26 de septiembre de 2021
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El presidente del Partido Popular cambia su estrategia y se aleja definitivamente de Ciudadanos y Vox

Pablo Casado entierra 'España Suma', retoma el 'arriolismo' y se mentaliza para una legislatura larga

/ Pablo Casado
Pablo Casado ha decidido descartar de forma definitiva el proyecto 'España Suma' que se suponía iba a unir electoralmente al Partido Popular y Ciudadanos. El palentino ha moderado su discurso tras sus pésimos resultados electorales y ha seguido la senda que le marcan desde norte y sur Alberto Núñez Feijóo y Juanma Moreno.

Poco o nada queda del Pablo Casado que ganó las primarias del Partido Popular en el verano de 2018. El palentino apostó entonces por desenterrar el discurso liberal del 'aznarismo' y 'aguirrismo' con la intención de tumbar al pragmático 'marianismo'.

Casado apostó por la hiperactividad mediática, derechizó el PP y jubiló al sociólogo de cabecera de Génova 13 durante más de veinte años, Pedro Arriola. Este 'caballo desbocado' que aparecía junto a Albert Rivera y Santiago Abascal en la foto del trío de Colón fue frenado por las urnas.

Y es que las cinco derrotas electorales del Partido Popular en 2019 obligaron a su joven líder a moderar su discurso y seguir las consignas que le marcan desde el norte y sur Alberto Núñez Feijóo y Juanma Moreno.

Casado ya no se deja ver con José María Aznar, ya no compite contra Vox por el espacio ideológico de la formación de Abascal y la decisión de apartar a Cayetana Álvarez de Toledo es síntoma de que el PP regresa a la tesis del 'arriolismo' que dice que la derecha gana las elecciones por el centro porque en España no se aceptan de buen grado las ideas conservadoras.

Adiós a España Suma

"He intentado en el último año hacer una alianza de constitucionalistas del centro y la derecha, con esa España Suma que rechazaron tanto Ciudadanos como Vox, y creo que estamos en otra etapa". Con estas palabras, Casado enterraba el proyecto para unir al centro-derecha tras distanciarse de Cs, que negocia con el PSOE, y de Vox, que presentó una moción de censura incómoda para Génova 13.

La única experiencia de España Suma, amén del modelo Navarra Suma (que une a UPN, PP y Cs), fue el fallido experimento Vascos Suma. Pero este inventó fracasó y del mismo solo salió victorioso Ciudadanos, que consiguió dos diputados a pesar de que en Euskadi su implantación es residual.

Donde no habrá pacto es en Cataluña. Casado lo confirmó hace unos días: "Nosotros aún no hemos reunido los órganos de decisión para tomar una posición que ya les digo que va a capitanear Alejandro Fernández como presidente del PP en Cataluña, tal y como me comprometí en el Congreso autonómico celebrado hace un año".

El caso andaluz

Hace unos días el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, dejó la puerta abierta a concurrir a las urnas junto al PP. Su líder, Inés Arrimadas, reprobó sus palabras y el barón naranja reculó: "Yo comparto que somos dos fuerzas políticas distintas, que evidentemente queda mucho tiempo por delante, que tenemos nuestro propio proyecto en Cs para los andaluces y que conforme vaya pasando el tiempo, ya veremos qué va sucediendo. Eso es lo que ha dicho Inés, al menos lo que yo he escuchado"

Marín también desmintió que dejase la puerta abierta al pacto: "Yo no dije eso en absoluto. Somos dos fuerzas distintas que hacemos un trabajo que valoran los andaluces, pero no estamos en elecciones, quedan dos años por delante, y Cs hará lo que tenga que hacer cuando lleguen las elecciones".

Inés Arrimadas.

Elías Bendodo, hombre fuerte del PP en el sur, también desechó la idea: "Lo primero es Andalucía y después los intereses de partido, y dentro de dos años veremos, pero ahora mismo yo creo que somos tres partidos distintos y cada uno tiene sus expectativas. Los tres nos hemos entendido bien, nos seguimos entendiendo bien y estoy convencido de que nos vamos a entender en el futuro".

Aguirre se queda sola en la defensa de España Suma

Inés Arrimadas ha apostado por una estrategia de diferenciación con el PP y las negociaciones presupuestarias evidencian que Ciudadanos pretende presentarse ante la ciudadanía como un partido capaz de pactar con el centro-derecha y el centro-izquierda.

Casado pretende hacer desaparecer a los naranjas con su giro al centro y olvida España Suma a pesar de que Esperanza Aguirre le pide un pacto con Vox. "Casado y Abascal tienen que unirse, por supuesto que sí. Es cierto que ha habido problemas, uno, nos ha llamado derechita cobarde, y el otro, ha lanzado ataques personales que no son correctos en absoluto. Pero los dos tienen principios y valores que comparten muchos españoles y son dos patriotas".

La ex presidenta de la Comunidad de Madrid aseguró en el Nueva Economía Fórum que "Abascal tenía que haber hablado con Casado antes de presentar la moción de censura. Me parecieron mal no, muy mal, los ataques de Casado a Santiago Abascal. Los dos son dos personas de principios y valores y además son dos patriotas por lo que tendrán que hacer los esfuerzos necesarios para unirse".

"Debemos hacer un llamamiento general a todos aquellos que quieren defender nuestra democracia liberal y esos son también asociaciones cívicas, los que Felipe González ha llamado huérfanos de la socialdemocracia y socialistas que no están de acuerdo con el sanchismo", añadió Aguirre.

Legislatura larga

El sociólogo Narciso Michavila asegura que el centro-derecha no podrá gobernar mientras vaya dividido en tres listas. Y Pablo Casado pretende hacer desaparecer Ciudadanos con su giro al centro. Harina de otro costal será Vox, que parece haber estabilizado un electorado notable.

Santiago Abascal.

Sea como fuere, la cúpula del Partido Popular se ha mentalizado para una legislatura larga después de que el Gobierno de coalición haya sacado adelante los Presupuestos Generales del Estado con el mayor número de apoyos del Congreso a unas cuentas desde 2007.

COMPARTIR: