23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Las obras, propiedad del empresario José Luis Fortes, fueron requisadas en Aduanas en Barajas y están cecidas por el museo a este consorcio público

Denuncia al Museo del Prado y Casa de América por usurparle los cuadros de los marqueses de Linares

Exclusiva Los cuadros de los marqueses de Linares.
Los cuadros de los marqueses de Linares. / Casa de América.
Los retratos de los marqueses de Linares, del pintor Francisco Pradilla y Ortiz, expuestos en la Casa de América en Madrid no son propiedad de esta, ni de Patrimonio Nacional, ni del Museo del Prado, que los cedió temporalmente al consorcio en 2017 y por cinco años para su exhibición. Los cuadros son del empresario gallego José Luis Fortes que litiga desde 2015 con el Estado sin lograr recuperarlos, a pesar de que la Justicia ha admitido a trámite su última denuncia contra los tres organismos.

Los retratos de los Marqueses de Linares del artista español Francisco Pardilla y Ortiz continúan siendo motivo de polémica. Según ha podido saber elcierredigital.com, el último movimiento judicial por su posesión ha sido la admisión del Juzgado de Primera instancia nº33 de Madrid de la demanda interpuesta por el empresario gallego José Luis Fortes Soliño –propietario de los cuadros según una sentencia de la Audiencia Nacional de 2015–.

Esta querella, presentada por Irene Aranda Varela en representación del demandante, señala como partes demandadas al Consorcio Casa América –donde todavía cuelgan los cuadros–, al Museo Nacional del Prado –espacio al que fueron inicialmente cedidos– y al Ministerio de Economía y Hacienda. Ninguna de las partes señaladas ha contestado a esta demanda ni a la documentación adjunta aportada desde que se formalizó la admisión a trámite de esta en septiembre de 2021.

Como ya informaba con anterioridad elcierredigital.com, en 2004 los retratos de los marqueses de Linares –propiedad de José Luis Fortes y valorados en torno a siete millones de euros según una tasación de 2018– eran usurpados por el Estado tras desmantelarse el área franca del aeropuerto madrileño de Barajas donde estaban depositados y guardados. 

La sentencia de la Audiencia, a la que ha tenido acceso elcierredigital.com, mantiene que un funcionario de Aduanas –del que se desconoce la identidad– falsificó la firma de Fortes para forzar un expediente de abandono en esa zona de Barajas y que el Estado, a consecuencia, se quedara con los cuadros. Además, un dictamen del Consejo de Estado aconsejaba devolver las obras a su propietario, al igual que una orden del Ministerio de Hacienda firmada por quien era entonces su titular, el ministro del PP Cristobal Montoro.

Documentación sobre las denuncias de los cuadros de los marqueses de Linares.

A pesar de todo y tras 25 años, los cuadros cuelgan todavía en la Casa de América y Fortes no logra que se los devuelvan. Lleva intentándolo desde 1997, cuando los depositó en los almacenes de Aldeasa del aeropuerto al expirar el permiso de tránsito, ya que el empresario los trajo a España en 1992 para una exposición.

Allí también estaba un tercer cuadro, La Asunción de Guercino, de Giovanni Barbieri, un cotizadísimo pintor italiano del siglo XVII. Actualmente el destino de este lienzo se desconoce. Nadie a fecha de hoy en día sabe a ciencia cierta dónde está. "Los tres cuadros los traje de Venezuela y los dejé mientras decidía si los vendía aquí en España o los exportaba a otro lugar", explicaba José Luis Fortes a elcierredigital.com.

El madrileño Palacio de Linares.

En junio de 2002, los retratos de los marqueses se trasladaron de nuevo a otro almacén de Aldeasa. Sin embargo, el proceso utilizado de "abandono" no comenzó hasta agosto de 2012 cuando los inspeccionó el técnico del Museo del Prado, Javier Barón, jefe de Conservación de Pintura del Siglo XIX de la pinacoteca, que dio el visto bueno a los cuadros.

Normalmente, una vez iniciado este procedimiento de abandono, el final natural de las obras es acabar como propiedades del Estado. Pero en este caso el trámite se hizo, como ha confirmado la Justicia, de manera opaca e ilegal. Al inicio de ese proceso no se notificó absolutamente nada a Aduanas ni a su propietario, José Luis Fortes.
 
