24 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

El lunes ingresaron todos juntos acompañados de sus mujeres a la espera del indulto solicitado al Gobierno y con la espada del juicio de Nueva Rumasa

Así viven los seis hermanos Ruiz Mateos en la prisión de Aranjuez donde cumplen dos años y medio de cárcel por insolvencia punible

Los seis hijos de Ruiz Mateos en el juicio que los ha llevado a la cárcel.
Los seis hijos de Ruiz Mateos en el juicio que los ha llevado a la cárcel.
Los seis hijos varones de Ruiz Mateos se pusieron de acuerdo para ingresar en la cárcel. El pasado lunes a las cinco y media de la tarde llegaron juntos a la prisión madrileña de Aranjuez, la que han elegido para cumplir dos años y medio de condena por insolvencia punible en la venta de unos hoteles en Mallorca y Canarias. Los Ruiz Mateos culpan de todos sus males al patriarca y al hecho de un juicio que ya venía muy viciado por la detención en su día de su padre.

Los seis hijos varones del empresario jerezano José María Ruiz Mateos esperaron hasta el último momento.  Zoilo, José María, Pablo, Álvaro, Francisco Javier y Alfonso ingresaron en la prisión de Aranjuez este lunes para comenzar a cumplir dos años y medio de cárcel por estafa en la venta de unos hoteles en Mallorca y Canarias. Los condenados esperaron hasta el último momento, ante la solicitud de un indulto que nunca llegó, para ingresar en el centro penitenciario de Aranjuez, donde permanecerán los próximos meses.

 El problema es que la Fiscalía había solicitado su ingreso inmediato en prisión y si no lo hacían voluntariamente en un centro escogido por ellos podía tocarles cualquier otra cárcel más complicada, a pesar de que el Tribunal Supremo había rebajado la condena inicial a la mitad.

El Alto Tribunal confirmó la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Baleares por la estafa cometida, a finales de 2008, en la compra de dos establecimientos hoteleros -uno en Mallorca y otro en San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria)- de la cadena Beverly.

Los hermanos Ruiz Mateos cumplen así la sentencia dictada en su día por la Audiencia Provincial de Baleares por la estafa cometida a finales de 2008, como publicó elcierredigital.com. Pero, según ellos, todo viene viciado de cuando el empresario y patriarca José María Ruiz Mateos dejó en manos de sus seis hijos, Álvaro, Zoilo, José María, Pablo, Francisco Javier y Alfonso los negocios familiares de Nueva Rumasa.

Además culpan su encarcelamiento a un juicio "muy viciado", que produjo el último ingreso en prisión del patriarca por esta causa. Hay que recordar que José María Ruiz Mateos fue detenido por no presentarse ante el juzgado mallorquín, lo que obligó a su ingreso en la cárcel de Soto del Real en junio de 2015. Entonces el empresario se había negado a presentarse ante un juzgado que reclamaba que declara a él y su hijo por la acusación de estafa, insolvencia punible y fraude a la Hacienda pública.

Ruiz Mateos salió poco después de la cárcel para ser ingresado directamente en un hospital, con 84 años, y provocó la imagen del empresario jerezano en una silla de ruedas empujada por su abogado, Marco García Montes y una cierta indignación en la sociedad española en general y muuy en particular en su hija Begoña, que acusó a sus hermanos de no asumir sus responsabilidades y dejar que su padre lo hiciese por ellos. Finalmente, Ruiz Mateos falleció en septiembre de 2015.

Pero este es solo el primer capítulo de otros muchos que pueden dar con los huesos todavía más de los hijos del desaparecido empresario jerezano en la cárcel durante un tiempo muy considerable, ya que muy pronto se celebrara el juicio de "los pagarés de Nueva Rumasa".

En este caso, la acusación contra los hermanos Ruiz Mateos del fiscal de la Audiencia Nacional no deja lugar a dudas, El fiscal pide para ellos 16 años de prisión, nueve años por estafa, cuatro por blanqueo de capitales y tres por alzamiento de bienes.  Y junto a los hermanos Ruiz Mateos, también aparecen imputados en este conocido caso asesores, abogados y supuestos testaferros como su primo Zoilo Pazos, Alfonso Barón, Manuel Sánchez y José Ramón Romero López, Ricardo Álvarez, Rufino Romero de la Rosa, Fernando Juan Lavernia, Ivan Manuel Losada y Ángel de Cobo.

