30 de noviembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La 'casadista' María Guardiola era la gran favorita tras haber sido designada de forma oficiosa como sustituta de Monago

El 'monaguista' Fernando Pizarro gana opciones para controlar el PP extremeño

/ Fernando Pizarro
José Antonio Monago parecía estar sin demasiadas fuerzas dentro del PP extremeño antes de tutelar su salida tras 14 años al frente de la organización. Pero la caída de Pablo Casado ha otorgado una vida extra a su delfín, Fernando Pizarro. Y es que el alcalde de Plasencia no era del gusto de Génova 13, proclive al liderazgo de la concejala cacereña María Guardiola.

Teodoro García Egea comunicó a José Antonio Monago que Génova 13 quería que dejase el liderazgo del PP extremeño tras 14 años, cuatro de ellos como presidente de la Junta, y este, tal y como adelantó Elcierredigital.com, aceptó un puesto de salida en el Senado tras varios años recibiendo críticas.

Y es que su derrota en 2015, después de conocerse que cargó viajes al Senado para ver a su novia en Canarias, y la mayoría absoluta de Guillermo Fernández Vara en 2019 habían sepultado una prometedora carrera como 'barón rojo' del PP bajo las instrucciones de Iván Redondo.

Relevo

A Monago le faltaba aplaudir su relevo este próximo 4 de abril, día en el que se iba a celebrar el Congreso regional del PP extremeño, pero la caída de Pablo Casado le permitió ganar una vida extra y aplazar unas primarias que se presentaban complicadas para su delfín, Fernando Pizarro, alcalde de Plasencia desde 2011. El edil ya ha anunciado que no repetirá a nivel municipal en 2023 por voluntad propia. 

Génova 13 había dejado claro que no lo quería como barón, ya que Casado prefería a la concejala cacereña María Guardiola. Eso sí, García Egea, explican fuentes del PP a este medio, estaba intentando que Pizarro se integrase en la lista de Guardiola. 

Pero Pizarro ya dejó claro que iba a desoír a la dirección nacional del PP e iba a participar en unas primarias que no se le presentaban demasiado halagüeñas, hasta que Alberto Núñez Feijóo dio el paso.

María Guardiola. 

Porque la gran amistad del todavía presidente de la Xunta y Monago, que podría integrarse en la nueva dirección nacional del PP, otorgan mayores posibilidades de acceder al liderazgo del partido en Extremadura al alcalde de Plasencia.

Casero... otra vez

El ya célebre diputado cacereño Alberto Casero, que se equivocó a la hora de votar la convalidación de la reforma laboral, era uno de los grandes apoyos de María Guardiola, que estaba respaldada por los presidentes del PP en Cáceres y Badajoz, Laureano León y Manuel Naharro.

Ahora la candidatura de la número dos del PP en el Ayuntamiento de Cáceres parece perder fuerza tras la resurrección de José Antonio Monago, que en los últimos tiempos contaba con escasa influencia en Génova 13 a pesar de haber apoyado a Pablo Casado en las primarias de 2018. 

Es cierto que muchas voces en el PP extremeño aseguran que Guardiola contribuiría a la renovación del alicaído partido conservador en el oeste español. La concejala, por lo pronto, ha sido la más votada como compromisaria por Cáceres para acudir al Congreso estatal de Sevilla.

Alberto Casero. 

Pizarro, por su parte, respira aliviado tras aplazarse el Congreso regional al verano: "Nada en este momento debe distorsionar la cita nacional, no es el momento de hablar de Extremadura, ahora toca remar todos en la misma dirección y después ya llegará la hora de los territorios", aseguró.

Otras baronías en duda

El PP también tendrá que resolver otras primarias regionales. Una de las más mediáticas es la de Euskadi por la falta de apoyos del actual líder, Carlos Iturgaiz, que lidera al partido en el Parlamento Vasco. Alfonso Alonso, relevado por Pablo Casado, no oculta que batallará en segunda línea, quizá apoyando a un candidato o candidata centrista.

También podría haber novedades en Navarra, hacia donde pretende regresar la 'casadista' Ana Beltrán ante su previsible salida como secretaria de Comunicación. La diputada estatal apenas pisa la Comunidad Foral, tal y como denunció hace unos días el histórico Jaime Ignacio del Burgo, y tendrá que pelear para retener el liderazgo del minúsculo PP navarro.

También es un misterio el nombre de la persona que relevará al expresidente José Ignacio Ceniceros al frente del PP de La Rioja. En esta batalla tendrá mucho que decir la portavoz del partido en el Congreso, Cuca Gamarra, que perdió las últimas primarias del partido contra Ceniceros.

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