25 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

JUCIL ha emitido un comunicado crítico contra el Gobierno tras la celebración del "Ospa Eguna" en esta localidad navarra contra la Benemérita

Concentración en Alsasua: Asociaciones profesionales dicen que "la Guardia Civil vuelve a ser humillada y vejada"

Guardias civiles aguantando estoícamente los insultos y provocaciones en Alsasua.
Guardias civiles aguantando estoícamente los insultos y provocaciones en Alsasua.
La Asociación profesional de la Guardia Civil JUCIL ha emitido un comunicado en defensa de sus compañeros de Alsasua, en Navarra, que sufrieron el pasado sábado el acoso de jóvenes de esta localidad, una concentración que se celebró sin incidentes gracias a la profesionalidad de los guardias que aguantaron el insulto y las provocaciones de los radicales.

Este día 29 de agosto fue en la localidad navarra de Alsasua el día del "Ospa Eguna", igual que el año pasado y el anterior. "Tristemente, que la Guardia Civil y sus componentes vuelven a ser humillados y vejados se ha convertido en algo ya normalizado en parte de la sociedad, con la permisividad de los poderes públicos", dice la asociación Jucil en un comunicado.

Dos días después de lo ocurrido, "tras los llantos desconsolados de una parte del ejecutivo y la permisividad de la otra, del gobierno, de la totalidad del parlamento y por qué no decirlo de todas las instituciones públicas y sus representantes, el desprecio a la Guardia Civil y su abandono han vuelto a ser consumados. No solo por los actos reprobables de unos, sino también por la total indiferencia de los otros", añaden. 

Una imagen del Ospa Eguna.

Jucil explica que "para los guardias civiles hoy es un día triste y por extensión para las FFCCSE. Nuevamente los garantes del estado de derecho y las libertades de todos los ciudadanos, nos sentimos abandonados, humillados y sin ningún tipo de apoyo por parte de los poderes públicos y políticos. Pero lo que más tristeza nos produce es que un gobierno tras otro haya permitido y permita que los actos de odio hacia la Guardia Civil, la Policía Nacional y sus familias, queden impunes y se repitan con la seguridad para sus promotores de que estos actos no serán investigados ni perseguidos, quedando impunes a ojos de la justicia".

La crítica de la asociación de guardias civiles alcanza también a los cargos políticos: "Pero señores congresistas, senadores, ministros y gobierno recuerden la próxima vez que hablen de la Guardia Civil, que nosotros somos fieles servidores del estado de derecho. Nosotros lo defenderemos ante cualquier ataque que lo ponga en peligro, defenderemos a sus ciudadanos y a ustedes que lo representan a pesar de sus continuos desprecios a nuestra labor, con su total y despreciable indiferencia cuando se trata de la defensa de nuestros derechos y el de nuestras familias. Porque nosotros también somos ciudadanos de este país y también se deben de proteger el ejercicio de nuestros derechos y libertades. Y los de nuestras familias".

Y finalizan el comunicado contra la concentración de Alsasua con la sensación de "decepción, desolación, abandono e impotencia al ver como la única defensa a nuestro colectivo es la que nos proporciona el manto protector de nuestros propios compañeros y sus familias. Manto que no lo proporciona el poder legislativo, ni el poder judicial y lo más triste ni siquiera nuestro máximo responsable". 

Desde Jucil reafirman que "eso si la próxima vez que el estado de derecho pueda peligrar, una vez más los hombres y mujeres que componen la Guardia Civil y las FFCCSE, saldremos en su defensa sin mirar atrás, sin rencor por el abandono sistemático por parte de las instituciones".

Desde esta asociación profesional además se preguntan si "puede, y solo puede, que el delito de odio solo se consume si me afecta a mí personalmente. Quizás el acoso a los hijos es reprobable si es a los míos, o simplemente es recriminable cuando el jarabe democrático se me aplica a mí y a los míos. ¿A lo mejor el estado de derecho y sus libertades son de aplicación cuando me conviene?, en cualquiera de los casos la Guardia Civil salvaguarda los derechos de todos los ciudadanos".

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