La Fiscalía también acusa en el caso de Nueva Rumasa, y en condición de partícipes a título lucrativo, a las hermanas del clan, Patricia, Nuria Fátima, Almudena, Paloma, Socorro, ya fallecida y Begoña como administradoras de empresas ligadas a la trama. El fiscal también considera que Alfonso María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada, tío de los acusados y el exabogado de la familia, Joaquín Yvancos como propietario y administrador de la empresa Bochner España, se habrían lucrado de la misma trama.

José María Ruiz Mateos a su salida de la cárcel de Soto en silla de ruedas empujada por su abogado, Marco García Montes.

Hoy los Ruiz Mateos viven en la cárcel de Aranjuez, en el modulo de ingresos a la espera de pasar al módulo de respeto, donde ya estuvieron los ex líderes del PP, el mallorquín Jaume Mtas y el castellonense Carlos Fabra, que también eligieron este tranquilo módulo para cumplir su condena por corrupción.

Por eso ante la posibilidad de ingresar en cualquier otra prisión, los Ruiz Mateos eligieron Aranjuez porque es un centro con un módulo de respeto muy tranquilo y una Junta de Tratamiento Penitenciario factible, que consideran en alta estima. Cinco de los hermanos viven en Madrid ( Zoilo, José María, Javier, Álvaro y Pablo) que esperaron la llegada de su hermano Alfonso que vive en Málaga y llegó en el AVE a la capital de España.

Según fuentes familiares, todos acudieron junto a sus esposas e hijos, que se despidieron de ellos a las puertas y su ingreso se produjo por la condena a dos años y medio, "no por estafa, sino por insolvencia punible". Todo ello a la espera de un indulto que han solicitado al Gobierno de Pedro Sánchez, que todavía no se ha pronunciado.

Prisión de Aranjuez o Madrid VI.

No son los primeros huéspedes famosos que pasan por Aranjuez, ya que en sus instalaciones también estuvieron como se ha dicho Jaume Matas, expresidente balear, y Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón. Incluso, en su día se especuló con la posibilidad de que Iñaki Urdangarin escogiese Aranjuez por su tranquilidad y cercanía a la capital de España, pero finalmente se decantó por la prisión de Brieva, quizá para no coincidir con Jaume Matas, algo que habría resultado incómodo para ambos.

Los negocios denunciados por Biondini

Los Ruiz Mateos también echan la culpa de todos sus males a su cuñado, Antonio Biondini, casado con Begoña Ruiz Mateos, ya que el Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional recibió en su día un escrito donde se recogían todos los negocios de los hijos de Ruiz Mateos, firmado por Antonio Biondini, yerno del patriarca.

El escrito que obra en poder de elcierredigital.com señala que: "Uno de los negocios en los que se están moviendo mis seis cuñados, es la apertura de diez emisoras de radio que se han incorporado a Radio Libertad, esta nueva cadena de radio ya cuenta con once emisoras en toda España, que se han sumado a la programación que desde hace más de 20 años realizaba para Nueva Rumasa Radio Libertad desde la Calle Velázquez de Madrid.

Esta emisora cabecera se puso a nombre de su última responsable, que también lo era del Partido Político “Agrupación Ruiz-Mateos”, Carmen Lovelle Allen. La nueva sociedad que figura como actual propietaria de dos de las once emisoras, Nature Radio, S.L., tien como administrador a Maximino González Barreira, natural de Verín, la misma localidad de Carmen Lovelle, que en la época de Nueva Rumasa, hizo que se contratara a éste para la asesoría jurídica de Clesa, a las órdenes de su hija Sonia Fernández Lovelle, número dos de José María Ruiz Mateos Rivero.

También se puso entonces en conocimiento de la Audiencia Nacional que los hijos de Ruiz Mateos recuperaron la bodega que tenían en la Rioja y que se llamaba Marques de Camponuble S.L. y que comercializaba las marcas Conde Romanones, Campoburgo y Marques de Campo Nuble. "El desembolso que hicieron para tomar el control de la Bodega fue de unos 3 millones de euros y se quedaron con unos activos, libres ya de cargas, de más de 20 millones, a los que sumaron las marcas que tenían en una sociedad de Belice, denominada Engel Overseas Ltd”, decía el escrito, que se puso a nombre de sociedades controladas por Ángel Cabo, con el que los hermanos Ruiz Mateos se reunieron en su día para cerrar todo el tema de marcas y empresas derivadas a su nombre tras el escándalo de Nueva Rumasa.

Begoña Ruiz Mateos y su marido, Antonio Biondini.

