21 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La asociación denuncia la "duplicidad de funciones y las vanidades" entre Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado

AUGC confirma la pelea entre Policía y Guardia Civil en el caso de Blanca Fernández Ochoa, denunciado por elcierredigital.com

Mandos de Policía, Guardia Civil y Bomberos.
Mandos de Policía, Guardia Civil y Bomberos.
La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha confirmado lo que ya había anunciado elcierredigital.com, que durante las labores de búsqueda de Blanca Fernández Ochoa, los dos cuerpos policiales implicados, Policía y Guardia Civil, no estaban tan bien avenidos como parecía.

La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha denunciado la "duplicidad de funciones y las vanidades" entre cuerpos de en la búsqueda de Fernández Ochoa y ha solicitado que se lleve a cabo una reforma policial que evite la "duplicidad de funciones y las vanidades profesionales" como, en su opinión, ha ocurrido en la búsqueda de la esquiadora Blanca Fernández Ochoa. Se refiere al "grave fallo de comunicación entre cuerpos" al atender al testimonio clave de la última persona que vio con vida a la deportista.

En un comunicado, la AUGC lamenta el fatal desenlace del "mayor operativo" de búsqueda de una persona y critica la "descoordinación y los recelos" que se produjeron entre la Policía Nacional y la Guardia Civil, mencionando que fue necesaria la mediación de la Delegación del Gobierno de Madrid. El cadáver fue encontrado por un guardia civil fuera de servicio y su perro en el Pico de la Peñota. Un vecino había alertado días antes de que la esquiadora le había dicho que se dirigía a esta zona.

Entre los principales cambios, AUGC destaca la necesidad de que exista una única base de datos común de los diferentes sistemas de información, apostando por que un solo cuerpo policial de ámbito estatal asuma la competencia de materias especialmente sensibles como la información contraterrorista.

Elcierredigital.com ya publicó esta información en la que se alertaba de que veteranos agentes de ambos cuerpos coincidían en calificar de "surrealista" lo que estaba ocurriendo en la Sierra de Guadarrama. Los gestos entre ambos organismos policiales, Policía Nacional y Guardia Civil, no pasaron desapercibidos a la Delegación de Gobierno en Madrid, que tuvo que poner orden.

Pelea de drones

El último lunes la Policía Nacional incorporaba a la búsqueda tres drones con cámaras a la zona, también desplazó a la zona varios agentes a caballo y algunos miembros de su Grupo de Operaciones Especiales (GEO), que tienen especialistas en alta montaña, pero cuya presencia no tenía mucho sentido, ya que la responsabilidad principal del rastreo cayó desde el principio en los miembros de los Grupos de Rescate Especial de Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil.

La intención de la Policía Nacional al llevar los drones era desplegar esas pequeñas naves con cámara y dirigirlas desde el suelo en la zona de Siete Picos, un lugar de acceso difícil. Pero la sorpresa vino cuando el martes fueron los responsables de la Guardia Civil, encargada de las labores de búsqueda en la montaña, quienes desplegaron siete drones en la misma zona. Estos aparatos, recientemente adquiridos por la Benemérita, iban además equipados con cámaras de infrarrojos sensibles al calor para tratar de encontrar bajo la maleza lo que los equipos de rastreo no vieron tras peinar la montaña desde el domingo pasado cuando Luis Fernández Ochoa, hermano de la desaparecida encontró su vehículo en el aparcamiento de las Dehesas.

Un Guardia Civil con un perro de búsqueda en Cercedilla.

Con todo este despliegue de medios hay quien ya se pregunta cómo tuvo que ser Luis, un hermano de la desaparecida, quien encontrase el coche de la medallista olímpica el domingo 1 de septiembre, cuya matrícula era pública desde la noche del sábado 31 de agosto. La denuncia formalizada se efectuó el jueves 29 de agosto y la matrícula tuvo que ser comunicada a la Guardia Civil ese mismo día siguiendo el protocolo de desaparecidos, porque son ellos los que deben buscar en las cámaras de la DGT. ¿Nadie pensó que pudiese estar allí? Sin embargo, el coche tardó casi tres días en ser encontrado.

Esa falta de coordinación entre cuerpos es la que ahora reclama la AUGC, pera evitar que se cometan errores en el futuro.

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