01 de abril de 2020
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FIN DE SEMANA

Con la empresa Publiolimpia creó un sistema piramidal para engañar y ahora acusa a sus exsocios de amenazarlo enviándole dos sicarios

La increíble historia de Antonio Mas, el 'Madoff catalán', un supuesto empresario que habría estafado 300 millones de euros

Antonio Mas.
Antonio Mas.
Antonio Mas se ha convertido en el hombre del momento en Cataluña tras entregarse a los Mossos d'Esquadra y confesar su estafa piramidal que ha tenido como víctimas a personajes de la burguesía catalana, entre ellos el corredor de motos Sete Gibernau. Aunque se muestra colaborador con la justicia la Fiscalía cifra en 300 millones de euros la estafada, mientras que él habla de 200 y asegura que devolvió 198 millones a algunas de sus víctimas.

Antonio Mas ha conseguido el sueño secreto de muchos. Conseguir engañar a algunas de las fortunas más importantes de su ámbito territorial. En este caso, Cataluña. La táctica usada recuerda mucho al sistema de Madoff en Estados Unidos, engañar a inversionistas. El volumen estafado está cercano a los 300 millones de euros. El arma empleada fue la empresa Publiolimpia, que ofrecía un 12% de rentabilidad por espacios rentables. Fue el propio Mas quien se entregó a los Mossos d´ Esquadra.

Su sistema era el de la clásica estafa piramidal. A sus clientes les decía que tenía espacios contratados en Mediaset, Atresmedia y otros grandes grupos de comunicación que ofrecía a empresas para que allí se anunciaran.

Al principio el asunto funcionó porque con lo que ganaba de unos iba soltando dinero a otros para mantener la idea del engaño. Todo era humo y Mas vivía constantemente en la cuerda floja con la posibilidad de ser descubierto.

Sete Gibernau. 

“No paraban de atosigarme, de amenazarme, no paraban de presionarme muchísimo, y al final me vi obligado a cometer toda una serie de irregularidades que conllevaron a toda esta situación que nos encontramos ahora”, se ha justificado ante el juez Alejandro Abascal de la Audiencia Nacional, donde está imputado por estafa y blanco de capitales.

Cuando algunos de sus clientes convertidos en víctimas exigieron todo su dinero de golpe, Antonio vio cómo la historia llegaba a su fin y decidió entregarse a la policía autonómica catalana. En su declaración ha acusado de amenazas a Luis Pascal, hijo del juez Pascual Estevill, y Carlos Campdelacreu. Éstos fueron sus socios en la empresa Ata Producciones, justo antes de empezar su carrera de engaños.

En este punto de la historia aparece el nombre de Sete Gibernau, el corredor de motos. Uno de sus inversores era el excorredor catalan. “Se estaba separando de su mujer y quería esconder su dinero. Mi sorpresa fue cuando un día apareció Luis Pascual y me dijo que tenía 11 millones de euros para invertir”, relató Mas al juez el pasado 3 de diciembre, tal y como ha recogido La Vanguardia.

A raíz de esto, siempre según Mas, Luis Pascal y Carlos Campdelacreu le reclamaron 18 millones de euros y llegaron a amenazarle a través de dos sicarios. Ahí es cuando nace Publiolimpia para solucionar sus deudas con sus socios. Entró así en una espiral de engaños y estafas para tapar un agujero provocando otro.

El destino incierto del dinero

“De esta forma, el investigado sería autor de una estafa piramidal y falsedad documental que habría afectado a numerosos grupos de inversores, tras los que encontramos miles de perjudicados en todo el territorio nacional y algunos en el extranjero, ascendiendo el perjuicio causado a centenares de millones de euros, -sin perjuicio de que siendo muchos de dichos inversores extranjeros que operarían desde paraísos fiscales, dicha operativa también implicaría la comisión de delitos contra la Hacienda Pública y blanqueo de Capitales”, se puede leer en el auto de acusación publicado por La Vanguardia.

Antonio Mas. 

Finalmente, atrapado en su propia red de mentiras decidió entregarse. Sin embargo, sólo reconoce haber conseguido 200 millones cuando la Fiscalía aumenta la cifra hasta casi 300 millones. Además, asegura que devolvió 198 millones a algunos inversores, pero no hay constancia de esto. A pesar de esto en sus dos cuentas sólo se han encontrado 860.000 y 750.000 euros.

También ha confesado que se inventaba los contratos con empresas grandes como Coca-Cola que le servía de ‘gancho’ para engañar. “Nadie en 12 años de todos los que están aquí representados se ha dignado a llamar a Coca-Cola, nadie, o a Repsol, nadie. Nadie. En el momento que uno, uno solo, hubiese llamado a uno de esos clientes, hubiese saltado todo”, explicó en su interrogatorio.

La suma actual de afectados de forma directa e indirecta sería, según la Fiscalía, de aproximadamente unos 1.120 afectados, repartidos entre Catalunya, Valencia, Madrid, Asturias, Aragón, Navarra, Islas Baleares, Andalucía y Galicia. Así mismo, el Ministerio Público cuenta con información de que podría haber víctimas de otros Estados como Andorra, Reino Unido, Suiza, Francia o Luxemburgo.

El asunto se judializó en 2017 en el Juzgado de Instrucción número 31 de Barcelona, pero el volumen de lo estafado y el número de provincias afectadas ha hecho que el asunto salte a la Audiencia Nacional. Todo parece indicar que Mas colaborará con la Justicia, pero el destino del dinero sigue siendo una incógnita.

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