23 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

La magistrada concluye que los hechos suponen un delito de homicidio por imprudencia grave

David Serrano, el dueño de la finca donde murió el pequeño Julen, dejó el pozo abierto según la jueza

David Serrano, el dueño de la finca de Totalán donde Julen se precipitó al pozo
David Serrano, el dueño de la finca de Totalán donde Julen se precipitó al pozo
La jueza que instruye el caso abierto por la muerte de Julen en Totalán ha emitido en un auto la conclusión de la investigación, según la cual el dueño de la Finca, David Serrano, dejó abierto el pozo de la finca de Totalán.

David Serrano habría cometido un delito de homicidio por imprudencia grave, debido a que la magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga sostiene que fue él quien dejó abierto el pozo por el que se precipitó el pequeño Julen.

En el auto, recogido por Diario Sur, la magistrada declara concluida la fase de instrucción de este caso y ordena que sigan las actuaciones contra el dueño de los terrenos. Del mismo modo, da un plazo de diez días a las partes para que soliciten la apertura del juicio oral o para que pidan el sobreseimiento de la causa.

Para llegar a esta conclusión, la jueza realiza un relato de los hechos acontecidos en relación a la muerte de Julen, después de haber analizado las pruebas practicadas, es decir, las declaraciones del dueño de la finca, la de los padres de Julen y la autopsia realizada por los forenses.

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David Serrano junto a los padres de Julen, José Roselló y Victoria García 

Así, argumenta que David Serrano adquirió la finca de Totalán en octubre de 2018 y que, para obtener agua en el paraje, contrató de forma verbal al pocero Antonio Sánchez, quien durante los días 17 y 18 de diciembre realizó una primera perforación y una segunda de unos 110 metros de profundidad en el terreno. Pero, al no encontrar agua en el segundo orificio, se sacó el tubo metálico utilizado para su ejecución y se colocó una piedra encima del pozo para cerrarlo.

De este modo y tras la intervención del pocero, se realizó una zanja en forma de 'L' para hacer un muro de contención el cinco de enero, quedando al final del foso el pozo en el que no se encontró agua. Serrano tapó ese mismo día otra vez la apertura de la prospección con una piedra y regresó días después a la finca para realizar unas mediciones, dejando al descubierto esta vez el agujero del pozo al marcharse de los terrenos, según afirma la magistrada.

Desde ese momento no volvió a la finca de Totalán hasta el día en el que el niño se precipitó por el pozo, el 13 de enero. El dueño de los terrenos acudió con su esposa y su hija menor a pasar un día en el campo con Julen y sus padres, José Roselló y Victoria García.

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