15 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

Esta plataforma liderada por el abogado Guillermo del Valle, que se define como "socialista", ha sido acusada de "rojiparda" por la formación morada

'El Jacobino', la nueva fuerza de izquierda patriótica que irrumpe frente a Unidas Podemos

El Cierre Digital en
/ Guillermo del Valle
El abogado y profesor Guillermo del Valle no descarta que El Jacobino se transforme en plataforma electoral tras casi tres años consolidada como una plataforma audiovisual que defiende la centralización de España y la puesta en marcha de políticas de izquierdas en materia económica o social. El espacio político de Unidas Podemos ve "irrelevante" que pueda convertirse en una fuerza electoral que ocupe el hueco que dejó la desaparecida UPyD.

Licenciado en Derecho por la UAM, Máster en Práctica Jurídica por la Escuela de Práctica Jurídica de la UCM y exmiembro del Consejo de Dirección de UPyD. Este es el currículum del abogado Guillermo del Valle, que en plena pandemia lanzó un canal de Youtube, El Jacobino. 

Este proyecto ha ido ganando adeptos, se ha convertido en una tertulia en el madrileño Canal 33 y podría convertirse en una fuerza política en el próximo ciclo electoral tras las reuniones mantenidas por Del Valle en Madrid, Barcelona o Valencia. 

Lo que diferenciaría a El Jacobino de otras fuerzas progresistas es su carácter patriótico, ya que en su web se dice que "España debe ser un Estado unitario, centralizado políticamente, formado por provincias o departamentos, unidades administrativas racionales que no respondan a otro interés que al bien común". 

Una izquierda crítica con los nacionalismos periféricos

Del Valle asegura que echan en falta "una izquierda claramente de izquierdas en lo económico, en lo social, preocupada por la redistribución de la riqueza y por muchos temas que seguramente saldrán en esta conversación, pero crítica con unas derivas que podemos definir como identitarias y sobre todo, con la gran deriva identitaria de nuestra izquierda oficial, que es la complicidad con un nacionalismo eminentemente reaccionario, y con las consecuencias políticas que tiene en el presente". 

Guillermo del Valle. 

Acusados de ser "rojipardos" y "conservadores", El Jacobino marca diferencias con Vox y su fundador señala que los de Santiago Abascal "no dejan de ser una escisión dura del PP que busca una serie de esencias perdidas. Un partido identitario, de tradición nacionalista y que se centra en las batallas culturales. En algún punto también son bolsonaristas y buscan combatir el fantasma del comunismo. ¿Qué comunismo? ¿Dónde está? ¿El que hace una reforma laboral que aplaude la CEOE?". 

¿Irrelevantes?

Fuentes del espacio de Unidas Podemos consultadas por este medio consideran "irrelevante a nivel electoral" el nacimiento de una fuerza que podría ocupar el hueco que dejó huérfano una fuerza como UPyD. 

Del Valle, por su parte, aseguró en El Viejo Topo que "la soberanía española se encuentra completamente amenazada. Lo está en diferentes planos. En el monetario, lógicamente: desde la incorporación a la unión monetaria que, como sabemos, carece de su dimensión fiscal y presupuestaria, lo cual causa enormes desequilibrios en perjuicio de naciones subalternas como la nuestra". 

Es por ello que pide políticas de izquierdas a nivel económico y social: "La liberalización de las relaciones laborales no es sino la otra cara de la misma moneda. Se ha ido abriendo el paso a una suerte de sustitución de las relaciones laborales clásicas –con su ajenidad y dependencia, su negociación colectiva, los derechos de los trabajadores que tantas huelgas costaron– por una suerte de relaciones pretendidamente mercantiles, en la que los trabajadores dejan de ser tales para convertirse en emprendedores". 

El Jacobino, eso sí, no irá contra la cultura de la España periférica: "Ir contra la pluralidad es como arremeter contra la ley de la gravedad. Además, en El Jacobino somos perfectamente defensores de la pluralidad cultural y lingüística de España. Ésta existe en todos los Estados, no es privativa de España, que, por cierto, no es un país especialmente heterogéneo desde un punto de vista cultural. Sin embargo, esa diversidad cultural no puede convertirse en una autopista para los privilegios y la desigualdad de derechos". 

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