08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La vista en Miami se realizó la primera semana de febrero y ha quedado a la espera de la decisión en España donde no se tocará el tema de los hijos

Estados Unidos paraliza el divorcio de Arantxa Sánchez Vicario a la espera de lo que ocurra el próximo día 4 en Barcelona

Arantxa Sánchez Vicario.
Arantxa Sánchez Vicario.
El divorcio entre Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana se dirimirá primero en España antes que en Estados Unidos. En febrero se celebró una vista en Miami en la que la Jueza del caso no tomó ninguna decisión quedando a la espera de lo que se decida en Barcelona. Los abogados de la tenista y el empresario no han confirmado si asistirán el próximo 4 de marzo a la vista en la no se tocará el tema de los hijos al existir un pacto previo desde hace meses.

La guerra en Estados Unidos entre Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana ha entrado en tiempo muerto. Según ha podido saber Elcierredigital.com  la primera semana de febrero se celebró la vista para el divorcio en la corte de Miami, pero la Jueza encargada del caso no tomó ninguna decisión. Los abogados de Santacana exigían que se desestimara la vista ya que no consideraban competente a la magistrada estadounidense para dirimir sobre su divorcio. 

La Jueza de Miami ha decidido no pronunciarse hasta que lo haga la Justicia española y se encuentra ausente de la corte de Flrorida a la espera de que se celebre la vista en Barcelona. 

El próximo de 4 marzo se dirimirá la demanda de divorcio entre la laureada tenista y su marido en el Juzgado número 2 de Esplugas de Llobregat (Barcelona). A la 11 de la mañana los que fueran marido y mujer se podrían verse las caras en este juzgado catalán para resolver el fin de su unión matrimonial. Aún no está claro si los protagonistas acudirán o no. Ni el abogado de Arantxa, Ramón Tamborero, ni la letrada de Josep, Isabel Winkels, han confirmado la presencia de sus defendidos, que podrían querer evitar la foto entrando en el Juzgado de Esplugas de Llobregat. 

A Josep le beneficia tramitar su divorcio en Cataluña, donde, como en el resto de España, los jueces no son tan exigentes como los norteamericanos a la hora de examinar con lupa los bienes de los litigantes, que deben demostrar cómo, cuándo y de dónde proceden su patrimonio y fortuna. Arantxa, por su parte, sabedora de esto, ha solicitado que se declare como no competente al Juzgado barcelonés ya que solo quiere que se dirima todo en Estados Unidos.

El fin del matrimonio Sánchez Vicario-Santacana empezó a gestarse a principios de 2016, aunque ella no quería que se supiera. A Santacana le daba igual. Cada uno vivía en su casa y los niños estaban con los dos. La guerra empezó cuando cuando él le dijo que quería formalizar el divorcio. Arancha supuestamente desapareció el 21 de diciembre de 2017 con los niños, sin decir dónde iba y sin que el padre supiera nada, por lo que Josep Santacana interpuso la demanda de divorcio contra la tenista.


Registro civil de la boda entre Arantxa y Santacana donde se ve en el margen izquierdo la existencia de titulaciones matrimoniales

La demanda se retiró de EEUU y se puso en España porque los dos son españoles y porque es mucho más barato y en nuestro país se cumplen las capitulaciones matrimoniales. La defensa de Arantxa intentó que no fueran competentes los tribunales de Barcelona, pero al no conseguirlo se han dedicado a interponer escritos al juzgado para retrasar todo. Sin embargo, hasta ahora sus reivindicaciones no han servido para nada.

El motivo fundamental por el que ella no quiere litigar en España es porque tendría que cumplir aquello que firmó en sus capitulaciones. Fue la tenista quien exigió firmar un pacto de separación de bienes que, finalmente, fueron dos: uno antes y otro después de la boda. Según fuentes cercanas a Santacana, al empresario le han ido bien los negocios en Estados Unidos y, por eso, ella quiere litigar allí. Por ahora, el deseo de Arantxa se ha retrasado y primero tendrá que ser la justicia española la que aclare las condiciones de separación de la tenista en su segundo matrimonio. La Justicia norteamericana tradicionalmente no toma en cuenta la firmado en las capitulaciones matrimoniales. 

Si algo no se tratará en su juicio es el tema de los hijos. Elcierreditigal.com  ha podido saber que el matrimonio alcanzó un acuerdo sobre este punto hace meses en Estados Unidos que incluiría un régimen de visitas y un acuerdo de manutención. 

Ahora, Arantxa Sánchez-Vicario y Josep Santaca se verán las caras en el juzgado y su enfrentamiento podría pasarles factura ya que podría sacar a la luz los secretos económicos del matrimonio, como ya ocurrió hace unos meses cuando un banco de Luxemburgo comenzó a buscar el dinero del matrimonio en Uruguay.

El banco de Luxemburgo busca el dinero de Arantxa y Santacana en Urguay

A principios del verano de 2018, Josep Santacana, el marido de la tenista Arancha Sánchez Vicario, llegaba a Barcelona para poner en orden todo su patrimonio empresarial, sus bienes y sus empresas ante la petición de prisión preventiva que solicitó el Banco de Luxemburgo para él y su todavía mujer. Este es el grave problema con el que se enfrenta la pareja, al margen de su divorcio: poner en orden todo un entramado generado con el dinero que la tenista ganó durante sus muchos años como número uno del deporte mundial y que en 2010 se estimaba en unos 35 millones de euros. 