El fallo de la Audiencia Nacional, por sentencia firme de 19 de enero de 2015, ratifica otra sentencia de un Tribunal Contencioso Administrativo. En ella anula todas las actuaciones del Estado para quedarse los cuadros porque nadie le notificó al propietario ese expediente de abandono. Pero desde esa sentencia y la admisión de la denuncia por el Juzgado de Primera Instancia nº23 de Madrid, el Museo del Prado no ha ejecutado ninguna actuación para devolver los cuadros a la Aduana de Barajas, donde deberían seguir, y desde allí, que su propietario José Luis Fortes pudiera hacer con ellos lo que quisiese de acuerdo a Ley vigente de Patrimonio del Estado.

Los marqueses de Linares permanecen en la Casa de América de Madrid

Actualmente, las obras del pintor Francisco Pradilla y Ortiz siguen colgadas de las paredes de la Casa de América en Madrid aunque no son propiedad de este organismo, ni de Patrimonio Nacional, ni tan siquiera del Museo del Prado.

El cuadro del marqués de Linares durante su restauración.

El Museo del Prado, en su información oficial, dice que los cuadros llegaron a Venezuela en 1958 y volvieron a España en 1992 para una exposición en el Museo Romántico. Hasta ahí, correcto, pero luego dice que pasaron a manos de Patrimonio Nacional por un expediente de abandono en 2004; es decir, que dice desconocer la autoría de su verdadero propietario, el empresario José Luis Fortes, como así decidió por sentencia firme la Audiencia Nacional. "Yo sólo quiero que el director del Prado, Miguel Falomir, los devuelva a Aduanas, que es donde estaban y allí ya decidiré qué hacer con ellos", explica Fortes a elcierredigital.com.

Fue precisamente en medio de todo este lío judicial y tras la citada sentencia, cuando el Museo del Prado decidió cederlos para ser expuestos en el palacio de los Marqueses de Linares, en la Plaza de Cibeles de Madrid. Se trata de dos cuadros de enormes dimensiones que fueron encargo del marqués de Linares, José Murga y Reolid.

Historia de los marqueses de Linares

La historia de los cuadros está ligada a la de los Marqueses de Linares, José María de Murga y Reolid y su esposa Raimunda Ossorio y Ortega, que encargaron un retrato a Francisco Pradilla en 1888. El pintor zaragozano había ganado una Medalla de Honor en la Exposición Nacional de Bellas Artes en 1878 y comenzaba a ser conocido. Curiosamente Pradilla se convertiría después en director del Museo del Prado.

Los lienzos miden casi tres metros de alto por dos de ancho y estaban destinados a decorar uno de los salones del palacio marquesal, en la madrileña plaza de Cibeles. Tras la muerte de los marqueses, fue su heredera, Raimunda Avecilla, quien se hizo cargo de ellos.

El retrato de la Marquesa de Linares.

No se sabe si Raimunda era hija del abogado de la familia o hija bastarda del propio marqués. En cualquier caso, Raimunda, ahijada de los marqueses, se casó con Felipe Padierna, Conde de Villapadierna, a cuyo palacio se mudó la pareja tras el matrimonio, dejando cerrado el de los Marqueses de Linares.

Fue entonces cuando el paradero de los cuadros se perdió, ya que no aparecen en el inventario del Palacio ni en el testamento del marqués, según refleja un estudio del profesor doctor en Historia del Arte e investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas, Wilfredo Rincón. "Es posible -apunta este experto- que los cuadros fuesen considerados parte del mobiliario del salón y, por tanto, pasasen desapercibidos".

En 1952 Mariano Rodríguez Rivas, director entonces del Museo Romántico de Madrid, los encontró expuestos en el Rastro madrileño, donde los ofrecían por 100.000 pesetas y así lo anotó en un libro, aunque no pudo comprarlos. En 1992 el marchante José Luis Fortes los encontró en Venezuela y los compró por 180.000 dólares en la galería Carmelo Rodríguez de Caracas. Luego los trajo a España en mayo de 1992 para confirmar su autenticidad y, posteriormente, exponerlos.

Las obras fueron restauradas por ROA Estudio y expuestas en el Museo Romántico de Madrid entre diciembre de 1992 y enero de 1993. Más tarde lo fueron en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, en marzo del mismo año. Después se depositaron y guardaron en la zona franca del aeropuerto de Barajas de donde, según José Luis Fortes, "nunca debieron de salir sin mi permiso".

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