02 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

El expresidente culé quiere fichar para sus filas municipales al exjefe de los Mossos d'Esquadra para tratar de combatir la inseguridad de Barcelona

Sandro Rosell ofrece un puesto en su lista a Josep Lluís Trapero para tumbar a Ada Colau

/ Sandro Rosell
Sandro Rosell sigue cocinando su lista municipal para las elecciones de Barcelona en 2023. El expresidente culé se está vendiendo como víctima tras pasar 22 meses en prisión por un delito que no cometió y quiere que su proyecto no sea personalista. Para ello quiere fichar a Josep Lluís Trapero, que hace unos meses fue relevado como jefe de los Mossos d'Esquadra por decisión de Esquerra Republicana de Catalunya.

Ada Colau es la gran favorita en las encuestas para repetir como alcaldesa de Barcelona en 2023. La líder de los 'comunes' arrastra algunas polémicas, pero aprovecharía la debilidad de sus rivales para volver a hacerse con la vara de mando.

Y es que los competidores de Barcelona en Comú no pasan por su mejor momento: en ERC repite Ernest Maragall a pesar de las dudas que suscita su liderazgo, Junts per Catalunya acaba de perder por sorpresa como candidata a Elsa Artadi (y su banquillo es tan pobre que suena para ocupar el cartel el exalcalde Xavier Trías) y en el PSC no está claro quién liderará la plancha electoral.

Suspicacias

En el nacionalismo postconvergente miran con suspicacia cómo Sandro Rosell cocina a fuego lento una lista que finalmente no estará ligada a Centrem que lidera la exconsellera Àngels Chacón, ex número 1 del PDeCAT.

Rosell, que seguiría los pasos políticos de Joan Laporta (que fue concejal de Barcelona entre 2011 y 2015), se está vendiendo en prensa como víctima política después de haber sido absuelto en 2019 tras pasar 22 meses en prisión por blanqueo de capitales viendo mejorado su estatus mediático al presentarse como una víctima de la justicia española.

Trapero

El expresidente culé no quiere que su lista electoral sea advertida como personalista, tal y como le ocurrió a Manuel Valls en 2019, y para ello está intentando cerrar algunos fichajes de renombre. Es el caso de Josep Lluís Trapero, ex jefe de los Mossos d'Esquadra durante dos etapas.

Este policía ejerció el cargo en pleno 1 de octubre, situación por la cual se le abrió un proceso judicial del que acabó absuelto, y hace un año fue restituido en el cargo por ERC... que hace unos meses sin embargo lo fulminó.

Rosell en el banquillo de los acusados. 

Trapero, actual director de la división que evalúa los operativos de los Mossos, podría sopesar unirse al proyecto de Rosell, que buscaría con su fichaje combatir la inseguridad de Barcelona.

Dudas en el PSC

En este río revuelto pretende pescar el PSOE, que sabe que el próximo año solo tiene opciones de vencer en una de las siete principales ciudades de España: Barcelona, que fue uno de sus graneros de voto durante varias décadas.

El PSC necesitaría un revulsivo para sorpassar a Barcelona en Comú y sabe que su portavoz en el consistorio barcelonés, y primer teniente alcalde de Colau, Jaume Collboni, tendría dificultades para convertirse en primera opción.

El concejal socialista, bien valorado desde Ferraz, no quiere dar su brazo a torcer, tal y como aseguró hace unos meses: "Presentaré mi candidatura y creo que seré candidato único". El PSOE sopesa ofrecerle el cartel al ministro Miquel Iceta, que repetiría idéntica opción a la que siguió Salvador Illa para relevarle a él como candidato del PSC en Cataluña: cambiar La Moncloa por su tierra.

Valents, liderado por la concejal barcelonesa Eva Parera, también estará en la cita

La abogada y empresaria Eva Parera preside Valents tras haber realizado una pirueta vital que la ha llevado de defender el derecho a decidir en el Senado con los democristianos de Unió Democrática, durante los últimos coletazos del pacto entre el partido de Durán i Lleida y Convergència, a convertirse en una de las caras del constitucionalismo en Cataluña.

El nombre de Parera adquirió peso político cuando se convirtió en mano derecha del proyecto municipalista Barcelona pel Canvi que lidera Manuel Valls y que se asoció con Ciudadanos en 2019. El fracaso en las urnas, la ruptura de Valls y Albert Rivera por la decisión del primero de apoyar a Ada Colau como alcaldesa para evitar al independentista Ernest Maragall (ERC), y el creciente desinterés del ex primer ministro francés por la política catalana, llevaron a Parera a, sin renunciar al acta de concejala, sumarse a la lista del PP en las últimas autonómicas.

Alejandro Fernández le abrió las puertas 'populares', que solo consiguieron tres actas en las últimas autonómicas (la del propio Fernández y la de dos fichajes externos, Lorena Roldán procedente de Cs y Parera).

Parera, que compatibiliza el Ayuntamiento de Barcelona (con un sueldo anual de casi 85.000 euros) y el Parlament de Catalunya (donde no tiene sueldo por tener dedicación exclusiva en el consistorio), se ha hecho acompañar en este nuevo proyecto por Joan López Alegre (ex del PP) o Marilén Barceló (que ha dejado Cs pero retiene su acta como concejal en Barcelona).

La tesis que defiende Valents es que Vox podría comerse el voto constitucionalista tras haber superado al PP en las últimas autonómicas. La formación de Santiago Abascal tiene visos de crecer a Ciudadanos, que se desangró en las urnas de 2020 y no tiene visos de mejora.

La Organización de Valents y las Relaciones Institucionales estarán en manos de Jean Castel y Jorge Soler, exdiputados autonómicos de Ciudadanos. 

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