Segundas capitulaciones firmas por Sánchez Vicario y Santanca (17 de noviembre de 2008). 

La preocupación de la todavía pareja es máxima al ampliarse hace unos meses la querella por alzamiento de bienes y fraude de acreedores en el juzgado nº 4 de Barcelona. El Banco de Luxemburgo, que logró una sentencia favorable por la vía civil, aún no ha cobrado absolutamente nada y por ello a finales de enero se fueron a la vía penal solicitando penas de cárcel.

Inicio de todo en 2009

Todo comienza en el año 2009 cuando el Tribunal Supremo confirmó la sentencia de la Audiencia Nacional por la que la tenista tenía que hacer frente a una multa de 3,5 millones más intereses por evasión fiscal. La cantidad final ascendió a 5,2 millones sumando multa e intereses. Hacienda pudo cobrar gracias a un aval del Banco de Sabadell y esta entidad financiera a su vez recuperó su dinero gracias a un contraaval suscrito con el banco luxemburgués, donde Arantxa mantuvo durante muchos años parte de su fortuna, cuando sus intereses los gestionaba International Management Group (IMG), radicada en Beverly Hills en Los Ángeles. No hay que olvidar que las tres empresas principales de Arantxa, las sociedades anónimas Sant C 412, Sant J 411 y Port G 410, tenían como accionistas principales dos sociedades extranjeras situadas en Uruguay y en las Islas Marshall, al norte de Nueva Guinea. Estas eran ACE Enterprises LImited y EAST LIGHT Limited, controladas por las que era su apoderado y padre, Emilio Sánchez.

En abril de 2010, el Banco de Luxemburgo cumplió con la garantía bancaria y el mes siguiente reclamó el aval a la tenista. Lo intentaron varias veces. Enviaron un burofax en julio de ese año y representantes de la entidad se reunieron con Arantxa y Santacana, acompañados de sus asesores. La respuesta de Arantxa fue que ni conocía su patrimonio ni podía disponer de él y así solicitó más tiempo para poder recabar información y ofrecerle una respuesta al banco.

Algo muy contradictorio ya que en noviembre de 2009, casada con Santacana, la tenista revocó ante notario los poderes que ostentaba su padre y su administrador, Ferrando Lacasa. Sin embargo, siete años después de aquella reunión, en noviembre de 2017, la pareja volvió a señalar que el fallecido Emilio Sánchez continuó manejando el patrimonio de su hija y dirigió su proceso de descapitalización vendiendo todo para pagar deudas.

Según la documentación presentada por el banco luxemburgués, las disposiciones patrimoniales fraudulentas de las sociedades con las que la tenista administraba su patrimonio (cifrado entre 30 y 45 millones) fueron decisión y responsabilidad única de ella y Santacana. De hecho, el padre no hubiese podido comprar ni vender sin poder notarial para ello, ya que en esas fechas Arantxa ya pleiteaba contra sus progenitores, a los que interpuso dos demandas y una querella.

Dinero en Uruguay

En mayo de 2011, la sociedad uruguaya Huslia SA, previa aportación de la compañía SFG Investments SL, vendió el que fue domicilio oficial de la familia Sánchez Vicario, un apartamento en la calle Sabino de Arana de la Ciudad Condal que en su día se registró por 480.000 euros. También Arancha vendió una propiedad en Formentera y esta sociedad uruguaya recibió por aportación la titularidad de un piso en Sant Just Desvern (Barcelona). Como también vendió su casa en Escaldes Engordany (Andorra). Según la información presentada por el Banco de Luxemburgo en el Juzgado de Barcelona la tenista alcanzó la cantidad de 3.913.424 euros por estas ventas a través de este entramado societario que ahora se busca en Uruguay.

Boda entre Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana. 

También durante esos años, Santacana adquirió tres sociedades, ya creadas, para mover patrimonio a través de una manifiesta ingeniería financiera, ya que las liquidó muy rápidamente. Se trata de las empresas inmobiliarias y de restauración: Susperso SL, Dastal Tras 4 SL Y Ternable SL. En estas mercantiles fue administrador único desde la primavera de 2015, para dejar de serlo y nombrarse liquidador de las tres en septiembre de 2016, ya con la sombra del Banco de Luxemburgo detrás.

Durante este tiempo, el juzgado ha sido incapaz de conseguir que el matrimonio le presentase una lista de bienes para someter a embargo y cubrir la deuda de 7,5 millones de euros. Por eso, el banco decidió acometer la vía penal y presentó la querella en 2015, justo cuando empezaron las liquidaciones extrañas de sociedades. Hoy Arancha afirma no tener ningún activo ni en España ni en Estados Unidos. Y Santacana afirma que jamás ha tenido poderes ni firma para mover el patrimonio y dinero de Arancha

Desde el 2017 a la actualidad, los asesores de la entidad bancaria han encontrado una serie de movimientos que serían constitutivos de delitos de alzamiento de bienes y fraude de acreedores y esto conduce a la petición de prisión preventiva. Según el Banco “han demostrado capacidad para seguir alejando su patrimonio mediante entramados societarios y estructuras fiduciarias, agravando así el delito por el que fueron querellados hace casi dos años”. O cárcel o una fianza de diez millones de euros es la última oferta del Banco de Luxemburgo. Algo que preocupa mucho más a la pareja que su divorcio y por lo que es posible lleguen a un acuerdo confidencial antes de sacar a luz todos sus bienes y patrimonio supuestamente oculto como les exige la Justicia.

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