08 de agosto de 2020
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

Ahora la decisión "política" y técnica la tiene el Gobierno Central y su ministro Ábalos, del que dependen las infraestructuras aéreas comerciales

Los letrados de la Comunidad de Madrid desestiman el Proyecto de Alcance Regional del nuevo aeropuerto al carecer la autonomía madrileña de competencias

Esta declaración es clave para su viabilidad económica no sólo porque suponga que el proyecto sea considerado de interés general o interés social sino especialmente por las ventajas en la ocupación de los terrenos y derechos a efectos de su expropiación.

El proyecto del segundo aeropuerto de Madrid, promovido por parte de la empresa Air City Madrid S.L. que preside Gregorio Marañón Bertrán de Lis y lidera Javier Ruedas como Consejero Delegado, se enfrenta a un importante escollo. Lejos de la información que distribuyó la Agencia EFE y de la que se hicieron eco diferentes medios, en las que Javier Ruedas afirmaba “que el proyecto había sido declarado de Alcance Regional por la Comunidad de Madrid”, la realidad es bien diferente. Los letrados de la Comunidad de Madrid han emitido un informe concluyente que desestima la iniciativa de esa declaración ya que la Autonomía no tiene competencias sobre instalaciones aeroportuarias con fines comerciales.

Sin competencias para aeropuertos de pasajeros

El planteamiento para la construcción del segundo aeropuerto de Madrid, en Casarrubios del Monte (Toledo), ocuparía un 30% del terreno en esta localidad de Castilla-La Mancha y un 70% en Madrid, en los términos municipales de Navalcarnero y El Álamo. De hecho, la mayor parte de la ampliación de la instalación (que opera actualmente como pequeño aeródromo), se ejecutaría en la Comunidad que preside Ángel Garrido, de ahí el especial interés porque esta instalación fuese declarada como Proyecto de Alcance Regional.

Ángel Garrido, presidente de la Comunidad de Madrid

Para conseguirlo es necesario el visto bueno de todas las consejerías implicadas, desde la de Economía, Empleo y Hacienda a Transportes, Vivienda e Infraestructuras pasando por la de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. La primera, la Consejería de Economía, si ha analizado las características económico-financieras del proyecto y ha emitido un informe preliminar dictaminando que los promotores tienen "recursos económicos y técnicos para llevar a cabo un proyecto de esta envergadura". Sin embargo, a la hora de avanzar en la declaración de Proyecto de Alcance Regional, los letrados de la Comunidad de Madrid han rechazado esta posibilidad. El argumento es claro y contundente: la Comunidad de Madrid carece de competencias para aprobar cualquier tipo de infraestructura aeroportuaria si está tiene carácter comercial.

En concreto, el artículo 1 de la Ley 3/2010, de 22 de junio, de instalaciones Aeronáuticas de la Comunidad de Madrid señala que la citada Ley es de aplicación en los “aeródromos, helipuertos y aeropuertos de la Comunidad de Madrid que no son militares, no tienen la calificación estatal de interés general ni desarrollan actividades comerciales”, considerando entre las actividades comerciales “las que se realicen en virtud de contrato de transporte de pasajeros, que supone el pago de billete de pasaje” lo que deja fuera de sus competencias un proyecto como el de Casarrubios del Monte que quiere ser referente en los vuelos de las compañías low cost, según han declarado su Consejero Delegado.

La expropiación de los terrenos, un elemento clave en el proyecto

El interés de los promotores por conseguir la declaración de Proyecto de Alcance Regional es claro, y nos recuerda a otras iniciativas similares que buscaban la misma consideración, como el proyecto de Eurovegas en Alcorcón o el complejo de ocio que la estadounidense Cordish quería construir en el término municipal de Torres de la Alameda.  

En todos estos casos, la respuesta a este interés la tenemos en la Ley 9/1995, de 28 de marzo, de Medidas de Política Territorial, Suelo y Urbanismo en la cual, con respecto a los Planes de Alcance Regional, señala que “entre los efectos derivados de su aprobación merece destacarse, además de la declaración de utilidad pública o, en su caso, interés social, la necesidad de la ocupación de los bienes y derechos afectados a efectos de su expropiación”.  De haberlo conseguido, el proyecto se consideraría de utilidad pública y los promotores podrían adquirir los terrenos a través de la expropiación que realizaría la propia Comunidad de Madrid, con su posterior pago.

En ninguno de los tres casos anteriores se ha conseguido dicha Declaración.

Todo en mano del Ministerio de Fomento

Todo ello deja al Ejecutivo de Pedro Sánchez, concretamente en la Dirección General de Aviación Civil del Ministerio de Fomento que preside José Luis Ábalos, las responsabilidades de la aprobación del citado aeropuerto, ejerciendo sobre él plenas competencias. La pelota pasa completamente al tejado del Ejecutivo central. Ahora será éste quién tendrá que analizar y aprobar todos los planes directores así como todos los trámites, incluido los medioambientales , siendo la Comunidad de Madrid parte interesada, exclusivamente, a efectos del Expediente administrativo ministerial.  En la práctica realmente supone un parón al proyecto además de un importante impacto económico.

En estas circunstancias se entiende mejor el papel de Javier Ruedas Carvajal, actual consejero delegado de Air City Madrid Sur. El ex jefe de Publicidad y relaciones con los medios de comunicación del gobierno castellano-manchego, una de las manos derechas de Pepe Bono y de Emiliano García Page como jefe de Gabinete en la alcaldía de la ciudad de Toledo, trabajó como miembro del equipo de campaña que llevó a Pedro Sánchez a la secretaría General del PSOE.

Javier Ruedas

Allí fue llevado de la mano de otro conocido personaje del poder socialista, José Luis Fernández, “Chunda”, el sempiterno jefe de prensa de José Bono, al que cuidó informativamente durante 19 años y con el que ha mantenido una más que estrecha relación, incluso después del abandono de los cargos públicos. “Chunda”, tras dejar Bono todas sus responsabilidades políticas, empezó a trabajar en 2012 de forma independiente como consultor y asesor especializado “en comunicación institucional y de empresa, información política y gabinetes de crisis”.

 En esta etapa fue cuando prestó numerosos servicios a Pedro Sánchez en su equipo de campaña de las primarias socialistas. El ahora presidente del Gobierno se dio cuenta del enorme valor añadido de la experiencia de “Chunda” en relaciones con la prensa (pone en marcha un equipo potente de comunicación en redes sociales), pero también en convencer a José Bono de que “mueva” su agenda para conseguir los apoyos necesarios a la candidatura de Sánchez.

Hoy es precisamente del Gobierno de Pedro Sánchez de quién depende que el macroproyecto aeroportuario, que lidera Javier Ruedas, tome forma definitiva. Puede ser un nuevo escándalo político, ya que detrás se esconde la sombra alargada del ex ministro socialista y ex presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, José Bono.

COMPARTIR: