasiones, sus relaciones sentimentales le pusieron en el punto de mira de la prensa del corazón.

Con 'El  Dinio' a la salida de la cárcel. 

Rodríguez Menéndez mantuvo una relación con Nuria Bermúdez, con quien aseguró que se casaría, lo que al final se demostró que era un montaje. Además, ha sufrido las consecuencias de sus tortuosas relaciones sentimentales: En 1995, fue herido por arma blanca a manos del hermano de su segunda esposa. Y en 1999, su tercera mujer, Laura Fernández, encargó su asesinato. Fue condenada a 11 años y seis meses de prisión. Los sucesos ocurrieron el 17 de junio de 1999 en Las Rozas (Madrid), frente al domicilio que ambos compartían. Asimismo, el Tribunal condenó a José Ignacio Rocha, autor del disparo contra el abogado, a 12 años de cárcel por los delitos de asesinato y falsedad en documento oficial.

El conductor de la moto desde la que se realizó el atentado, Rafael Bravo, fue condenado a 7 años y seis meses de cárcel por cooperación necesaria en el asesinato fallido, mientras que el último de los procesados, Ángel Suárez Flores, alias "Casper",  fallecido recientemente, fue absuelto del delito de encubrimiento del que le acusaba el Ministerio fiscal.

Con Nuria Bermúdez. 

Su obsesión por las famosas quedó patente en sus relaciones con nombres del papel couché como Mila Ximénez, la citada Nuria Bermúdez, Sonia Moldes, exnovia de Alessandro Lecquio, y Malena Gracia, entre otras. Con esta última la relación acabó con graves acusaciones de prostitución contra la vedette.

Malena, convertida en carne de escarnio en los programas y revistas de la época, denunció al letrado y, aunque tuvo que aguantar todo tipo de insultos del abogado, consiguió que, en noviembre del año 2000, la revista propiedad del abogado, Dígame, fuera secuestrada y finalmente, tuviera que cerrar.

No era su primera experiencia como editor. A mediados de los 90 compró el clásico diario Ya y protagonizó un montaje de verdadero mal gusto. En pleno furor del país por la fuga de Antonio Anglés, uno de los asesinos de las niñas de Alcàsser, Emilio se inventó una entrevista con un modelo argentino que se hizo pasar, sin saberlo él, por el criminal fugado.
 

Por todo aquello recibió innumerables críticas. Ahora tendrá que enfrentarse de nuevo a la Justicia, aunque en este caso por algo muy grave, una supuesta estafa.

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