Las investigaciones policiales indicaban que los hijos de Ruiz Mateos mantenían todavía en sus oficinas, una especie de “Rumasa 3” que empezaron a crear en el año 2011 meses antes del desfalco público de Nueva Rumasa, en la calle Aguaron 23, de Madrid, en donde compartían planta de oficinas con sus socios y presuntos testaferros, los hermanos Joaquín y Francisco Capel Alcaraz, hijos de un gran amigo de su padre, Joaquín Capel. En este domicilio residió una empresa que tenían para franquicias los hermanos Capel denominada “Best Meals, S.L.”.

En el mismo lugar también estuvo radicada la empresa de los hijos de Ruiz Mateos destinada a la restauración a través de franquicias y controlada por la sociedad “All 4 Food, S.L.”, cuyos administradores oficiales serían los hermanos Capel. Es precisamente a través de la sociedad “Grupo All 4 Food, S.L.” desde la que, en teoría, controlaron los cuatro restaurantes que ya tiene abiertos con el nombre de “SteakBurger”.

Otra de las franquicias que explotaban dentro de esta especie de Rumasa 3 es la de “Pecaditos”, con una de sus últimas aperturas en la Plaza de Santa Bárbara, de Madrid. Según fuentes policiales, fueron varios los restaurantes abiertos bajo este nombre de franquicia. En la familia es conocido el hecho de que ya son más de 14 los restaurantes abiertos y controlados por ellos. Del montaje y apertura de todos se encargó en su día Álvaro Ruiz-Mateos, que ya estuvo internado en la cárcel de Navalcarnero.

También controlaron en su día la cervecería que Nueva Rumasa tenía en la Plaza de Santa Ana de Madrid con el nombre de Naturbier y cuyas acciones pusieron a nombre del suegro de José María Ruiz Mateos Rivero, Agustín de Figueroa, y de sus hijos, tras haberles introducido en el escándalo de los pagarés de Nueva Rumasa, como si fuera una compensación por el dinero perdido. La sociedad Naturbier se puso a nombre de los hijos de Figueroa, como Sofía Figueroa, hermana de la mujer de José Maria, hijo. Pero hasta febrero de 2013 los administradores eran los de Nueva Rumasa: Jesús Fraile Delgado y Susana Álvarez Ampuero. Después vendieron la cervecería al grupo Five Guys.

No es la única acusación que la familia hace a Biondini, casado con Begoña Ruiz Mateos, la hija que cuidó de su padre los últimos años de vida y que nunca abandonó al patriarca, al que ahora alguno de sus otros hijos acusan de culpabilidad de su situación carcelaria. Todos los hijos de Ruiz Mateos señalan a su cuñado Antonio Biondini de maniobrar para quedarse con el museo Ruiz Mateos de Rota, algo que él niega rotundamente.

Lo cierto es que el inmueble fue recuperado gracias a la intervención de Begoña Ruiz Mateos y su marido Antonio Biondini, que tras pleitear contra el Banco de Santander y el Ayuntamiento de Rota consiguieron que la Justicia les diese la razón.

Antonio Biondini había llegado a un acuerdo previo con el Banco de Santander, que había embargado el inmueble, para recuperarlo por 180.000 euros. Pero el Ayuntamiento de Rota se había interesado por el inmueble ofreciendo 230.000 euros y se interpuso en la operación. Ahora el juzgado le ha dado la razón a Biondini y solo falta ejecutar la sentencia.

Las casas de los Ruiz Mateos corren peligro

Mientras tanto, los acreedores comenzaron a aparecer y para hacer frente a las deudas de la familia la casa del segundo hijo varón, José María, fue subastada el mes pasado. Casualmente, o no, fueron Patricia Ruiz Mateos y su marido, Joaquín Bohórquez, conocido familiarmente como "Quincho", quienes se quedaron con el inmueble a mitad del precio de salida, 1.600.000 euros. La casa, en Aravaca, salió a subasta en el mes de marzo y tiene 320 metros cuadrados, repartidos en dos plantas, además de un doble sótano.

El embargo fue ejecutado por Alguer Inversiones como reclamación de una deuda de 600.000 euros contra Caserna Peninsular, propiedad de José María y su esposa, Cristina Figueroa. Según fuentes familiares,  Quincho no deseaba ver a sus sobrinos sin  hogar y por eso compró la casa para que José María y su familia puedan seguir viviendo allí.

Este inmueble se suma a otros como el conocido chalé de El Buzo, en el Puerto de Santa María (Cádiz), la única propiedad emblemática que les quedó de la expropiación de la vieja Rumasa, que fue a manos de Bankpyme para avalar una de las propiedades inmobiliarias de José María Ruiz-Mateos hijo.

O también el famoso cuartel general de la familia en la calle Alondra de la madrileña urbanización de Somosaguas, subastado por 1,8 millones de euros y cuyo propietario sigue permaneciendo en el anonimato.

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